Capítulo 21 \ 2

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— ¿Cuándo llegaste, amor? —le pregunté mientras daba un paso para acercarme a él y darle un beso.

Él solo me acepto el beso, pero en cuanto pudo ladeó su cabeza a la dirección contraria.

— Eso no respondió a mi pregunta, Emily.

— ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás tan molesto?

Tenía la mandíbula apretada con mayor fuerza, mis hombros se comenzaron a tensar al ver que no bajaba la guardia.

— ¿En serio te vas a poner celoso solo porque salí con Nils? —Me di la vuelta para abrir la puerta de la casa. Al fin había encontrado la maldita llave.

— ¿La otra chica era su hermana? —preguntó.

Me detuve y volteé a él, perpleja.

Yo no le había dicho antes de que vendría su hermana. ¿Cómo lo sabía?

— ¿Cómo sabes eso? —me centre en él.

— ¿Qué te sorprende? ¿No pensabas decírmelo? —se puso más a la defensiva.

— Si pensaba decírtelo, Mateo.

— ¿Y cuándo, eh?

— ¿En serio tengo que decirte a donde voy, con quien voy a todos lados? —mi boca exploto con coraje.

— Pues yo lo hago y no por obligación o algo por el estilo, sino porque yo no tengo nada que ocultar. —soltó.

— ¿Insinúas que estoy ocultando algo?

Se quedó callado.

— No digas tonterías, Mateo. —me di la vuelta molesta y como pude empuje la puerta de la entrada.

La casa estaba en completa oscuridad. Le pegue un manotazo al encendedor para que las luces encendieran. Mateo entró atrás de mí.

— Pensé que lo de Nils ya lo habías superado. —avente mi bolso sobre el sofá y tire la correa para que bombi pudiera salir de ahí.

— ¿Superar qué? Yo no tengo nada que superar. —metió las manos de golpe en el bolsillo de su chaqueta.

— Por favor, estas escenitas de celos ya me lo habías hecho antes, Mateo... —musité —. Y también te deje muy claro que mis intenciones con él son solo de amistad.

Su mirada fría y furiosa seguía puesta sobre mí. No mostraba ninguna expresión. Era difícil saber que pasaba por su cabeza.

— ¿Y las de él qué?

— No voy a seguir peleando por lo mismo. —le dije a punto de pasar a su lado, pero antes de que lo hiciera se puso frente a mí.

Los dos nos miramos fijamente a los ojos por unos segundos. Los dos estábamos demasiado enojados que sentía que podíamos decir cualquier estupides esa noche de la cual no podíamos arrepentir.

— Quiero que dejes de ser amiga de Nils. —soltó sin ningún filtro.

El silencio que invadió por un momento la sala fue de total suspenso, mi rostro paso de estar molesto a confundido. ¿En verdad me estaba pidiendo eso?

— ¿Puedes hacerlo por nosotros?

Si lo había hecho.

— ¿Me estas pidiendo que deje de ser amiga de Nils por tus tontos celos?

La última frase no pareció gustarle, retrocedió un paso en cuanto lo escucho.

— Solo te estoy pidiendo...

TODO PARA NADA - PARTE 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora