17 de abril de 2022.
***
— Sí, si estoy cuidando bien a bombi, ¿verdad, peludo? —me lo enseño en la videollamada.
Esta era la quinta vez que me lo aseguraba, y sí, era una pesada. Pero, también sabía a quién se lo había encargado. Estef se olvidaba hasta de su mismo nombre que no se olvidara de mi pobre cachorro.
— Yo estoy supervisando que te lo cuide bien —dijo Maxi.
Estef rodó los ojos en blanco.
— Los dos son unos pesados. —protestó.
Escuche a lo lejos unas risas que parecían acercarse cada vez más, no podían ser más que los chicos.
— De ellos si te tendrás que preocupar. —dijo al retirar un poco el teléfono de su cara para que pudiera ver a los chicos en un panorama más amplio.
Pobre de bombi...
— Hola, Emi. —chillaron todos en el teléfono para saludarme.
— Enséñanos la pista —me dijo Jojy.
— Aún seguimos en el hotel. —le aclaré. —. Pero lo haré en cuanto lleguemos.
— Tú lo has dicho —me advirtió.
Mientras intentaba entender que era lo que decían por que la señal en mi teléfono era un poco mala. Mateo se asomó del baño con sus cosas listas. Esta mañana había sido un buen inicio, en especial porque hoy cumplía años mi persona favorita. A pesar de que felicitarlo fue lo primero que hice con un beso; no podía esperar a darle su regalo, estaba segura que le iba a encantar.
— ¿Con quién hablas, minion? —me preguntó.
— Los chicos ya te echan de menos.
Se asomó a la pantalla. Y ese fue el inicio del caos en la videollamada.
— ¡Feliz cumpleaños, pesado!
— ¡Feliz cumpleaños, McQueen! —Los chicos no dudaron en festejarlo en cuanto se asomó.
¿Cuándo dejaría de ser incomodo la canción de feliz cumpleaños? Pobre de Mateo, no sabía ni que cara poner, al menos se le había formado ese hoyuelo que deslumbraba cuando sonríe.
— Ahora menos pienso darles entradas. —dijo después de un rato.
— Somos tus mejores amigos, Mateo. —le reprocho Lara.
Las entradas de las que hablaba Mateo era para la carrera que se llevaría a cabo dentro de dos semanas en Montreal. Los chicos estaban más que emocionados. Alex había propuesto hacer un viaje por carretera y de paso conocer alguno que otro lugar en el transcurso. Al fin, ya estarían libres. El cuatrimestre estaba por finalizar.
— Olivia puede darnos las entradas —dijo Joel, despreocupado.
— No si puedo impedirlo. —les sonrió como angelito.
— Que pesado eres, Mateo.
— Ustedes empezaron. —se los recordó.
No dijeron nada.
— Vale, dejen de pelear. Tenemos que irnos. —le recordé a Mateo, al verlo tan campante.
Aun estábamos a tiempo, pero era mejor apresurarlo y no llegar tarde, porque esa era mi especialidad. Además, de que aún tenía una sorpresa que darle.
— Solo invitare a Alex y Sebas. —bromeó al final, antes de colgar.
Yo le di una palmada en el hombro y él se retractó enseguida.
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TODO PARA NADA - PARTE 2
RomansaPRIMER Y SEGUNDO LIBRO - (VERSIÓN BORRADOR). Hay miradas que no perduran para siempre. Hay finales que son comienzos y comienzos que son decisivos. ...
