— Seguro te veré antes de tú cumpleaños. —insinué.
— No si Kevin sigue aceptando más eventos a los que tengo que asistir. —sonó un poco frustrado.
Sonreí como tonta al ver que no se esperaba nada de lo que tenía en mente. Ya solo faltaba una semana.
— Tengo que colgar —me advirtió —. Olivia se ha puesto un poco pesada con las entrevistas —añadió.
— Tranquilo, solo te faltan 30 más...
Escuche una pequeña risa al otro lado de la línea.
— ¡Te amo! —murmuró antes de colgar.
Y yo a ti.
Mi teléfono tenía poca batería, preferí guardarlo en mi abrigo para no olvidarme de él. Ya me había pasado varias veces. Lo perdía en cualquier parte.
Las cajas enormes aún seguían esperándome. Me impulse con una de ellas y la lleve hasta el estante donde tenía que acomodar las cosas que traía dentro. Era simplemente decoración para la cafetería de Sami y uno que otro utensilio que le serviría. Pero pesaba demasiado. ¿Qué tanto tenia dentro?
Preferiría preguntar, ¿qué hacíamos aquí?
En mi enorme intento fallido por colgar unos cuadros en la parte de en frente del estante, note que bombi ya había tirado las demás cajas. Baje de inmediato de las escalera y fui tras él.
Tenía la cabeza llena de pintura rosada.
— Eso te ha pasado por traviesín —. Lo abrace para limpiarlo pero termine embarrándolo aún más.
¡Maldición!
Alguien tenía que bañarse llegando a casa.
— He traído más cosas —chilló Sami al entrar con las manos llenas.
Le puse mala cara.
— No me veas así —protestó —, que he traído la cena.
— Eso no compensa que me hayas dejado toda la tarde solita con tú trabajo. —le reproche.
— Venga, fue por una buena causa. —me sonrió.
— Aja...
— No me reproches, porque oficialmente tenemos salón. —dijo, emocionada.
— ¿En serio? —le enarqué una ceja.
— Sí, después de convencer a Jorge que fuera en ese sitio. Lo terminamos rentando. —mostró una cara de felicidad y de orgullo al haberse salido con la suya.
Solo sacudí la cabeza mientras ella me ayudaba a llevar la última caja. Al final, terminamos cenando. ¡Nos moríamos de hambre! Y aunque aún nos faltaba por acomodar algunas cosas, era demasiado tarde. Lo único que queríamos era llegar a casa.
— Me da igual, hablaré con mi abogado para que agilice el proceso.
— Pues bien, al fin se me cumple separarme de ti —musitó mi padre.
— Lo mismo digo, no pienso seguir perdiendo mi tiempo con alguien como tú. —le resaltó casi en su cara.
Mi padre estaba a punto de responderle, pero en cuanto volteó a nuestra dirección y nos vio paradas frente a ellos, prefirió guardárselo.
Ninguna de las dos supo que decir, por lo que mi padre tomo la iniciativa.
— Emily, pensé que te quedarías con Estef...
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TODO PARA NADA - PARTE 2
RomancePRIMER Y SEGUNDO LIBRO - (VERSIÓN BORRADOR). Hay miradas que no perduran para siempre. Hay finales que son comienzos y comienzos que son decisivos. ...
