22 de noviembre de 2022.
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ü The Elephant House.
Marcado.
Lugares vistos:
ü Nicolson's Café.
ü Black Medicine Coffee.
ü Department of Magic cocktails.
ü El Cementerio de Greyfriars.
ü Victoria Street.
ü Museum Context.
ü Candlemaker Row.
ü Royal Mile.
ü Parque de los Meadows.
ü Grassmarket.
ü Traverse Theatre Café.
ü Potterrow Port y Mcewan Hall.
ü El colegio George Heriot y el castillo de Edimburgo.
Estos habían sido algunos de los lugares que habíamos visitado durante esta semana que llevábamos aquí. Ya solo nos quedaban dos días para recorrer lo que nos faltaba, y cada vez estaba más convencida de que no quería irme de aquí jamás.
Mateo tenía un evento en Nueva York, yo tenía demasiado trabajo acumulado y reuniones con Ruth para checar algunas cosas de mi libro. Era casi imposible poder quedarnos más tiempo.
Que lastima, Weasley...
Mis pies estaban destrozados y los zapatos no habían sido mi mejor aliado. Toda la mañana nos la habíamos pasado caminando como si no hubiera un mañana. Tenía que tomarme un café urgentemente para reponer energía.
— ¿Quieres que regresemos al hotel, bonita? —preguntó cuándo al fin me sirvieron mi taza de café.
— ¿Y perderme de esta vista?
— Em, podemos seguir recorriéndola mañana, no tenemos que recorrer toda la cuidad en un día. Además, ya nos faltan pocos lugares por ir.
— Ya sé, pero no quiero que desaprovechemos el tiempo...
— No lo haremos, hermosa —murmuró —. Por el momento, podemos disfrutar de un café en esta cafetería y probar algo de comida local. ¡Que me muero de hambre!
— Tú siempre tienes hambre... —le ladeé la cabeza, divertida.
— Cualquier persona estaría hambriento si lo hubieran hecho correr entre la lluvia, entre callejones sin salida y sin contar las direcciones equivocadas que me diste.
— Vale, pero gracias a ello conocimos más... —le dije en mi defensa con una mirada de angelito.
Vale, las direcciones nunca se me habían dado. ¿Por qué decidió confiar en mí?
Si me perdía en mi propia cuidad, ¿qué esperaba de un lugar en el que jamás había estado? Y sin contar que una que otra persona nos hablaba en escoses. Yo solo les sonreía, porque no les entendía nada y no quería que me sacaran de la librería como lo habían hecho ya antes.
¡Sortez de ma voiture! ¿O, como era?
Ni me lo recuerdes. No sé si reírme de mi misma o darme lastima por tener familia verdaderamente francesa y no hablar ni un poquito ese idioma.
Las dos cosas, Weasley.
Mientras Mateo me contaba una anécdota que había tenido con su padre en este lugar, sentí que mi teléfono vibro. De seguro era otro mensaje de Nora o Sami. Esa mañana le había preguntado por bombi, lo hacia todas las mañanas que casi se convertía en una rutina.
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TODO PARA NADA - PARTE 2
Storie d'AmorePRIMER Y SEGUNDO LIBRO - (VERSIÓN BORRADOR). Hay miradas que no perduran para siempre. Hay finales que son comienzos y comienzos que son decisivos. ...
