Capítulo 3

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02 de abril de 2022.

— ¿En serio tienes que irte? —me acomode mejor sobre su pecho.

— Tengo que hacerlo, aunque desearía poder quedarme contigo. —bajo la mirada a mí. — Prometo llamarte todos los días.

Me dio un beso en la cabeza, antes de que se levantara con total delicadez para que no me despertara.

La semana de descanso que les habían dado, había finalizado y ahora era momento de que regresara a las carreras. En verdad lo iba a echar de menos, más sabiendo que aún no tenía una fecha como tal de regreso. Con las carreras, entrevistas y eventos en los que tenía que asistir; era demasiado complicado y más ahora que tenía el pesor de su equipo y de clasificar en un buen lugar.

Sin olvidar que en todos esos eventos estará con Olivia.

Ni siquiera lo menciones conciencia.

Antes de irse volvió a darme un beso, lo que hizo que me despertara completamente. Vi la hora en mi reloj y aún eran las 5 am.

Que mañana me espera.

Al terminar de ducharme, regrese a la habitación para arreglarme. De nuevo se me estaba haciendo tarde y eso que me había despertado mucho antes de mi hora habitual. Estef ya estaba rondando por la casa algo impaciente, porque no me apuraba.

— ¿Ya estas lista? —me preguntó esta vez con mayor insistencia, al asomarse por la puerta.

— Casi lista... —apenas me dio tiempo de aventar algunas cosas mías sobre el closet de Mateo. —Ahora sí, estoy lista. —me puse frente a ella.

Estef solo rodó los ojos, divertida y se echó adelante. Estaba vez, yo manejaría. Apenas tenía un par de semanas que había vuelto a manejar. Ya no lo hacía tan mal..., tampoco ya no tenía tanto miedo; de hecho ya iba y regresaba de la universidad y de la casa de campo. ¡Había superado el reto!

Aunque de vez en cuando, todavía me pasaba de velocidad y uno que otro alto.

...

— ¡Estúpido tope! —musité, al sentir que me lo había salteado.

Otra vez.

— ¿Estás segura que Mateo te aprobó el examen de manejo? —preguntó mientras se aferraba de donde podía.

Le puse mala cara antes de que aparcara el auto, ella solo alzo las manos en forma de rendición.

Así está mejor.

Al bajar del auto, nos dirigimos al salón de clases en donde por cierto nos encontramos a Maxi. Tenía una cara poco amigable y perezosa.

— ¡No te quedes dormido! —Lo moleste al sentarme atrás de su banca.

Estef opto por sentarse a lado de él y claro, saludarlo con un beso que lo despertó al instante. Aún no me acostumbraba a esta versión de ella.

Nunca lo haremos, Weasley.

No tardo para que la profesora llegara al salón y diera inicio a su clase. Mirándonos de reojo, y a la vez, con una cara de frustración total terminamos los ejercicios que nos había asignado; que por cierto, nos había traumatizado por un rato.

— Si eso viene en el examen, estere perdida. —mascullé, intentando relajarme.

Nos sentamos en la misma vieja banca de siempre. La que estaba en el jardín junto al roble de hojas verdes.

— No serás la única. —me apoyaron los dos.

Mientras desayunábamos los chicos se asomaron con una cara peor de la que nosotros ya traíamos.

TODO PARA NADA - PARTE 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora