Capítulo 17 \ 1

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Al despertar, note que estaba acostada sobre la cama. Juraba que me había quedado dormida sobre el escritorio.

O... Mateo nos llevó a la cama.

Ni siquiera había escuchado a qué horas había regresado. Pero estoy segura que temprano no fue, lo había esperado por un largo tiempo mientras escribía y él jamás regreso. Y ahora tampoco estaba, ¿se había ido más temprano de lo normal?

Mientras veía mi teléfono y contestaba algunos mensajes de mi padre, escuche algunos ruidos en el baño, me puse de pie y fui a ver que era.

Mala idea...

Al entrar al baño casi choco con Mateo, el venia secándose el cabello con una toalla y yo solo intente disimular lo nerviosa que me había puesto al quedar tan pegada a él.

— Pensé que ya te habías ido...

Paso a mi lado, como si me estuviera ignorando.

— Los chicos nos están esperando para desayunar. —fue lo único que escuche de él.

La que debía estar molesta por haberme dejado e irse de fiesta era yo y no él... ¿Qué le pasaba?

— Bajo en un momento. —le contesté mientras me daba la vuelta para entrar al baño y cambiarme.

Si él no quería hablar conmigo yo tampoco iba hablar con él.

Al bajar, los chicos ya estaban en la mesa desayunado. Solo nos quedó incluirnos. Por suerte, esa pesada no estaba. Al menos pude tener un desayuno "tranquilo", dentro de lo que cabe.

— ¿Aún siguen enojados? —preguntó Estef, al caminar para dirigirnos a los autos.

— Él está molesto cuando yo debería estarlo más —le respondí.

Frunció el ceño, perpleja.

— Ayer tuvimos una pelea porque Nils me ayudo a encontrar un trabajo... —le expliqué —, es una tontería que se ponga celoso de él, cuando ni siquiera ha mostrado sus intenciones como lo ha hecho la odiosa de Michael. Yo sí tendría razones... ¿Qué diría si yo me fuera de fiesta con Nils, eh?

— ¿Fiesta? ¿Qué fiesta?

— La de ayer... ¿Qué no fueron al antro con esa pesada?

— Sí fuimos y Michael estuvo con nosotros. Pero, Mateo y Alex no.

Fruncí el ceño.

— ¿Estás segura?

— Pues claro que estoy segura. Tuve que aguantar a esa pesada toda la noche. Yo te marque para preguntarte si venias pero nunca contestaste.

Maldición, por eso tenía llamadas de ella registradas. No las escuche, gracias a que había puesto mi teléfono en silencio.

— Entonces... ¿a dónde se fue?

— Mateo pudo haber ido a cualquier lugar, como un bar... —se encogió de hombros —. Él siempre suele perderse cuando está molesto, según él para no decir cosas que no quiere decir. Aunque si te soy honesta, yo lo detesto.

Yo también...

— Solo aclara las cosas con él. —se detuvo antes de subir al auto. — A veces puede ser un tonto, pero sabes que te quiere y que haría cualquier cosa por ti —dijo —. No le des el gusto a esa pesada de verlos molestos...

— ¿Vamos...? —Alexito pasó a nuestro lado para subir al auto.

Estef lo siguió. Yo a lo lejos vi que Mateo venia junto a Kevin. Antes de que pudieran acercarse más, entre al auto.

TODO PARA NADA - PARTE 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora