Capítulo 16 \ 2

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Faltaban tres días para que las prácticas de la Q1 iniciaran. Este día que llevábamos en la cuidad lo habíamos aprovechado para alojarnos en el hotel donde estaban los demás pilotos, y también para salir a conocer un poco la cuidad. Alex seguía sin poder creer que había conocido a su piloto favorito; Hamilton y todo el día nos había fastidiado con ello.

Caminar por la cuidad no había sido un buen plan, al menos no para Mateo que a cada paso que daba le pedían una foto. Tuvimos que perdernos entre las calles para poder regresar al hotel. Los chicos aún se quedaron turisteando por la cuidad.

Durante el camino, lo note un poco serio y estresado. Quizás solo necesitaba descansar, había venido manejando por un largo trayecto, que era normal que estuviera así. Mientras el tomo un ducha y una larga siesta, yo aproveche para sacar mi libreta de anotaciones. Ahí había apuntado el nombre de las empresas en las que podía enviar mi solicitud de cv. También, aproveche para buscar otras por si en dado caso estas no me respondían. Olivia había sido bastante clara en decirme que muchas veces ni siquiera se tomaban el tiempo de responder el correo. Esperaba que eso no pasara conmigo.

Ya no quiero ser adulto, Weasley.

Yo tampoco.

Habían pasado no sé cuántas horas, que solo podía sentir como el ardor en mis ojos era terrible. Había estado pegada a la computadora toda la tarde que comenzaba a dolerme la cabeza del estrés que tenía. Al menos había encontrado una buena oferta: era sobre escribir artículos para un blog. No sonaba tan mal, el dinero era bueno.

He pagado cuatro dolores por un baguette horrible :(

Vi la notificación en mi teléfono y me relaje un poco al abrir su mensaje.

Al menos has probado algo de Francia...

Y ya me he quedado pobre por estar probando tantos postres...

Me envió algunas fotos de los lugares que habían visitado esa mañana.

Sami lucia demasiado feliz a lado de Jorge. Venga, yo aún seguía sin creer que estuviera casada y menos que ahora estuviera de luna de miel en Francia. Aún seguía siendo una locura.

— ¿Qué tanto haces, minion? —me preguntó Mateo, al despertar.

— Estoy viendo las fotos que me envió Sami de su viaje... —me puse de pie para ir hacia la cama con él.

Frunció el ceño, divertido.

— ¿Quieres ver?

No le quedo de otra, yo estaba a su lado.

— ¿Están en Francia y siguen tomando café de un Starbucks? —preguntó casi indignado viendo la foto.

— Es para no perder la costumbre. —le conteste, divertida.

— Vamos, tengo que recomendarles una cafetería que si o si tienen que ir —dijo —. Puedes apreciar toda la cuidad. —me sonrió al tomar su teléfono.

— Yo quiero conocerla...

Aparto la vista de su teléfono para verme.

— Te prometo que pronto iremos, minion.

Solo le sonríe y me acomode sobre sus brazos para hacerles una videollamada.

Más tarde, los chicos llamaron a la puerta de la habitación. Mateo les abrió mientras yo recogía las cosas que había tirado en el escritorio.

— Iremos a cenar, ¿vienen?

Mateo volteó a mí, esperando una respuesta.

— Los alcanzamos en unos minutos —les respondí.

TODO PARA NADA - PARTE 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora