Capítulo 27 \ 2

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12 de noviembre de 2022.

— Cuídate mucho, princesa. —dijo mi padre al darme un beso en la cabeza de despedida —. Recuerda que puedes venir a visitarnos y quedarte el tiempo que necesites...

— Lo sé, pa. —le respondí con una sonrisa en la cara.

Mateo se acercó para darle un apretón de manos y un abrazo.

— Cuídate mucho, cariño. —dijo Eli —. Y me alegra que nos llevemos bien.

— Yo también.

— Cualquier cosa que necesites no dudes en llamarme. —añadió.

— Gracias, Eli. —me acerque a ella para darle un abrazo.

Charlie y Marlene estaban atrás de ella, así que en cuanto me separe el rostro de Charlie hizo mayor presencia.

— ¿Nos vamos? —preguntó.

Asentí con la cabeza.

Esa mañana habíamos aprovechado para desayunar con mis padres y los chicos. Después de ahí, nos iríamos a un pequeño paseo solo los cuatro y terminando tomaríamos nuestro avión de vuelta a casa. Así que, por las distancias que íbamos a tener, preferimos despedirnos antes para evitar que tuviéramos otro contratiempo o perdiéramos el vuelo...

Los cuatro subimos al auto y sin que Mateo y Marlene supieran a dónde íbamos, Charlie tomo el volante para conducir hasta el lugar sorpresa. Los dos estaban emocionados, y aunque nos intentaban sacar información por lo impacientes que eran, no les dimos ni siquiera una pista. Aunque estaba claro que por el camino comenzaban a darse una idea.

Can't read my, can't ready my
She's got me like nobody
Can't read my, can't ready my
She's got me like nobody
Can't read my, can't ready my
She's got me like nobody

¿Era claro quien venía escogiendo la música, verdad?

Cuando Charlie detuvo el auto los chicos voltearon a nosotros, divertidos.

— ¿Listos para la diversión? —preguntó Charlie.

Se apresuraron a bajar y nosotros tuvimos que hacer lo mismo.

— ¿Listo para entrar a tu mundo, McQueen? —le pregunté, con una sonrisa de lado.

— Listo, minion. —se puso las gafas de sol, una gorra y me abrazo mientras entrabamos al parque.

Lo cierto, es que el parque parecía más grande a como lo recordaba. La última vez que vine a este parque fue hace ocho años, cuando yo apenas tenía 13 y vine a visitar a Charlie. Su madre nos había traído aquí para pasar la tarde y era uno de los mejores recuerdos que tenía junto a ese gruñón. Estar aquí siete años después y ahora con nuestras parejas, era una locura.

Olvidaba lo divertido que era hacer esto.

Encontrar a varios personajes como la princesita de Mario Kars o subirnos a las montañas rusas y juegos que había por donde sea, era como si mi niño interior volviera a revivir de cierta manera.

Mi mente colapso cuando entramos al mundo de Harry Potter. Mateo solo me veía divertido al ver que cada cosa que encontraba quería tomarle foto y bien gritar de felicidad. Por suerte, tenía a mi fotógrafo detrás de mí y que no se negaba.

Mateo y Charlie, parecían niños cuando entramos al mundo de transformes y los guardianes de la galaxia mientras Marlene no se sabía ni siquiera el nombre de una de las películas, que venga dábamos por hecho que eran legendarias y que cualquier persona se la sabría o bien, que al menos pudo haberlas visto en alguna parte. Pero Marlene era la excepción. Charlie solo la miraba con decepción y ella con una cara de frustración total al no entender nada de lo que le decía.

TODO PARA NADA - PARTE 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora