— ¡Mira que tengo aquí! —le solté dos boletos de avión frente a él.
Me enarcó una ceja.
— Un viaje al L.A a nadie le cae mal. —dije.
— La graduación de Charlie, ¿cierto?
— Sí... pero también es un viaje para los dos.
Tenía una sorpresa reservada para él y estaba casi segura que le encantaría o al menos, sería divertida.
— Em, pudimos a ver tomado el avión privado. —dijo, mirando los dos boletos.
— Lo sé —lo rodé con mis brazos, al ver que seguía observando los boletos sin moverse de su asiento —, pero el chiste de este viaje es que los dos tengamos un viaje como cualquier otra pareja y no con todas esas comodidades que estás acostumbrado. —le dije —. Vamos, te divertirás. Sera una buena aventura. —le di un beso cerca de sus labios, tentándolo.
Sacudió la cabeza con una media sonrisa entre los labios y me tomo hasta que me tuvo encima de él.
— Mi vida es una aventura contigo. —masculló, sintiendo como nuestras respiraciones chocaban a la par.
Yo solo le sonríe y le correspondí el beso.
***
— Entonces, ¿solo lo llevare a revisión? —preguntó Sami, al ver que le dejaba su mochilita canina a su lado, al igual que una cobijita, su camita ah... y su pelotita de estrellitas junto a él.
Bombi solo le movía la cola, pidiéndole que lo abrazara.
— Sí, solo eso. Acuérdate es el día martes la cita. No te vayas a olvidar Samanta.
— Aun me sorprende que me lo dejes a mí...
— Bueno, Estef tuvo que salir de viaje por cuestiones de trabajo y no tengo a nadie más.
Me agache para tomar a bombi y dejárselo en sus brazos.
— Bueno, al menos podremos ver si serás una mamá responsable. —dijo Jorge atrás del mostrador.
— Ja, ja. —volteó a él, rodándole los ojos.
— Sí te pierde a bombi, prometo que no dejare que cuide a mi hija. —me dijo Jorge.
Que consuelo me estaba dando.
— Sami lo cuidara bien, ¿verdad? —le preguntó Mateo, esperando que se lo asegurará.
— No me queda de otra. —se encogió de hombros —. Si pierdo a esta bola peluda, Emi me dejara de hablar de por vida.
— Bien, que bueno que lo sabes. —me encogí de hombros.
Mateo mi miró divertido mientras que Sami casi me veía con una mirada de indignación total.
Era mejor prevenir que lamentar. Lo siento, Rachel.
Nuestro vuelo estaba por salir en pocas horas. Teníamos que correr al aeropuerto si no queríamos perder el avión.
— ¡Te ves hermosa! —dijo poniéndome una de sus gorras.
— Sí claro...
Bajamos del auto y no tardamos en abordar. Durante el vuelo los dos nos pusimos a ver películas de Disney, aunque se burlara de mí por no saber quién era Simba.
Sin preocuparse hay que vivir...
Hakuna matata
Una forma de ser
ESTÁS LEYENDO
TODO PARA NADA - PARTE 2
RomancePRIMER Y SEGUNDO LIBRO - (VERSIÓN BORRADOR). Hay miradas que no perduran para siempre. Hay finales que son comienzos y comienzos que son decisivos. ...
