Capítulo 30

57 2 0
                                        

24 de noviembre de 2022.

Llegó mañana por la noche.

Leí el mensaje que Charlie me acababa de enviar.

Marlene me ha dicho que ha encontrado un departamento ideal para nosotros. Así que, no puedo esperar a verlo.

Aun no asimilo que al fin viviremos en la misma cuidad, gruñón.

No más veranos separados, princesita.

— ¡¿Vas a dejar que eso se queme hasta provocar un incendio?! —musitó mi madre, haciéndome un gesto para que volteara al sartén.

No, no. ¡Maldición!

Mi intento de hacerme tortitas de carne para la cena, había sido un total fracaso. Apegue la estufa como pude y alce la tapa del sartén. Estaban echas polvo.

— Deberías de estar concentrada en lo que estás haciendo y no en ese teléfono.

Mire a mi lado. Al menos había frito siete antes.

— Tengo para mí cena, ¿quieres? —le di un mordisco a una.

Me enarcó una ceja, y me vio con cierto disgusto.

— ¿Y comer toda esa grasa? Ni lo sueñes.

Solo se lo había ofrecido por cortesía, sabía que no iba a tomar ninguna.

Me encogí de hombros y camine hacia la barra. No sin antes abrir un poco la ventana para que el humo que había desapareciera. Cuando pase de vuelta a su lado para irme a sentar, ella aún seguía preparándose un capuchino.

Este era el momento. La semana se me había pasado completamente, y yo seguía sin poder contarle. Mañana temprano el avión de Mateo iba aterrizar de nuevo en la cuidad y me volvería a preguntar por mi madre. De una u otra forma yo también quería decírselo ya, para que pudiera liberarme de eso y también para que no se enterara por alguien más. Me sorprendía que mi padre no se lo hubiera comentado aún. Y si lo hizo ella jamás tomo el teléfono.

El sonido de la cuchara moviéndose en el vaso era lo único que interfería entre las dos.

— ¿Sigues demasiado ocupada con tu boutique? —le pregunte para abrir tema de conversación.

— El trabajo nunca se detiene ahí. —le dio un sorbo a su café.

¿Por qué siempre me era difícil entablar una conversación con ella? ¿Tan difícil era encontrar un tema que nos interesara a las dos?

— ¿Irás a trabajar nuevamente esta noche?

— No. Necesito descansar, mañana llega mis demás costureros para revisar los vestidos de mis modelos para el desfile.

Solo dilo, Weasley. Vamos..., dile ya.

Me lambí los labios y deje el tenedor con el que estaba comiendo sobre mi plato.

— ¿Puedo hablar contigo de algo...?

Alzo su mirada y me enarcó una ceja, como si le hubiera sorprendido escuchar eso de mí.

— ¿Pasa algo? ¿Has vuelto a terminar con Mateo?

— ¡¿Qué?! No.

— ¿Entonces...? —tomo un banquito y se sentó frente a mí.

Aunque su atención no estaba completamente enfocada en mí, porque su teléfono estaba a su lado y lo miraba de reojo constantemente. Me sentía demasiado nerviosa y sentía que mi corazón casi se me salía del pecho.

TODO PARA NADA - PARTE 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora