Capítulo 21 \ 1

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— Sí, si pa, no te preocupes. Estoy bien. —le dije al ver que comenzaba a preocuparse de más.

No necesitaba verlo para saber que gesto tenía. El mismo que ponía cada vez que no lo dejaba terminar una oración.

— No puedo esperar a tener tú libro en físico.

Estem...

Iba a querer desaparecer del interfaz de la tierra si eso llegaba a suceder.

— No creo que sea tu tipo de libro —le dije —, es una novela de romance.

— Es el libro de mi princesa, ¿cómo no va ser mi tipo de libro?

Sí, sí, apenas podía imaginarme a mi padre leyendo una historia de enemies to lovers.

— Te quiero, pa.

— Y yo a ti, mi princesa. Me siento muy orgulloso de ti. —dijo al final.

La satisfacción que sentí al escuchar decirlo fue tanta que casi me echaba a llorar. ¿Cuántas veces me lo había dicho en la vida? Seguro era la primera.

Siempre había pensado que ningún logro había sido suficiente para que me lo dijera, que nada de lo que había hecho había sido demasiado importante para ganarme esas palabras. Lo raro y decepcionante que se debió de sentir mi padre al ver que todos los hijos de sus amigos seguían un camino casi igual al de ellos mientras yo... solo navegaba en mi propio barco.

***

12 de septiembre de 2022.

Esta semana había pasado volando. El hecho de tener tantas cosas por checar y hacer, hacía que mi cerebro entrara en un bloqueo total. La editorial donde publicaría mi libro se había puesto en contacto conmigo y habíamos tenido una pequeña reunión donde hablamos sobre todos los protocolos que se tenía que seguir para que el libro se imprimiera, también se hablaron de otros temas como del contrato, pero eso era la parte aburrida.

Por suerte, no estaba sola en este proceso, Nils también había ganado un concurso, era diferente al mío; pero los dos tendríamos la oportunidad de publicar nuestras historias. Al fin la suerte estaba de nuestro lado.

Esa tarde termine con el artículo que había dejado hasta al último y que por cierto tenía que entregar esa misma tarde. Al terminar, cerré la laptop con un suspiro de felicidad y me dirigí junto a bombi a la cafetería de Sami. Esa noche tocaría un chico; se había ofrecido para darle ambiente al lugar y para dar a conocer sus canciones. Sami no se negó.

— Tú bola peluda quiere comerse un cupcake. —me advirtió, al tenerlo cerca del mostrador.

Lo giró a mi lado y prefirió soltarlo antes de que se devorara uno. Yo estaba ayudándole a preparar unos frapuchinos cuando sentí que alguien llego a pararse frente al mostrador, levante la vista con la intención de atender al cliente.

— ¡Hola, bienvenido a...! —me interrumpí yo misma al ver la sonrisa que se le había dibujado en el rostro Nils.

— ¿Puedes prepararme un frapuchino a mí también? —me preguntó.

— Le pondré menos chispas de chocolate.

El hizo un mohín divertido y apoyo los brazos sobre el mostrador para ver como lo preparaba.

— ¿Desde cuándo le ayudas a Sami? —preguntó, curioso.

— Desde que me obliga ayudarla por venir a visitarla.

Escuche su risa delicada.

— Frapuchino listo. —le pase por encima del mostrador y él no dudo en darle un sorbido.

TODO PARA NADA - PARTE 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora