—¿Fuiste tú quien envió esos correos?
—Efectivamente —respondió Adrián con su habitual seguridad— De alguna manera tenía que demostrar que no te estaba mintiendo.
Fruncí el ceño, desconcertada.
—¿Pero cómo conseguiste esas fotos?
Adrián inclinó la cabeza y me hizo una seña para que subiera. Me detuve un momento, dudando. No confiaba en él, pero mi curiosidad era más grande. Miré a mi alrededor, asegurándome de que nadie me viera y finalmente abrí la puerta del copiloto acomodandome en el asiento con incomodidad.
—¿No recuerdas que estuve en el evento de donación? Salí a fumar y casualmente me encontré con tu querido esposo muy entretenido con su otra mujer. ¿No es sorprendente?—dijo con una sonrisa burlona.
Se echó a reír, disfrutando cada palabra.
Mi estómago se revolvió. Lo miré fijamente antes de preguntar:
—¿Y la foto en la entrada del bar?
—Eso fue más reciente. Después de ver lo que vi, quise averiguar más, así que los seguí después del trabajo.
Eso tenía sentido. Yo misma había visto a Nicolás salir con Madison en su auto aquella noche. No me estaba mintiendo.
—Te ahorré el trabajo, muñeca. ¿No vas a agradecerme por abrirte los ojos?
Me crucé de brazos y desvié la mirada.
—Gracias... supongo.
—Bien. Pero ya sabes cómo funciona este mundo, nada es gratis. Ahora necesito que hagas algo por mí.
Adrián me miró con diversión mientras tamborileaba los dedos en el volante esperando mi respuesta.
Cruzándome de brazos, lo miré con recelo.
—¿Y qué es lo que quieres?
Sus ojos me recorrieron lentamente antes de dar su respuesta.
—Si pudiera pedir exactamente lo que quiero, créeme, lo haría. Pero aún no puedo darme ese lujo... Así que, por ahora, solo serán un par de cosas. Nada que requiera demasiado esfuerzo.
Desvié la mirada, claramente enojada por sus palabras, esperando que finalmente me dijera lo que quería.
—Para empezar, quiero acceso a las cuentas personales de Nicolás. No me malinterpretes, no quiero dinero ni transferencias raras. Solo información.
Fruncí el ceño.
—¿Y por qué crees que podría dártela?
Adrián dejó escapar una carcajada baja antes de inclinarse ligeramente hacia mí.
—Porque tú duermes con él, ¿no? Algo habrás visto, algo debes saber.
Su comentario me hizo apretar los dientes, pero él siguió como si nada.
—Y ya que estamos en confianza... también quiero la lista de clientes VIP de la empresa. Solo un vistazo.
Respiré hondo, obligándome a mantener la calma.
—No voy a hacer eso.
—Piénsalo bien. Siempre es bueno tener aliados en este juego.
Se reclinó en su asiento con aparente tranquilidad, pero yo sabía que lo que acababa de pedirme no era algo que fácilmente pudiera hacer.
—Nos vemos. —dije, poniendo mi mano en la manilla del auto, lista para bajar.
Adrián extendió la mano hacia el volante y cerró el seguro del auto, impidiéndome salir.
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LOS WINSTON
Mystery / ThrillerAurora nunca imaginó que su vida cambiaría tan drásticamente. Trabajando en un bar para pagar las medicinas de su madre enferma, se ve arrastrada a un oscuro mundo de secretos y peligros cuando conoce a Nicolás Winston, un misterioso y adinerado hom...
