-¡Janne! –me tomo del brazo me acerco sus labios y cuando estaba a punto de besarme voltee la cara.
No, no iba a caer en su juego estúpido una vez más, yo no era un simple juego, no era con quien podía besarse un día y al otro olvidar lo sucedido, no tenía mala memoria y sin importarme la idealización de él en mi cabeza, ya todo era diferente.
-¿No vas a besarme? –cuestiono con indignación.
-No. ¿Puedes soltarme?
-¿Estas segura?
Pego sus labios a mi oído poniendo a prueba mi fuerza de voluntad. Había dicho no, probablemente con la valentía adquirida hace unos cuantos minutos atrás, pero esa valentía se desvanecía con el simple hecho de tenerlo tan cerca.
¡Vamos, Janne! No puede ganarte siempre –me anime en el interior, debía mantenerme firme sin importar nada, dejaría de ser una incógnita en su vida, no volvería a ser la chica manipulable, si quería besarme antes debía demostrar sus verdaderas intenciones para conmigo.
-Estoy completamente segura.
Me soltó el brazo. Sin percatarme realmente de la acción comencé a inspeccionarme, tenía sus dedos marcados, eso no era una buena señal.
-¿Por...
-No voy a volver a besarte o dejarte besarme –respondí a su pregunta no formulada-. Ya fue suficiente, si no vas a darme una explicación a tu maldita manera de ser, entonces jamás volverá a suceder.
-Sucederá –respondió al instante.
Irguió su cuerpo, ahora parecía vagamente más alto. En ningún momento aparte mis ojos de los suyos, ese marrón hipnotizante me tenía presa.
-¿Me darás una explicación?
Me atreví a albergar un pequeña esperanza, si afirmaba aquello debía tener una buena razón. Prometía entender todo cuanto causaba esos cambios bruscos en él, la cuestión era escuchar cuales eran esos motivos, el origen de ese hombre extraño frente a mí.
-No.
Casi pude sentir su ego acariciando mi cabello, tal vez mis confesiones de semanas antes le habían hecho recapacitar sobre su amor propio pues recordaba esas palabras con claridad "Si yo tuviera esa características entonces mi ego sería más grande que mi fama".
-Bien.
No necesitaba complicaciones en mi vida, todo iba a marchar bien mientras encontrará otro productor para mi nuevo álbum, si lograba mantener el contacto nulo con el señor encantador y si me concentraba enteramente en la otra parte de mi vida en donde su existencia era nula. Apenas note el silencio entre nosotros, habían pasado por lo menos un par de segundos sin respuesta suya, eso significo un vete.
Me di la vuelta una vez más, si ya todo entre nosotros se había destruido antes de alcanzar un "nosotros", no importaba nada ahora.
-¿Te vas?
Gire sobre mis talones.
-No deseo compartir una comida con tu ex y su futuro esposo, no deseo hablar de negocios contigo, no hay motivo alguno impidiendo mi partida.
-De acuerdo –asintió con los labios fruncidos.
Estaba a pasos de reanudar mi camino.
-Espera.
Escucharlo pronunciar esas palabras me desquicio por completo, no iba a detenerme, a ese paso jamás llegaría de vuelta a la disquera.
-Por favor –hablo de nuevo.
-No.
Se puso frente a mí, pero continúe dando pasos de un lado a otro aproximándome cada vez más a la salida del estacionamiento, estando a menos de un metro me tomo la cara entre sus grandes manos, acerco la suya a la mía decidido a continuar con la fechoría, trate de voltearme en vano, mi fuerza contra la suya no eran comparables, puso sus labios sobre los míos durante segundos. Pude apartarme lo suficiente, tome impulso con la mano derecha y con toda la intensión de alejarlo la estampe contra su rostro, logre voltearlo un poco, sus ojos marrones brillaron extrañamente.
Lo hizo un vez más, tarde un poco en reaccionar, esta vez antes de cualquier cosas percibí una luz blanca molestando mis ojos cerrados y a él soltar un gemido gutural desde el fondo de su garganta.
Maldijo apenas poniendo unos milímetros de distancia entre ambos, me soltó sin aviso previo y corrió hasta algún lugar desconocido.
Aún continuaba aturdida, aunque obviamente necesitaba salir corriendo antes de ver volver a Jackson. Me acerque hasta el valet parking.
-Necesito un taxi, por favor.
-El señor Jackson regresará en unos momentos –aseguro.
-Lo sé. Necesito un taxi, por favor.
El chico no agregó más, pidió un taxi sin pedir explicaciones de nada, dentro le indique al conductor llevarme a la disquera Musix Shades, obedeció al instante. El teléfono sonó unas 20 veces en el camino, todas llamadas de Michael, no conteste ninguna.
Necesitaba a Ethan, el espectáculo debía continuar, el proyecto del álbum estaba casi completo, las canciones tenían un par de ritmos por probar, ahora necesitábamos a alguien con buen oído para acoplar todo, encontrar un productor a estas alturas no se complicaría tanto.
Abrí la puerta, el ocaso tras la ventana coloreo las paredes blancas por un instante. Definitivamente había desperdiciado ese día en salir de la cama, probablemente iba a pasar el tiempo leyendo o mirando cualquier tontería en compañía de Carly, Eth llegaría por la noche y entonces habríamos intentado cocinar algún otro platillo típico de Italia o Irlanda, seguro nos daríamos por vencidos antes de terminar por acabarnos la despensa, buscaría entre los miles de volantes para ordenar comida rápida, veríamos una película de terror o acción porque todos odiamos las de romance, seguramente estaríamos rendidos para cuando la película terminara, ambos se quedarían en mi departamento, la chica rubia compartiría la cama conmigo y Ethan pediría quedarse en el sillón, el adora esos resortes viejos... al despertar hubiésemos cocinado de nuevo, algo bastante ligero como huevos con tocino, el chico castaño repetiría 3 veces prometiendo pagar por la despensa desperdiciada en nuestro experimento culinario, la chica de ojos verdes prometería invitarnos a comer en un nuevo lugar, mientras yo pedía no tomar de nuevo ese asqueroso jarabe.
Pero por el contrario había decido ir a trabajar, vi a Carly derrumbarse frente a mí, deje mis ilusiones del hombre perfecto desvanecerse en el estacionamiento de Sassafras, posiblemente fui fotografiada besándome con Michael, el chico castaño de ojos oscuros no estaba para ayudarme a buscar un nuevo productor y las paredes no eran más de ese tono anaranjado, ahora estaban oscuras. La noche me abrazo unos instantes.
-¿Janne?
Al otro lado del pasillo estaba de nuevo ese hombre tan molesto, el culpable de mis problemas actuales, el sueño imposible.
-No quiero...
-Lo siento mucho.
Me nació un nudo en la garganta, odie verme a punto de llorar, era de lo más patético, no había ninguna circunstancia suficiente. Era ridículo llorar por "amor", estaba siendo ridículamente dramática.
-Déjame en paz –suplique.
-Lo haré.
-Vete.
-No, aún quiero ser parte de tu álbum.
-No deseo tenerte cerca.
Sin notarlo estaba frente a mí con la mano extendida.
-Te propongo una tregua. No más arrebatos, no más besos, no más de ese hombre desagradable al que odias.
Era una mentira.
-¿En serio?
-Claro, de ahora en adelante, seré tu productor.
-¿Únicamente mi productor?
-Sí, sólo el productor –su mano continuaba frente a mí-. Es una promesa.
La mire por un largo tiempo, no estaba segura de sí confiar en él era una buena idea.
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Speechless
FanficTodo es tan simple como encontrar una hoja que lleva el viento, todo es tan simple como encontrar una canción perdida que logra gravarse no sólo en tu mente sino también en tu corazón. Esta obra esta registrada bajo los derechos de "Safe Creative". ...
