Corríamos con cautela. El eco de nuestros pasos retumbaba entre los pasillos vacíos, mientras las luces de emergencia seguían parpadeando como ojos cansados. El humo era más denso en esa parte del psiquiátrico, y el olor a metal, sangre y desinfectante se mezclaba en una atmósfera pesada que oprimía el pecho. Íbamos en silencio, ambos alertas, con la mente dividida entre el ahora... y el "¿y si?".
-¿Crees que estén bien? -pregunté en voz baja, refiriéndome a Bambam y Jake.
-No hay tiempo para suposiciones -replicó Heeseung, sin mirarme siquiera-. Solo avanza.
Tragué saliva, notando el filo en su voz.
-¿Y si los atraparon? ¿Y si los tienen como a Sunoo?
-Entonces los sacaremos. Si es que están vivos. Su tono era tan seco como el crujir de vidrio bajo los zapatos.
Volví a mirar al frente, intentando no dejarme tragar por esa respuesta.
-¿Qué fue lo último que supiste de ellos?
-No soy su niñera, Jungwon. -Y esta vez, giró brevemente el rostro para clavarme una mirada dura, cansada-. Deja de hablar y concéntrate, si fallamos, morimos.
Guardé silencio. El ritmo del corazón en mis oídos se confundía con las sirenas lejanas y el crujido del techo. Y entonces, sin previo aviso, Heeseung volvió a hablar.
-¿Qué ocurre entre tú y Jay? Soltó duro, su tono era neutro, práctico, sin burla, sin juicio. Pero sus ojos estaban fijos en el pasillo frente a nosotros, como si esa pregunta no le importara del todo.
Me tropecé levemente con mis propios pasos, apenas un segundo, pero lo noté.
-¿Qué? -pregunté, fingiendo confusión.
Heeseung ladeó la cabeza levemente, como si ya hubiera anticipado mi reacción.
-No es una acusación, Jungwon-dijo, aún sin mirarme-. Solo... me dio curiosidad, por la forma en que se miran, por la forma en que él... te espera.
Tragué saliva, sintiendo un leve calor en las mejillas otra vez, aunque ahora no había tiempo para rubores.
-No sé-respondí con honestidad, bajando un poco la voz-. No sé qué hay, o qué va a haber. A veces parece que va a matarme, y a veces... como si fuera el único lugar donde se siente seguro.
Heeseung asintió apenas. Seguimos avanzando con paso ágil, agachados tras un carrito volcado que nos protegía del posible campo de visión de las cámaras aún activas.
-¿Y tú? -preguntó al fin, suspiré nervioso.
-Yo... -dudé. -Es mi paciente, Heeseung. No estoy buscando algo, pero tampoco puedo evitar... querer cuidarlo, aunque no quiera ser cuidado, aunque me gruña y aunque me grite -respondí con sinceridad.
Guardó silencio por unos segundos, luego murmuró:
-Él no se lo permite a muchos, te tiene aprecio -escupió con desdén-, lo sabes ¿Verdad?
Lo miré de reojo, viendo aquel destello de disconformidad en su rostro.
-¿Te molesta? -pregunté en un susurro, sintiendo curiosidad. Heeseung no respondió de inmediato, solo siguió avanzando. Pero por la forma en que sus dedos se apretaron levemente... supe que la respuesta no era tan simple.
Seguíamos moviéndonos entre pasillos que parecían tragarse la luz. La adrenalina era constante, latente, como si el peligro pudiera surgir en cualquier momento desde una esquina rota o una puerta entreabierta. Y entonces, en uno de esos silencios que se sienten más densos que el ruido, Heeseung volvió a hablar.
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Disorders
FanfictionDonde Jungwon, un joven enfermero encuentra trabajo en un centro psiquiátrico. ... Las cosas no son como crees, toda realidad tiene su dolorosa historia oculta... ▲🔞Advertencia 🔞 •Contenido sexual. •Trastornos mentales. •Sadismo. •Parafílias. ...
