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Informe bitácora de seguimiento de Yang Jungwon

Stray Home.
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Park Sunghoon

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La luz de la tarde se filtraba suavemente por la ventana, iluminando el polvo que danzaba en el aire como partículas de ansiedad suspendidas. Sunghoon estaba hundido en el sofá, su cuerpo parecía haber cedido por completo a una pesadez invisible. Sus ojos, usualmente tan llenos de provocación o desafío, ahora reflejaban un agotamiento profundo, un vacío que iba más allá del cansancio físico.

Había notado aquello últimamente, los ojos de Sunghoon podían reflejar mucho más que su rostro en si. Park no quería estar en la sesión.

-Estoy agotado, doc -murmuró, su voz era áspera, como si cada palabra le costara un esfuerzo sobrehumano-. Necesito irme a acostar.

Mi propio corazón se encogió al verlo así, pero negué con la cabeza con suavidad, manteniéndome firme en mi silla frente a él.

-Ya haz descansado demasiado, Sunghoon -dije, tratando de que mi voz sonara firme pero no dura-. Tenemos que hablar de ti. No podemos seguir ignorando tu bienestar. Ahora, sobre tus impulsos sexuales, ¿Cómo vas con ello?

Una mueca de fastidio, tan débil que apenas alteró sus facciones, cruzó su rostro. Apartó la mirada, clavándola en un punto indefinido de la pared detrás de mí.

-¿Qué hay que hablar? -rezongó, con un dejo de su antigua actitud defensiva, pero carente de convicción-. Sigue igual. Cuatro veces al día. A veces cinco, si el aburrimiento aprieta. ¿Contento? ¿Cumplo con el estereotipo de depravado que tienes en la cabeza?

Su tono era plano, autodespreciativo. No era una provocación; era una rendición. Una aceptación cansada de lo que creía que era.

-No es sobre cumplir estereotipos respondí, ignorando el filo de sus palabras -. Es sobre el porqué, Sunghoon. ¿Qué pasa por tu cabeza cuando lo haces? ¿Qué estás intentando ahogar?

Él cerró los ojos con fuerza, como si mis palabras le causaran irritación.

-Nada-farfulló. Absolutamente nada. Es solo... un impulso. Un vacío que necesita llenarse con... algo. Cualquier cosa. -Abrió los ojos y me miró, y por primera vez vi algo parecido a la vergüenza en su mirada. ¿Sabes lo que es eso? ¿Sabes lo que es sentir que tu propio cuerpo es una jaula con una necesidad constante que nunca se satisface? Que incluso cuando lo haces, solo queda... el vacío. Y la culpa. Eso es lo que siento, doc, divertido, ¿No

Su voz se quebró en la última palabra. intentó soñar burlón, pero no funcionó, su sonrisa se transformó en una incómoda mueca, tapó parte de su boca en una acción de estrés, lo miré con tranquilidad, esperando que continuara, pues en su mirada se notaba que aún no terminaba de hablar.

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