Los pasos resonaban con eco mientras el grupo avanzaba por un túnel que parecía no tener fin. Cada sonido era tragado por las paredes húmedas, deformado por la oscuridad que se cernía como una presencia viva, nadie hablaba, no hacía falta. El silencio estaba tan cargado que parecía que hasta respirar en voz alta podría romper algo frágil y sagrado. Jungwon caminaba unos pasos detrás de los demás, con los hombros encogidos y los ojos clavados en la espalda de Riki, quien llevaba en brazos a Jake nuevamente, dejó que Bambam lidere hacia delante. Sentía su pulso en los dedos, en el cuello, en las sienes. Todo su cuerpo era una alarma constante, el aire estaba denso, y no solo por la falta de ventilación: era como si algo algo antiguo, algo oculto-los estuviera observando desde el otro lado de la piedra.
Su mente divagaba entre pensamientos cortos, desordenados. ¿Y si esto no lleva a ninguna parte? ¿Y si todo se derrumba antes de que logren salir? ¿Y si Riki los traiciona? ¿Y si simplemente... ninguno logra salir?
Tragó saliva, intentando ahogar la ansiedad que le trepaba por la garganta
como una enredadera venenosa. Había aprendido a no confiar en la calma, cada momento sin conflicto era apenas el preludio de un nuevo golpe. Hasta que, sin aviso, una nueva estructura se abrió frente a ellos. El túnel se ensanchó de pronto, como si la tierra misma se hubiese desgarrado para revelar una cavidad oculta, amplia y silenciosa.
La penumbra dio paso a un espacio extraño, con muros de concreto agrietado cubiertos de símbolos que ninguno supo descifrar de inmediato. Y en el centro... algo los esperaba.
Una sala amplia, de muros metálicos, casi perfectamente cuadrados, estaba iluminada por una luz tenue, parpadeante, y decorada con estanterías bajas, archivadores viejos y paneles llenos de botones polvorientos. Todo cubierto por una fina capa de polvo que parecía haber esperado años por alguna presencia humana. Yang fue el primero en entrar del todo. Observó el lugar con los ojos entrecerrados y el corazón palpitante. Pido concluir que no había peligro de por medio.
Aún.
-Busquen algo-dijo, girándose hacia los demás. Un plano, un control, una salida directa... lo que sea que nos ayude a salir más rápido de este túnel, tenemos que aprovechar este lugar.
Los demás comenzaron a dispersarse con precaución. El rubio pecoso caminó pegado a una pared, mirando curiosamente las cosas que no entendía. Bambam revisaba los archivos con rapidez, con esa expresión siempre alerta. Sunghoon se quedó cerca de la puerta, aún algo débil. Y Jay se apoyó en una mesa oxidada, sin perder de vista a Riki.
Nishimura no se movió al principio, se quedó quieto, en el umbral, con la mirada fija en el centro de la sala. No era miedo lo que lo mantenía paralizado, sino una extraña sensación de reconocimiento, como si sus huesos supieran algo que su memoria aún no quería nombrar. Dio un paso lento, luego otro, el eco de sus botas contra el suelo metálico se le hizo insoportablemente nítido, sus ojos se pasearon por los estantes, por los paneles oxidados, por los símbolos medio borrados en las esquinas del techo... y algo en su interior se revolvió.
No era un recuerdo exacto, ni una imagen nítida. Era más bien un olor, un sonido lejano, un temblor en las costillas, algo enterrado en lo más profundo de su mente, justo donde Koga había plantado la primera semilla del experimento.
Caminó hasta una de las consolas, y al posar la mano sobre un botón cubierto de polvo, su garganta se cerró de golpe. Su palma lo sabía, ese tacto no era nuevo.
Sus ojos recorrieron una pizarra olvidada con anotaciones ilegibles, pero los trazos... esos trazos le resultaban familiares, demasiado familiares. Letras torcidas, desesperadas, como las que había visto alguna vez grabadas en su propia piel.
Giró lentamente, y su mirada cayó sobre una pequeña camilla metálica al fondo de la sala, estaba oxidada, manchada, pero seguía de pie, como si nunca se hubiera movido, como si lo hubiera estado esperando. Riki sintió que el aire cambiaba, que se volvía más denso, más frío. Porque ahora lo entendía. No era la primera vez que estaba allí, ese lugar, esa sala oculta, ese silencio denso... no eran nuevos.
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Disorders
FanfictionDonde Jungwon, un joven enfermero encuentra trabajo en un centro psiquiátrico. ... Las cosas no son como crees, toda realidad tiene su dolorosa historia oculta... ▲🔞Advertencia 🔞 •Contenido sexual. •Trastornos mentales. •Sadismo. •Parafílias. ...
