Salí del despacho de Yudai con el corazón latiéndome en las sienes. Otra sesión, otra conversación en círculos, otra sonrisa de esas que parecen esconder cuchillas detrás.
-Confía en el sistema, Jungwon.
Sí, claro. Lo he intentado. Pero hay algo que no encaja. Y cada día me cuesta más ignorarlo ¿Cómo podría ignorar aquello? Habían demasiadas lagunas que no podía dejar pasar.
En conclusión, me pasaré su sistema por los huevos, Doctor Koga.
.
.
.
.
Sunoo no asistió a nuestra sesión de hoy. Tampoco estaba en el comedor. Ni en los pasillos. Ni en la biblioteca. Y su habitación... vacía. La cama deshecha.
Las sábanas con manchas secas. De sangre.
Mi estómago se revolvió.
-Sunoo... ¿Dónde estás?
Corrí al enfermería, donde sabía que podía encontrarlo a él. Bambam. El hombre que lo ve todo, pero que nunca habla más de lo que debe. La sombra leal del pendejo de K.
Estaba ordenando unos frascos, su rostro neutral como siempre, pero con ese toque suave que lo hacía ver calmado y no hostil. Cuando me vio llegar, supo que algo andaba mal.
Es tan inteligente Dios mío, lo amo.
-Bambam, ¿Dónde está Sunoo?- pregunté, con una urgencia que no intenté disimular.
Bambam se tensó ante mi pregunta, desvío su mirada, volviendo a hacer sus cosas.
-No está disponible ahora, Jungwon. Deberías hablar con K si-
-No me hagas perder tiempo. -Mi voz tembló, con agonía y desesperación pero esta vez no de miedo. Era furia. Temor. Era amor por mis pacientes, preocupación por ellos. Él no está bien. Lo sé. Lo siento en mi corazón. ¡Y tú también lo sabes! ¡Dime dónde está!
Bambam dudó. Por primera vez desde que lo conozco, sus ojos se movieron rápido, nerviosos, como si quisiera decir algo y no pudiera. Miró a los lados, como si temiera que las paredes lo escucharan. Se acercó.
-No debería decirte esto. Si Koga lo descubre...
-Dímelo. Por favor, estoy desesperado.
Bambam titubeó, lo ví, suspiró con frustración, no quería decirme, se le notaba, así que puse mi mejor carita de gato de Shrek. Bambam rodó los ojos ante mi acción.
-Está en la habitación 8.
El silencio que siguió a esas palabras pesó más que cualquier grito.
La habitación 8.
Una habitación que estaba prohibido el acceso, donde solo Yudai podía estar dentro junto a sus pacientes. La que yo mismo vi una vez, sellada. Fría. Un mito entre los pasillos del instituto.
Y Sunoo estaba ahí.
-Ten cuidado, Jungwon-murmuró Bambam antes de volver la mirada al suelo. No entres gritando. Es un lugar lúgubre, K pasa vigilando esa habitación a través de las cámaras. Está vigilando a Sunoo o... a Ddeonu.
Ddeonu.
Ese nombre.
Lo había escuchado antes. Sunoo lo había mencionado una vez en una de sus crisis. Yo creí que era un amigo imaginario. O quizás le había puesto ese nombre a las voces de su cabeza. Ahora lo entendía. Era otra parte de él.
ESTÁS LEYENDO
Disorders
FanfictionDonde Jungwon, un joven enfermero encuentra trabajo en un centro psiquiátrico. ... Las cosas no son como crees, toda realidad tiene su dolorosa historia oculta... ▲🔞Advertencia 🔞 •Contenido sexual. •Trastornos mentales. •Sadismo. •Parafílias. ...
