Me quedé en el mesón un rato más. La cafetera seguía encendida, burbujeando en la esquina como si nada hubiera pasado, como si el aire no estuviera aún cargado del olor de su perfume y el roce de su piel. Mi cuerpo seguía caliente, pero el calor ya no era excitación... era ansiedad. Me pasé una mano por el cuello, donde aún sentía el rastro húmedo de su lengua. ¿Por qué me temblaban los dedos ahora, cuando él ya no estaba?
"No fue siempre así... al principio solo me escuchaba a mí."
"No mata por hambre. Lo hace por diversión, venganza."
Las frases se repetían en mi cabeza, una y otra vez, como ecos que rebotaban en una caverna húmeda. ¿Qué significaba eso realmente? ¿No siempre fue así? ¿Obedecer? ¿Venganza? ¿Por qué Riki se vengaría así?
Mi respiración se volvió irregular mientras me bajaba del mesón y caminaba por la cocina con pasos temblorosos y lentos, como si el suelo pudiera colapsar bajo mis pies en cualquier momento. Me quedé procesando un poco, entendiendo completamente lo que había pasado.
K se estaba desmoronando.
Esa idea me golpeó con fuerza. Porque siempre lo había visto como ese ser pulcro, inquebrantable, hecho de mármol frío. Pero hoy... hoy se quebró. Y lo peor es que se rompió por mí. O al menos, frente a mí.
¿Y Riki? ¿Quién es Ni-ki, en realidad?
Koga lo había descrito como una criatura hecha de caos: alguien que no provoca, pero corrompe. Una presencia que arrastra. Que traga. ¿Y si él no era solo un caníbal... sino algo más profundo, más simbólico? ¿Un reflejo de los monstruos que todos intentaban reprimir?
Suspiré agobiado. Una parte de mí quería no seguir. Quería detenerse ahí, con la información a medio tejer, con la boca de K aún sobre mi piel. Pero otra parte... más oscura, más terca... quería saber. Nuevamente esa puntada en mi pecho se hizo presente, haciéndome gruñir hastiado
-Basta, Yang Jungwon, ya fue suficiente por hoy, estás al borde de una crisis, si continúas así, sufrirás un colapso disociativo-me regañé a mi mismo, sintiéndome molesto, pero aún así, esa presion en el pecho insistia, llevando a mi mente y cuerpo a una sola conclusión que me helaba la sangre.
Necesitaba ver a Riki.
Mi ser lo anhelaba. Saber qué clase de hombre podía hacer que alguien como K temblara. Y si de verdad mataba por diversión y venganza... ¿Qué clase de odio tendría en su corazón para llevar a cabo un acto tan abominable e impuro?
-Basta, basta, ¡basta! -susurré con los dientes apretados, golpeando mi cabeza suavemente ¿Acaso quieres morir, idiota? -me regañé con ira, sintiendo mis manos temblar.
Pero cuando mis pies comenzaron a moverse con vida propia, supe que ya no había escapatoria, el deseo de saber, de comprender, de entender nublaba mi juicio, importándome poco que me dirigía hacia la verdadera boca del lobo. Porque yo, Yang Jungwon, estaba llegando a un punto donde no me importaba el peligro, al menos no del todo.
Caminé, y caminé... Y caminé, hasta llegar al famoso ascensor, no lo pensé, me adentré ahí, marcando el último piso, mi cuerpo temblaba, la adrenalina me invadía como una caricia brusca.
El ascensor se abrió con una lentitud tortuosa, mi corazón bombeaba con fuerza. El miedo. No era un miedo corriente. Era uno de esos que se instala en la base de la nuca y te dice: si cruzas esta línea, no hay vuelta atrás.
Y yo la crucé, caminando fuera de aquel silencioso ascensor. La oscuridad de los pasillos me recibió con un silencio espeso, hostil, tenebroso. El piso crujía bajo mis pies. Caminé un paso, luego otro. No había voces. No aún. Pero algo se sentía... vivo. Como si él ya supiera que iba en camino. Y me estuviera esperando.
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Disorders
FanfictionDonde Jungwon, un joven enfermero encuentra trabajo en un centro psiquiátrico. ... Las cosas no son como crees, toda realidad tiene su dolorosa historia oculta... ▲🔞Advertencia 🔞 •Contenido sexual. •Trastornos mentales. •Sadismo. •Parafílias. ...
