El túnel era largo, más de lo que creía. Quizás era el agotamiento, o quizás era la forma en que el eco de nuestros pasos nos recordaba cuán cerca estaba el colapso si uno de nosotros se quebraba. Riki iba al frente, cargando a Jake ahora sobre su espalda como si fuera liviano, aunque sabía que no lo era. Su cuerpo se mantenía erguido, firme, como si el peso no le importara, como si llevar una vida entre sus brazos fuera parte de su rutina.
Tal vez lo era.
A su lado, Jay sostenía a Sunghoon con un brazo firme alrededor de su cintura, ayudándolo a caminar. Sunghoon se tambaleaba de vez en cuando, pero se aferraba con terquedad a cada paso, su orgullo estaba herido, pero su cuerpo, aún más. Heeseung y Ddeonu iban cerca, en silencio, observando hacia atrás de vez en cuando. El bisturí seguía en la mano de Heeseung, pero bajado, aún no lo guardaba, no confiaba, nadie lo hacía.
Yo iba atrás con Bambam. Ambos caminábamos con una distancia justa del resto, ni muy cerca, ni demasiado lejos, como si ese pequeño espacio nos protegiera de todo lo que aún no se decía. Podía sentir el ambiente tenso entre los dos, sabía que Bambam se sentía herido por lo que había dicho antes, lo noté en su postura, en su manera de ignorarme, todo su ser me daba a entender lo que sentía.
-Lo siento -murmuré, rompiendo el silencio entre nosotros.
Bambam giró apenas la cabeza, sin detenerse, sus ojos se mantuvieron al frente, pero su ceja se arqueó levemente, expectante.
-Por lo que dije antes... -agregué, bajando un poco la mirada mientras caminaba-. Sobre que eras la mano derecha de Koga.
No respondió. Sentí el peso de mis propias palabras en el pecho, como si ahora se me devolvieran con el eco del túnel.
-Sé que fue duro, y que sonó cruel. Pero no lo dije para herirte. Lo dije porque necesitaba hacerlos entrar en razón... No quería que te vieras como un monstruo, pero si ellos te aceptaban con ese pasado, también podían aceptar a Riki. No fue justo contigo, y lo sé. De verdad lo lamento.
Caminamos unos segundos más sin que dijera nada. Me atreví a mirarlo de reojo, su mandíbula seguía apretada, pero su expresión no era fría, solo... pensativa.
Finalmente, suspiró, largo y profundo.
-Debo admitir que eres muy bueno con la manipulación emocional-dijo con tono seco, pero sin rencor.
No pude evitar reír suavemente, bajando la mirada.
-Para mi es más como persuasión afectiva.
-Claro -resopló, pero vi cómo la comisura de sus labios se curvaba apenas, como si escondiera una sonrisa terca que no quería regalarme del todo.
Seguimos caminando, esta vez con un poco menos de distancia entre nosotros. Por un instante me detuve a pensar en qué haríamos una vez que todos estuvieran libres, ¿Qué pasaría con cada uno? ¿A dónde irían? ¿Tendrían realmente un lugar allí afuera?
Miré nuevamente a Bambam, dudoso con lo que iba a preguntar.
-¿Qué crees que pasará... cuando salgamos? -pregunté, sin mirarlo, mi voz apenas superó el murmullo del viento que se colaba por alguna rendija oxidada en la piedra. Bambam no respondió de inmediato, sabía que él no era de responder cosas sin pensarlas dos veces.
-No lo sé-dijo al fin-. Tal vez nos separen, tal vez nos observen, nos estudien. O tal vez nos dejen ir... si es que queda algo afuera que aún funcione.
Tragué saliva.
-¿Crees que alguien nos va a creer? -pregunté con duda, con miedo.
-No-dijo con franqueza, casi con ternura. Pero sobrevivir no se trata de que te crean, se trata de seguir caminando, aunque el mundo te llame loco por hacerlo.
ESTÁS LEYENDO
Disorders
FanfictionDonde Jungwon, un joven enfermero encuentra trabajo en un centro psiquiátrico. ... Las cosas no son como crees, toda realidad tiene su dolorosa historia oculta... ▲🔞Advertencia 🔞 •Contenido sexual. •Trastornos mentales. •Sadismo. •Parafílias. ...
