La lluvia me abrazó como un viejo amante herido, desde que puse un pie fuera de casa. El cielo lloraba con una intensidad furiosa, como si supiera algo que yo no. Como si intentara advertirme. Pero igual fui ¿Por qué? Porque soy la terquedad personificada.
Llegué empapado a la institución. Cada prenda me pesaba, como si arrastrara no solo agua, sino los secretos de cada paciente, cada susurro maldito que me habían dejado incrustado en la piel. El aire en la recepción olía a desinfectante barato y a café frío. Bambam no estaba a la vista. Mejor. No quería verlo. No hoy.
No después de lo que me dijo.
Caminé directo hacia el archivo clínico entre suspiros de regulación emocional, con los zapatos chirriando y mi corazón palpitando lento. Lo necesitaba. Lo necesitaba a él. Jake. El paciente más extraño de todos. El más... inquietante. Sus ojos vacíos. Su voz lejana. Su convicción de que estaba muerto. De que nada de él estaba realmente ahí. Sin duda algo demasiado severo.
Abrí el armario metálico de expedientes. Pasé por las fichas que ya conocía: Sunghoon, Heeseung, Sunoo... y finalmente, lo encontré.
SHIM JAKE.
Diagnóstico primario: Síndrome de Cotard.
Diagnóstico secundario: Disociación profunda de identidad y percepción temporal.
Tomé el expediente con cuidado, como si fuera una bomba. Lo abrí con cierto nerviosismo, encontrando Fotos. Escaneos cerebrales. Registros de sus sesiones con antiguos psicólogos.
El primero huyó.
El segundo se suicidó.
El tercero... desapareció.
Leí anotaciones rápidas:
"Sigue afirmando que su cuerpo se pudre por dentro."
"Se niega a comer. Cree que los órganos ya no existen."
"Alucinaciones táctiles constantes. Dice que siente gusanos en la lengua."
"Intentó arrancarse la piel del brazo izquierdo. Afirma que 'no le pertenece."
Mi estómago se encogió. Pasé la última hoja y me detuve en seco. Una nota escrita a mano, sin firma. Diferente al resto. Con letra apurada y temblorosa.
"No lo despierten. Jake no está solo en esa habitación. Hay algo más. Algo que no quiere que sepamos. Algo que se está gestando..."
Sentí un escalofrío recorrer mi columna. Cerré el expediente de golpe. Y entonces supe... que no era solo un chico con un trastorno delirante. Jake ocultaba algo.
O quizás... era algo más.
El pasillo parecía alargarse con cada paso, como si el propio edificio intentara retenerme. Las luces temblaban sobre mi cabeza, como si supieran lo que estaba a punto de ocurrir. Podía sentir que algo iba mal, pero no estaba seguro de lo que era, miré un segundo hacia atrás, por mero instinto ante la sensación de ser observado.
Y ahí estaba. Koga.
Recostado contra la pared como si fuera parte de ella, la bata médica abierta hasta casi la cintura, dejando ver su piel ligeramente húmeda, salpicada de gotas que no eran sudor ni agua. Parecía estar saliendo de alguna sala prohibida. O tal vez... de alguien.
Me miró con esa expresión que reservan los lobos antes de saltar.
-Buenos días ¿Te perdiste, joven Yang? preguntó sin moverse, con un tono de voz que arañaba lento.
-B-Buenos días... No-respondí, acercándome con sutileza, deteniéndome frente a él, analizando cada facción suya con cuidado. Sentía mi cuerpo temblar con anticipación ante lo que estaba a punto de hacer.
ESTÁS LEYENDO
Disorders
FanfictionDonde Jungwon, un joven enfermero encuentra trabajo en un centro psiquiátrico. ... Las cosas no son como crees, toda realidad tiene su dolorosa historia oculta... ▲🔞Advertencia 🔞 •Contenido sexual. •Trastornos mentales. •Sadismo. •Parafílias. ...
