Una simple colaboración en contra de la voluntad de ambos para evitar echar sus nombres a perder.
¿Qué es lo peor que puede pasar?
- Jojo's Bizarre Adventures no es de mi propiedad. Hago esta historia sin fines de lucro y como mera diversión
- La i...
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A ninguno le dio tiempo a hacer nada. Ninguno se había dado cuenta de las nubes oscuras que ahora impedían ver la luz del sol, ni tampoco de como el viento había comenzado a alzar las hojas caídas cuando todos se quedaron quietos. Estar ahí, discutiendo, les había dado tiempo suficiente para que Yuki, camuflado entre las hojas, preparara su stand y generara un tornado a sus pies, lanzándolos por los aires. Ni siquiera a Jotaro le dio tiempo a parar el tiempo, pues su hija asustada se tiró a sus brazos, distrayéndole por el instinto paternal de protegerla, aunque todo se deshizo como un sueño al despertar cuando estaban a treinta metros sobre el suelo. Jolyne desapareció de sus brazos como si nunca hubiese existido.
El biólogo marino gritó de rabia, antes de que el stand de Okuyasu le atrajera a donde estaban los demás. Habían formado una bola a partir de agarrarse los unos a los otros. Al igual que Jolyne, Kairi, Keicho, Ryohei, y la idol que le gustaba a Hazamada parecían haber desaparecido. Todo había sido producto de un nuevo usuario de stand.
Rohan parecía especialmente afectado por este hecho. A pesar de estar nuevamente en una situación de vida o muerte, solo podía pensar en la última mirada que le había dirigido la Kairi falsa desde el suelo. Los ojos ambarinos le miraban con desdén, como si hubiese sido una tarea más fácil de lo que esperaba manipularlo y hacerle bajar la guardia.
La presión del aire también empezó a afectar a sus cuerpos. La respiración de todos se dificultó, y los oídos taponados hacía más difícil escucharse unos a otros a través del ruido del viento.
— ¡¿Qué hacemos ahora?! — gritó Josuke, cuando el tornado los levantó por encima de las nubes. Aunque siguieran ascendiendo en el aire, por lo menos su voz ahora era un poco audible.
— ¡Nos atraeré al suelo con The Hand! — afirmó Okuyasu, volviendo a manifestar a su stand.
— ¡No, idiota! ¡Aunque borres constantemente la distancia aun mantendremos la fuerza de haber caído varios metros! ¡Podríamos morir al tocar el suelo! — exclamó Rohan, notando como el tornado estaba empezando a perder algo de fuerza bajo ellos.
— ¡Usa a Heaven's Door! — propuso Hazamada, quien estaba llorando mientras se aferraba a duras penas a las ropas del policía.
— ¡¿Y qué quieres qué escriba?! ¡Nunca he probado si Heaven's Door es capaz de reprimir un daño! ¡¿Quieres ser tú el sujeto de pruebas?!
— ¡¿Qué es eso?! — el bastardo de los Joestar soltó el agarre de su mano derecha de Jotaro para señalar algo que empezaba a ascender por el tornado.
Todos se enfocaron en la figura que salió disparada del tornado, algo lejos de ellos, pero que aun así pudieron distinguir como era un humano, probablemente algún sujeto que solo caminaba cerca y se vio arrastrado. A los pocos segundos de que la persona sobrepasara la altura de las nubes, el tornado se deshizo, dejando de mantenerlos en el aire, empezando a caer.