𝟐𝟒

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 — No puede ser verdad

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— No puede ser verdad. Volaste por encima de las nubes, ¿cómo puedes estar viva? ¿Eres su espíritu?

Rohan se acercó corriendo hacia la fémina. Le tomo del rostro y apretó sus mejillas, comprobando que era de carne y hueso. Tenía la piel suave y clara de siempre, y por su acción sus gafas de montura dorada se movieron ligeramente. El pelo cobrizo brillaba por la luz que entraba por la ventana. Kairi le apartó las manos inmediatamente, molesta por el contacto, y le soltó un gruñido poco amistoso.

— ¿Qué te pasa? ¿Cómo qué salí volando por encima de las nubes? Cuando chocamos Yuya y yo con el coche salí volando del asiento, eso no te lo voy a negar, pero solo dos o tres metros por encima del suelo. ¡Tuve suerte de que no me pasara nada! Me desperté a mitad de la noche y he vuelto haciendo autoestop. No tenía ningún teléfono para contactaros — dijo ella, antes de sentir como era ahora rodeada por el varón en un sofocante abrazo.

— Me alegro tanto de que estés bien... — susurró, acariciando su cabello suavemente. Aquello le parecía tan irreal. Temía que solo fuera un sueño y que al despertar se diera cuenta de que Kairi seguía muerta.

— ¿Vale? — rió suavemente por el tono dudoso de la fémina. Parecía que ella no sabía lo que había pasado durante ese día que no había estado — Se que esto parece un momento muy importante y eso, pero, ¿avanzaste con el capítulo semanal? Tenemos la fecha de entrega mañana.

— Ahora me pongo a eso. Tu mejor descansa. ¿Qué te dijeron en el hospital? — se alejó de ella, aun conservando la sonrisa. Por su alegría ni siquiera se dio cuenta de que había abandonado todo tipo de orgullo.

La fémina fue a abrir la boca, y como si esa fuera una señal, el móvil del varón sonó. Este se disculpó, y cuando vio el nombre de Josuke escrito en la pantalla su sonrisa se ensanchó. Estaría más que feliz de ser el que diera la noticia sobre la aparición de Kairi. Se apartó un poco de la mujer para moverse a uno de los armarios de su cuarto, empezando a buscar algo en su interior mientras se colocaba el teléfono en la oreja.

— ¡Rohan! ¡Rápido! ¡Ven a la casa de Jotaro! ¡Estamos bajo el ataque de un usuario de stand! ¡Estamos en peligro! — exclamó el policía en cuanto la llamada fue aceptada.

— ¿Un peligro? ¿Qué clase de peligro?

— ¡No tengo tiempo para explicártelo! ¡Parece que los muertos están volviendo a la vida! ¡Si te encuentras con alguien que debería de estar muerto o que es ridículamente imposible que te acompañe en carne y hueso tráelo contigo! — esa era bastante información y muy específica de golpe para que luego simplemente colgara.

El mangaka sintió un escalofrío en la espalda, y giró lentamente su cabeza, con los ojos abiertos como platos para mirar a Kairi, quien tan solo esperaba pacientemente.

— ¿Y bien? ¿Quién era? — preguntó ella, enfocando su vista en la ventana de la habitación.


𝓒𝓸𝓵𝓵𝓪𝓫𝓸𝓻𝓪𝓽𝓲𝓸𝓷 | ᴋɪꜱʜɪʙᴇ ʀᴏʜᴀɴ |Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora