La vibración no cesó de inmediato.
Primero fue un murmullo. Después, un zumbido.
Y luego, el sonido se partió en un silencio seco, como si el aire hubiese implosionado.
Algunos muros comenzaban a parpadear. Los logotipos cambiaban sin sentido, mezclando símbolos de todas las escuderías, rostros, nombres que se desdibujaban y volvían a aparecer.
El cielo —si es que ese cielo era real— perdió color transformándose en una neblina densa y apagada.
—Está reescribiendo el entorno —dijo Jules, observando su alrededor, Jules siempre había sido mucho más listo que todos.
—¿Reescribiendo? —pregunté.
—Irwin. Nos está reprogramando a todos— debemos encontrar a nuestros amigos, pronto. Debemos escondernos.
***
Ayrton no estaba allí. Me sentía demasiado preocupado, ¿dónde podría estar? ¿Acaso desaparecería también?
Y eso me dolía más de lo que quería admitir.
Desde aquella noche no lo había vuelto a ver. Nadie sabía a dónde se iba cuando desaparecía. Pedro decía que necesitaba "espacio para pensar". Ellio creía que luchaba contra algo más grande, más oscuro.
Y Jules, claro, ya tenía una teoría.
—Si Irwin representa la ambición desmedida —dijo—, entonces Ayrton es lo opuesto: el equilibrio.
—¿Y qué diablos significa eso?— pregunté contrariado.
—Que mientras Irwin se alimenta de lo que queremos tener, Ayrton pelea por lo que debemos soltar.
No supe qué responder.
Yo no era bueno soltando nada.
***
El paddock se volvió un verdadero desastre.
Ascari estaba sentado en medio del pitlane, los ojos perdidos en el vacío, respirando con dificultad. Fangio trataba de mantenerlo consciente, Ellio lo miraba a lo lejos.
Recordaba glorias pasadas, cuando Ascari era parte de su vida, su principal apoyo y paso de ser un gran amigo a su nuevo interés romántico.
Hasta que todo falló.
Ascari se había vuelto ambicioso y superficial, dejando de lado los sentimientos de Ellio por sus propios intereses personales, rompiéndole el corazón en mil pedazos, y aunque para Ellio el trago amargo había pasado ya, lo había superado y se encontraba formando algo hermoso con Jules, un dejo de resentimiento se formaba en su cabeza.
—Está mezclado con ellos. Puedo sentir las firmas de Stomelen y Paletti en su código— dijo Jules sacándome de mi ensimismamiento.
—¿Y eso qué implica? —pregunté.
—Que si Irwin completa la fusión, Ascari desaparecerá. Pero no solo él: todos los que compartieron su línea de datos... también.
No hacía falta decirlo. Fangio palideció. Ellio comenzó a retroceder, negando con la cabeza.
—No, no... eso no puede pasar. No otra vez —dijo.
—Jules —lo interrumpí—, ¿dónde está Ayrton?
—Lo busqué, pero su señal se disolvió. Como si hubiera entrado al núcleo del sistema.
Me quedé helado.
El núcleo.
El mismo lugar del que Irwin se alimentaba.
***
Michael
Lo busqué durante horas.
Caminé por las calles vacías Mónaco. Cada esquina parecía repetir el mismo eco, las mismas luces, las mismas sombras.
Y entonces lo vi.
De pie frente al vacío.
Ayrton.
La brisa levantaba su cabello y su silueta parecía hecha de luz fracturada.
No se movió cuando me acerqué. Solo habló, sin mirarme.
—No deberías estar aquí, Michael— su voz serena me dejó sin aliento.
—¿Y dónde se supone que debería estar? ¿Esperando a desaparecer como los demás?
Silencio.
Ayrton giró lentamente hacia mí. Su mirada seguía siendo la misma: cálida, imposible de sostener sin sentirte desnudo por dentro, pero había algo más, algo que no había visto anteriormente. Vulnerabilidad.
—Estoy tratando de contenerlo— dijo mirando de nuevo al horizonte.
—¿Contener qué?— pregunté, aún no entendía nada.
—A Irwin. Está rompiendo la frontera entre lo que somos y lo que fuimos. Si lo logra, el plano colapsará.
—Entonces déjame ayudarte Ayrton, por favor, no quiero perderte.
—No Michael. —Su voz fue suave, pero cortante.— Si entro demasiado profundo, corro el riesgo de perderme. Y si tú te acercas... él te usará contra mí, y eso... jamás podría perdonármelo.
No supe si era miedo o rabia lo que me hizo dar un paso adelante. Pero no pretendía que Ayrton se quedara solo en esto.
—¿Y qué esperas que haga? ¿Quedarme mirando cómo todo se destruye?
Ayrton respiró hondo, acercándose.
—No. Espero que creas en mí. Y en que no todo está perdido.
La frase se clavó en mi pecho. Lo odiaba un poco por decírmela otra vez, porque en su voz sonaba como esperanza, pero en la mía solo como resignación.
No pude evitarlo más, me acerqué y delicadamente tome sus manos, con lágrimas contenidas pero amenazando salir de mis ojos.
—Ayrton... si no vuelves, ¿qué será de nosotros?— pregunté preocupado.
—Tal vez... sea momento de descubrirlo— dijo girándose de nuevo y algo se clavó en mi corazón.
Y entonces todo alrededor comenzó a distorsionarse.
El horizonte se dobló, las luces del circuito se apagaron una a una.
Antes de desaparecer, Ayrton me miró una última vez.
—Si escuchas estática... no te asustes. Seré yo. Cuídate Michael, y cuida a nuestros amigos, estás a cargo ahora.
***
El ruido blanco inundó mis oídos.
Las paredes del paddock se desintegraron como polvo digital. Jules apareció corriendo hacia mí, los ojos abiertos de par en par.
—Michael... Ayrton entró en el núcleo.
—Lo sé. Lo vi.
—Irwin también está allí. Y si Ayrton cae... lo hará con él.
Me temblaban las manos.
Por primera vez desde que llegué a ese lugar, tuve miedo real.
No de morir, sino de quedarme solo.
—Jules... —mi voz apenas era un susurro—, ¿hay alguna forma de seguirlo?
—Tal vez sí... pero no sin pagar un precio.
El pitlane volvió a vibrar. Una línea roja recorrió el suelo como un latido.
Y supe que ya no había vuelta atrás.
Debíamos ocultarnos y pronto. Jules y yo corrimos hacia el búnker de seguridad, Fangio, Pedro, Anthoine, Gartner, Ascari y Ellio les siguieron. Ellio no pudo evitar correr a los brazos de Jules y unirse en un tierno beso para después volver a abrazarse. Sentí un poco de envidia, no sabía si volvería a ver a Ayrton y la ansiedad me invadía. Niki y Ratzenberger aparecieron después.
Hunt y Villeneuve entraron sin dirigirle la mirada a nadie y tomaron asiento en un rincón.
Algunos directivos y jefes de equipo estaban aquí, y aunque tratábamos de mantener la calma, la preocupación se apoderaba de la atmósfera en ese escondite.
Y una frase se repetía como eco de otra vida en mi mente, una y otra vez: "No todo está perdido."
Quizá, esta vez, debería creerle.
• • •
Prometí no abandonarlos más y aquí está una nueva parte escrita con mucho cariño para ustedes.
Elin 🏎️
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Michael Schumacher: A second life
FanfictionMás allá de la conciencia, existe una segunda oportunidad para seguir soñando. *Nota: esta historia es 100% ficticia creada desde la completa admiración y el respeto hacia todos los personajes que aparecen aquí. Para nada se busca ofender ni causar...
