38. Duality

16 1 4
                                        

Michael

No sabía cuantas horas habían pasado desde que habíamos entrado al búnker de seguridad. Posiblemente habían pasado días ya, y aunque la estática continuaba constante, cada vez me parecía más fácil ignorarla.

Fangio cuidaba de cerca a Ascari, quien dormía sobre un sleeping bag. Anthoine y Gartner se mantenían jugando un juego de mesa que habían encontrado para distraerse.

Nuestros team principals compartían un poco de café y charlaban aparentando estar tranquilos.

De pronto, Hunt se acercó tocando mi hombro, lo miré inexpresivo aunque noté esos bellos ojos azules llenos de arrepentimiento.

—Michael, se que no tuvimos un buen comienzo.

—No me digas— le respondí poniendo los ojos en blanco.

—Dame solo un minuto, quiero ofrecerte una disculpa y prometerte que jamás, voy a molestarte de nuevo.

James parecía sincero, el golpe en su mejilla aún era evidente y parecía doloroso, a lo lejos vi a Villeneuve completamente destrozado mientras bebía una botella de agua. No tenía caso guardar rencor. Lo hecho, hecho estaba y si James no mentía y como aseguraba, había sido manipulado por Irwin, merecía otra oportunidad.

—Esta bien James, lo acepto.

Su expresión de incredulidad no tenía precio, sus ojos azules se abrieron enormes y pronto una sonrisa sincera iluminó su rostro.

—¿Amigos Michael?— dijo extendiendo su mano.

—Amigos— le respondí estrechando manos. Observe a Villeneuve mirándonos a la distancia, sonriendo complacido, asintió.

Mientras tanto, Pedro ayudaba a Jules y a Ellio con una meditación, recordándome cuando Ayrton me había ayudado a encontrar mi centro a través de una técnica similar, y yo, me sentía completamente solo.

No podía dejar de pensar en Ayrton.
El sueño comenzaba a invadirme, por lo que tomé un sleeping y me dispuse a tomar una breve siesta, estaba tendido a unos pasos, cuando estaba quedándome dormido claramente escuché a Jules murmurar: —Ayrton, si sigues aquí, necesitamos tu ayuda.

***

Ayrton

La oscuridad tiene un pulso propio.
La escucho cuando todo calla.

Estoy lejos del circuito, si es que "lejos" significa algo aquí.
Este lugar no es ni vida ni muerte, sino un espacio intermedio donde los pensamientos se vuelven materia y los miedos adquieren rostro.

El eco de Irwin retumba por cada pasillo invisible de este plano.
Él no ataca de frente. Se infiltra.
Lo vi hacerlo antes con Hunt, y ahora... con Ascari.

Siento su presencia. Un frío que me muerde la mente.

—No podrás contenerlo por siempre —dice su voz, sin forma ni cuerpo, reptando entre mis pensamientos.
—Quizá no. Pero mientras exista alguien que recuerde lo que es correr sin miedo, no ganarás —respondo.

Entonces alguien me tocó el hombro.
Giré.

Era Pedro.

Su rostro, sereno, apenas iluminado por una luz que no proviene de ninguna parte.
—Ay, Ayrton... —dice con esa calma que sólo él tenía— siempre cargando con todo el peso del mundo tú solo, buscando esa conexión divina, pero no puedes cargar con el mundo sobre tus hombros todo el tiempo, también necesitas ver por ti.

—No puedo dejarlos. No mientras Irwin siga aquí— dije con decisión, no podía permitirle destruir lo más hermoso de este mundo, esta segunda vida.

—No puedes salvarlos a todos, hermano. Pero sí puedes guiarlos —responde Pedro, su voz como una brisa cálida entre tanto vacío—. No pelees contra la oscuridad. Enséñales a verla sin temerla.

Cierro los ojos. Siento las vibraciones del circuito al otro lado del plano.
Michael, Jules, Fangio, Ellio... están al borde.

Pedro pone una mano sobre mi hombro.
—Es hora. Ellos necesitan algo más que tu fuerza. Necesitan tu fe.

Asiento.
Y abro los ojos.

***

Michael

Desperté un poco confundido después de una corta siesta, aún estaba reaccionando cuando lo vi.

Un destello resplandeció de la nada en el búnker, tan pronto apareció, se esfumó.
Por un segundo, el caos se detuvo.
Las luces se estabilizaron. El aire recuperó su temperatura.

Ascari exhaló, agotado. Las sombras que lo rodeaban retrocedieron.
Y entre el zumbido distante de los generadores, se escuchó una voz, clara, profunda, sin origen ni dirección:

"No temas a la oscuridad... es solo luz que olvidó quién era."

Jules levantó la cabeza, sonriendo apenas.
—Ayrton —susurró.

Fangio miró a Ascari, que ahora respiraba con dificultad.
—Volvió —dijo—. Pero no del todo.

Yo observé el lugar, aún iluminado por el resplandor.
Por primera vez en semanas, sentí que tal vez, solo tal vez, no estábamos solos en esto.

•••

Espero les guste, nos acercamos al final.

Decidí retomar un poco el tono Sci-Fi que tuvimos al inicio de esta historia, espero no les desagrade, pero de ser así, no duden en mencionarlo, recuerden que esta historia la escribo por y para ustedes.

Con amor
Elin 🏎️

Michael Schumacher: A second lifeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora