Nadie podía dar crédito a las palabras de Gartner. Solía ser uno de los más tranquilos de la parrilla, siempre que no hubiera alcohol involucrado, sin embargo, Fangio había tomando sus palabras demasiado enserio.
¿dónde podrían estar? Y así sin previo aviso. Esto inmediatamente encendió las alarmas del argentino. Sólo un nombre se apoderaba de su mente: Ascari.
Elio tardó en reaccionar, algo en definitiva no estaba bien. La última vez que había visto a Ascari, una promesa sin cumplir, un sentimiento y una unión se había escapado como el humo, dándola perdida por siempre.
Gartner estaba teniendo un grave problema para mantenerse estable, ni Michael ni Jules comprendían nada y solo miraban confundidos mientras el resto se lanzaba miradas de desánimo y preocupación.
Elio y Fangio se observaban más tristes que preocupados, sabían que se venía algo más grande que ellos y no sabían si podrían dtener esa situación.
Ratzenberger y Lauda fueron los próximos en aproximarse, preocupados también, ¿qué sucedería ahora? ¿sería muy tarde acaso?
Jules, siempre perspicaz, sabía lo que aquello podía significar, mirando al resto con un gesto de intriga que Michael no pudo de cifrar.
Senna observaba a la distancia cuando su mirada de pronto se encontró con la de Michael.
—Ayrton, ¿qué está pasando? ¡No puedo mas, esto es demasiado para mí!— sollozaba incontrolable.
—Michael... no quiero ni debo asustarte pero esto es más grave de lo que parece.
—Ayrton, necesito una explicación, ¡ahora!
***
NOTICIA TITULAR: El piloto titular de Ferrari Alberto Ascari ha vuelto, aunque muchos detalles no pueden ser revelados aún, el piloto se encuentra en excelente estado de salud, sin embargo, por respeto a su familia y a su persona más detalles no serán revelados hasta que su equipo tenga permitido hacerlo público.
—Estoy jodido— se lamentó Michael llevándose una mano al rostro.
—Michael, tranquilo, eso no significa...—
—¿Qué Ayrton? ¿Qué no me sustituirán a mí, un simple piloto de reserva por un campeón y titular del equipo? ¡Esto es una mierda! ¡¿Acaso no ves que podría significar el fin de mi carrera?!
—Michael, relájate, aún no sabemos que pasará y te anticipas a los hechos.
—Es que no lo comprendes, apenas comienzo a demostrar, y ahora todo está perdido.
—No Michael, no todo está perdido— dijo Ayrton tomando la mano del alemán, haciendo profundo contacto visual con sus profundos ojos castaños mientras Michael no podía hablar más. Los sentimientos de desánimo, frustración e impotencia atacaban su ser como frías puñaladas desbaratando su confianza, una vez más.
Michael apenas se había percatado de este contacto, pasando su mirada de su mano apenas entrelazada con la de Ayrton a esos ojos que parecían mirar el interior de su alma.
—Michael no todo está perdido. No mientras estemos juntos— le dijo Ayrton en voz pausada, sin soltar su mano, apartándolo de la multitud.
***
—Es aquí donde suelo refugiarme Michael, estás seguro, yo cuidaré de ti.— dijo Ayrton llevándolo a una zona apartada del circuito, la altura les permitía observar el iluminado circuito y la brisa fresca acariciaba sus rostros bajo la luz de la luna llena.
—Explícame que está pasando Ayrton, ¡puedes! Estoy tan cansado de esto, solo van unas cuantas carreras y me siento al borde de la locura, no puedo, ¡ya no puedo!
—Ey, ey Michael— Ayrton acortó distancia clavando su mirada en esos ojos grises húmedos que no pedían, exigían respuesta —sólo....
Ayrton tomó en sus brazos a Michael quien parecía se desplomaría en cualquier momento, acariciando sus rubios cabellos mientras el chico se soltaba en llanto, mientras el brasileño se mantenía firme en un abrazo que iba más allá de lo fraternal, empatizaba con el chico, no podía dejarlo así y Michael dejó salir su llanto desesperado, improperios y maldiciones sin soltarse de ese pacífico abrazo que Ayrton le ofrecía.
De pronto Michael recuperaba el habla —Perdón Ayrton, me da mucha vergüenza, no suelo hacer esto— dijo el más joven limpiándose las lágrimas causando que su acompañante sonriera de lado, y acariciara suavemente su rostro.
—No tienes que ser siempre fuerte Michael, y cuando no puedas serlo, yo lo seré por ti. Michael, te amo, y no puedo explicarlo ahora, pero hay algo en ti, y algo en mí, que no puedo soltar, que no puedo olvidar, que día a día me hace pensar en ti propio bien por encima del mío, y solo así quiero estar, contigo, sin más.
Michael caía en la cuenta de esas palabras, ¿era real? ¿Estaba soñando acaso como muchas otras veces? Su expresión cambiaba, sus latidos hicieron una pausa para comenzar a latir con más fuerza, no, no era posible. Y Ayrton no había soltado su mano en ningún momento.
—Ayrton... yo... yo también te amo— dijo Michael aún pasmado y en tono monótono causando una ligera risa de Ayrton.
—Lo sé Michael, siempre lo he sabido— dirigiendo su mirada hacia esos bellos labios que lucían expectantes, necesitados.
No necesito otra señal, Ayrton se aproximó peligrosamente sorprendiendo al alemán y se fundieron en un beso bajo las estrellas, uno que deseaban ambos jamás terminará.
Ayrton mantuvo abrazado al joven, sosteniendo más allá de su cuerpo físico, su alma y su corazón. Lo amaba, lo hizo desde el primer momento, y no permitiría que nadie lo dañara.
•. •. •
Revivimos.
Los amo
Elin 🏎️
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Michael Schumacher: A second life
FanfictionMás allá de la conciencia, existe una segunda oportunidad para seguir soñando. *Nota: esta historia es 100% ficticia creada desde la completa admiración y el respeto hacia todos los personajes que aparecen aquí. Para nada se busca ofender ni causar...
