Más allá de la conciencia, existe una segunda oportunidad para seguir soñando.
*Nota: esta historia es 100% ficticia creada desde la completa admiración y el respeto hacia todos los personajes que aparecen aquí. Para nada se busca ofender ni causar...
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(Semana del Gran Premio de Mónaco 2023 TCKR*S)
La llegada de la Fórmula 1 a Mónaco era todo un espectáculo este año, con las diversas controversias ocurridas durante la temporada, la emoción por saber quién sería el próximo en lograr la victoria y la asistencia de celebridades tenían a todos ansiosos por comenzar.
El ambiente vibraba festivo y la gente caminaba ilusionada por las bellas calles del principado. Las practicas habían concluido con excelentes resultados para Michael y Fangio, con notables participaciones de Elio, Senna y Villeneuve e incluso Paletti, los 6 eran los favoritos para conseguir el triunfo.
¿Qué podría salir mal?
***
3 hombres discutían acaloradamente detrás del área de boxes, acercándose el anochecer y con ello, un mal augurio.
—¿Ni eso han podido hacer par de inútiles? ¡Les pedí una sola cosa y se la han pasado fanfarroneando, luciéndose de un lado a otro como el par de prostitutas baratas que son!
—Irwin, déjame explicar...— una fuerte bofetada del más alto impidió que el hombre terminara de hablar.
—¡Ustedes se callan y obedecen! Están poniendo todo en riesgo, he comprometido ya a otros equipos y no podemos darnos el lujo de seguir fallando, así que como no han dado resultados, he mandado llamar a alguien más.
De pronto una figura de menor tamaño se acercó a ellos bastante temeroso, temblaba.
—A ver tu, estúpido, ¿no te da vergüenza que tenga que recurrir a los más jóvenes de la parrilla para lograr lo que tú no haces?
Los otros dos hombres permanecían con la cabeza agachada mientras el mayor y el menor los observaban.
—Tú vas a ayudarnos, y ustedes lo van a ayudar a él o les romperé cada dedo de esas inservibles manos que tienen. Tienes que sacar a Michael de la pista, ¡a cómo de lugar! ¡¡¡Así sea muerto!!!
"¡¿Qué?!" Pensó Senna después de haber escuchado esa discusión, pero se alejó a toda prisa, sabía que el hombre que comandaba dichas acciones era peligroso, se sintió en la necesidad de hacer algo, pero no podía perder la cabeza, o sería la suya la próxima que buscarían.
***
En el motorhome de McLaren Pedro platicaba alegremente con sus mecánicos cuando vio a Senna entrar por su bicicleta y salir nervioso del lugar, naturalmente no era un comportamiento habitual de su compañero a quien conocía bien por lo que se apresuró a seguirlo.
—¡Hey! ¡Ayrton! Wey ¿que pasa, todo bien?
No recibió respuesta alguna, Senna abandonó el lugar y Pedro se quedó contrariado, por lo que buscó a su amigo Fangio para conversar.
Unos minutos más tarde Fangio, Elio, Pedro y Ratzenberger conversaban en una pequeña cafetería local.
—De veras que no se a veces que pedo con este wey— decía Pedro extrañado para después darle un trago a su agua mineral con limón.
—Pues así que tú digas muy normal, nunca ha sido, relájate amigo, mañana es la clasificación, tal vez solo está un poco nervioso— respondió Fangio tratando de reconfortar a su amigo y todos estuvieron de acuerdo con él.
—Cierto, así será, me hubiera gustado saludarlo hoy, lástima que huyera así— mencionaba algo decepcionado Elio.
—Mañana será otro día— habló Ratzenberger sorbiendo alegremente su malteada de chocolate con fresas— por cierto Fangio, ¿cómo va Michael? Estuvo espectacular hoy.
—Creo que ya va mejorando el chaval, me siento orgulloso de él, vaya que le ha servido el apoyo de todos nosotros— comentó Fangio sonriendo y alzando su matera para brindar con sus amigos.
***
(Días antes) Michael
Mónaco era aún más bello de lo que las fotos mostraban, estaba fascinado con el lugar, afortunadamente el ambiente era tranquilo aún por lo que salí a correr al amanecer, y me emocioné mucho al ver una cara conocida.
—¡Ayrton!
El brasileño volteó y sonrió viniendo hacia mi dándome un abrazo lo cual me tomó un poco por sorpresa. Ayrton también había salido a correr esa mañana por lo que decidimos hacernos compañía.
Previo a nuestro encuentro habíamos tenido interminables conversaciones por mensajes, incluso llegando a desvelarnos por lo que encontrarnos ahora nos alegraba pero a la vez no teníamos mucho de que hablar.
La simple compañía de Ayrton me resultaba confortable, en muchas ocasiones nos quedábamos solos en silencio, pues ya no había mucho que decir, sin embargo, era un silencio que traía paz, y nunca un silencio incómodo.
Ayrton me comprendía pues atravesó una situación parecida a la mía en su año debut, me aconsejaba, me enseñó a meditar y diversas técnicas de relajación. Definitivamente después de las vacaciones y de estos días en su compañía me sentía listo para volver a la pista y luchar por el campeonato.
***
La clasificación había transcurrido sin mayores percances, con Senna en la pole, seguido por Michael, Bianchi, Fangio, Hunt, Elio, Paletti, Villeneuve, Pedro, Lauda, Ratzenberger, Stommelen, Donohue, Gartner, Revson y Hubert, este último un poco decepcionado busco a su amigo Bianchi, lo había notado cambiado, eran buenos amigos de la infancia y sentía que se habían alejado un poco.
—No se Jules, me siento triste, últimamente no me siento conectado al vehículo, de verdad no sé qué me pasa.
—Anthoine, siempre te exiges demasiado, calma, todos tenemos subidas y bajadas— expresó Jules con una sonrisa serena, mechones de cabello enmarcaban su rostro de manera elegante y la luz dorada de Mónaco reflejada en sus ojos lo hacían lucir celestial.
—Estás diferente Jules, lo he notado, todos lo hemos notado y te he sentido distante conmigo, ¿pasa algo?
—Lo que pasa pequeño Anty es que tú mejor amigo está enamorado— dijo Elio alegremente codeando a Jules haciéndolo sonrojarse lo cual lo hacía lucir aún más adorable.
—¡Oye! ¡Es de mala educación meterse en conversaciones ajenas!— le respondió Jules aguantando la risa mientras Anthoine reía junto con el italiano.
—¿Entonces es cierto?— sonrió Anthoine llevándose las manos a la cabeza emocionado.
—Te voy a contar todo, pero primero te voy a invitar un café para compensarte, siento haber sido un mal amigo. Elio, vamos, yo invito— invitó a su compañero y le guiñó un ojo. Elio sonrió complacido y salieron juntos del lugar.
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Primera parte de este GP, y agárrense que se pondrá color rosso corsa.