(Semana del Gran Premio de España 2023 TCKR*S)
Michael
Sentía que no podía continuar más así. Estaba a punto de rendirme, ¿de verdad esto valía la pena?
No se, tal vez podía dejar atrás este mundo, vivir en la playa, o mis eternos días de juventud como quisiera.
Tenía dudas, jamás me sentí tan deprimido, y el clima tampoco estaba ayudando mucho.
Ya no era yo. Desde la humillación de Hunt en la carrera pasada, el accidente con mi monoplaza y lastimar físicamente a Donohue, me sentía hecho polvo. Apenas me levantaba de mi cama para cumplir con las obligaciones del día cuando una llamada llegó a mi celular:
—¿Pero pibe por dios por qué no contestás más? ¡He estado buscándote y no dais bola! Estamos preocupados por vos— comentaba mi compañero de equipo al otro lado de la línea.
Me quedé en silencio unos segundos tratando de buscar la respuesta perfecta, la cual nunca llegó y decidí improvisar:
—Todo bien maestro, sólo un poco cansado, ¿por qué me buscas?
—Si claro seguro todo bien— noté un tono sarcástico en su voz —mirá que los chicos han decidido salir a comer algo esta tarde, venir aquí siempre me pone melancólico y conozco el lugar con el mejor bife de la ciudad, vení con nosotros, te hará bien salir, seguro seguís en pijama y no te has aseado ni probado alimento en días, algo de aire te hará bien. Vos sabés que no ganas nada escondiéndote, incluso podría ser peor.
Fangio tenía razón, ¿cómo sabía tanto sobre mi? No me quedó más que aceptar la invitación. Me duché y me puse cualquier cosa, traté de acicalarme un poco, pero no podría ocultar tan fácilmente las ojeras marcadas en mi rostro ni mis ojos hinchados. Odiaba verme como una piltrafa, pero esconderme sólo empeoraría las cosas.
***
Me encontré con Fangio, Pedro, Jules y Ellio en el lobby, se veían jubilosos, reían y bromeaban entre ellos, y yo sentía que desencaja por completo en ese grupo. Unos minutos más tarde llegaron también Lauda y Ratzenberger.
Jules me miró con sorpresa, camino al restaurante aprovechó que nos separamos un poco del grupo, me detuvo con delicadeza y me preguntó lo obvio:
—Michael, ¿te encuentras bien?
—Si Jules, todo en orden—mentí y por su mirada pude darme cuenta que no me creyó.
—Si hay algo que pueda hacer por ti, eres mi amigo, me preocupas, y quiero tu bienestar Michael, no soportaría que algo te sucediera, en Japón yo...
Vi sus ojos brillantes mojándose y reteniendo las lágrimas, su garganta hecha un nudo y sin poder continuar. Inmóvil, observaba esa escena y no distinguía que causaba en mi, estaba anestesiado de toda emoción, sólo atiné a poner mi mano sobre el hombro de Jules quien ahora se había lanzado a mis brazos sin previo aviso abrazándome con fuerza mientras sollozaba en silencio —Jules, estoy aquí.
***
La comida transcurrió tranquila y nadie tocó el tema de Japón, Fangio era conocido del dueño del restaurante quien nos había recibido con mucha gratitud y amabilidad, trayendo enseguida deliciosa comida para todos. La convivencia fue tornándose poco a poco en algo más placentero para mi, fue como si el témpano de hielo impenetrable que aprisionaba mi corazón fuera poco a poco derritiéndose para dar paso a las risas y chistes de mis ocurrentes compañeros, no sabía cuánto podía durar esto, así que hoy lo disfrutaría, ya mañana sería otro día.
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Michael Schumacher: A second life
FanfictionMás allá de la conciencia, existe una segunda oportunidad para seguir soñando. *Nota: esta historia es 100% ficticia creada desde la completa admiración y el respeto hacia todos los personajes que aparecen aquí. Para nada se busca ofender ni causar...
