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Jihoon ya no recordaba la hora en la que salió de casa, se había concentrado en la conversación y en divertirse.
Habían pasado por una cafetería, por el parque barrial, fueron a la cancha de la escuela y recorrieron el camino de regreso. No creyó que volver a vivir esos tiempos lo haría sentir bien.

—Gracias.
—¿Por qué?
—Por éste día. No me he sentido bien desde que llegué, siendo honesto, ya no creo pertenecer a éste lugar... Todo es tan distinto.
—Jihoon, yo...




Jeonghan había pasado mucho tiempo preparándose para esa cita. Durante la mañana se aseguró de estar limpio, de comer adecuadamente y de que su ropa se viera bastante decente.
Es por eso que, al ser las diecisiete horas, se preocupó al verse solo frente al antiguo teatro. Dió un par de vueltas, llamó a Juchan y envió un mensaje al desconocido mientras intentaba no verse inoportuno.

—Supongo que no era tiempo.

Murmuró a la nada cuando, al no tener respuesta, decidió retirarse quince minutos después. JDV lo había convencido de aceptar aquella cita a ciegas, le había rogado y casi llorado. Supuso que no sería culpa de aquel joven.

Pensándolo un poco más, quizás era el destino que lo llevó hasta ahí para que se relajara un poco. Nada podría salir peor. Los niños jugaban en las calles, los locales eran de rojo y verde, muchas parejas haciendo compras y a su mente llegó la primera Navidad con Seungcheol.
Recordó las primeras decoraciones y sonrió, podría ser esa la mejor manera de dejarlo ir. Caminó un poco más y vió su reflejo en el cristal de una tienda, su cabello completamente largo y recogido en una coleta lo hizo sonreír ampliamente. Con delicadeza lo acarició y suspiró mientras pensaba en todo lo que perdería si decidía cortarlo.

Avanzó un poco más mientras una pequeña sonrisa se dibujaba en su rostro, quizás ya era hora de dejar el pasado.

El universo tiene extrañas maneras de dar lecciones y Jeonghan lo supo cuando, al girar en una esquina, vió a una pareja. El más alto se inclinaba lentamente para besar a su compañero y el chico parecía sonrojarse mientras sonreía. Lo que para Jeonghan un día fué algo puro y símbolo de amor, ahora le estaba rompiendo el corazón porque, aquella pareja, eran Jihoon y Seungcheol.




Jeonghan nunca recibió una explicación, solo recibió un triste adiós por parte de Seungcheol y todo había comenzado bajo la excusa de necesitar un tiempo. No vió el rostro de Cheol cuando decidió terminar la relación, solo su voz por medio de una fría llamada... Y ahora entendía la razón. Choi nunca llegó a amarlo, él solo esperaba una oportunidad con Jihoon.
Jeonghan no podía llamarse a si mismo "víctima", su relación había comenzado con el fin de conquistar a una persona distinta... Pero solo Yoon se había enamorado durante la farsa.

En silencio dió media vuelta y regresó por el mismo camino. Su sonrisa ya no estaba y su pecho dolía, creyó que había superado a Seungcheol, creyó que estaba listo para dejarlo ir, pero las náuseas y las lágrimas que salían sin detenerse lo llevaron a una realidad que se negaba a aceptar.
La liga que sostenía sus cabellos se había caído cuando comenzó a correr sin rumbo y ahora las hebras estaban enredadas entre si. Con lágrimas nublando su visión siguió, corrió como si su vida dependiera de aquello y no se detuvo hasta chocar con alguien.

—Debemos volver.

La voz le sonó tan familiar a Han, pero los brazos rodeando su cuerpo lo distrajeron lo suficiente como para olvidarlo todo y llorar sin contenerse.

—No puedo. Yo creí...

Balbuceó entre sollozos mientras se aferraba al cuerpo del hombre y éste reconocía que un Jeonghan resfriado no era bonito para nadie. Apartándose levemente, sacó un pañuelo y limpió las lágrimas del mayor con sumo cuidado.
Años atrás, Joshua no sabría que el sonrojo en las mejillas de Jeonghan era porque gustaba de él... Ahora Joshua sabía el motivo, pero no se iba a derrumbar y a mostrar su corazón roto, porque en ese momento Yoon necesitaba ser apoyado por alguien.





Cuando Jihoon (2JiHanCheol)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora