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Joshua solo despertó por el golpe que dió su cabeza contra el suelo y, contrario a enojarse, rió a carcajadas. Quizás por su propia desgracia, talvez por Jeonghan se encontraba en la misma situación. De alguna manera, después de desahogarse, le alegró que Jihoon siguiera con su vida.
Aunque aquello no impidió que un par de lágrimas rodaran por sus mejillas.

Con ayuda de Jeonghan, logró levantarse y pudo sentir el dolor de dormir en una mala posición. No era algo bonito de sentir la mañana del veinticuatro de diciembre.

Contrario a la vergüenza, el silencio era cómodo. Lo fué cuando desayunaron y también cuando decidieron que tomarían una ducha juntos para ahorrar agua caliente.
Jeonghan no lo pensó mucho, en automático entró a la ducha y no esperó a Joshua. Bastante ido en sus propios pensamientos como para que el jabón hiciera arder sus ojos y bastante cansado para reclamar por la risa de Hong.

Un regaño, murmullos y un par de anécdotas juventud rompieron el silencio cuando Jeonghan intentaba peinar sus cabellos mojados y Joshua se quejó dejar su auto.

A la díez de la mañana, Joshua se negaba a vestir con colores pasteles mientras Jeonghan lo dejaba hablando solo en la habitación. Quizás sí estaban destinados a estar juntos, de alguna manera.

Cuando Hong se resignó, decidió buscar entre las pertenecías de Jeonghan algo que considerara digno de un profesor universitario. No creía que Jeonghan tuviera malos gustos en modelos, pero sí en colores. Medio armario sobre la cama y un gesto de desprecio a las camisas rosa pastel, terminó vistiendo solo un pantalón para dormir.

—¡Arreglaré todo! ¡Lo prometo!

Gritó mientras Jeonghan corría hacia el baño para intentar salvar su camiseta con estampado navideño de la salsa de tomate... O eso entendió cuando escuchó a Yoon maldecir a los tomates después de gritar con frustración. De alguna manera, recordó sus días en la secundaria, cuando Seungcheol y Jeonghan aún eran sus mejores amigos.
Con ese pensamiento comenzó a recoger el desastre y decidió entregar la camiseta que le había gustado para que Jeonghan no tuviera que resfriarse.

Cerca de las once de la mañana, Jeonghan hizo un berrinche porque no salvó su preciada camiseta y Joshua le propuso comprar un reemplazo. Aquello había sido tan natural, tanto como que Joshua abriera cuando escuchó que estaban golpeando la puerta.

La vida tiene maneras muy curiosas de hacer que recuerdes algunas cosas y Joshua lo supo cuando, al levantar la mirada, encontró a Jihoon. Pensó que debía ser una broma, una broma muy cruel, porque quién estaba, aparentemente desnudo, ya no era Jihoon sino Jeonghan y quien estaba en la puerta no era Sowon... era Jihoon.



Jeonghan escuchó los golpes en la puerta y esperaba que Joshua regresara rápido, pero cuando tardó solo envolvió su cuerpo semidesnudo con las sábanas y fué al recibidor para hacer su segundo y maravilloso berrinche del día.

—Shua, regresa a la cama ¿Por qué me dejas solo tanto tiempo? ¿Acaso no...

No pudo decir más. Jihoon estaba en su puerta y no sabía el motivo. Su pecho dolió al recordarlo con Seungcheol, pero intentó disimularlo al fingir una sonrisa.

—Jihoon. No esperaba verte aquí ¿Estás buscando a alguien?

Un tono bastante dulce, tanto que se escuchaba falso y su mirada no tardó en fijarse en la caja de galletas. ¿Jihoon buscaba a Seungcheol? ¿Estaba Seungcheol en el mismo hotel?
Las preguntas llenaron su mente al instante y la posibilidad de ver una vez más a Choi lo hizo temblar.

—Creo que me equivoqué de número. Debí escuchar mal a Juchan.

Fue lo último que escuchó Yoon antes de que Lee saliera casi corriendo hacia las escaleras. Y lo último que escuchó Hong mientras sentía que todo volvería a empezar por segunda vez.



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⏰ Última actualización: Dec 22, 2025 ⏰

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Cuando Jihoon (2JiHanCheol)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora