Link esquivó su estocada apenas por los pelos. Algunos de sus mechones rubios, sin embargo, no se salvaron del ataque y, mutilados, se esparcieron frente a sus ojos. No tuvo ni tiempo para recobrarse, porque se dio cuenta de cómo un corte superficial en la mejilla comenzaba a sangrarle, cuando sintió las gotas tibias descendiendo. Miró a la chica con incredulidad, pero ella ya estaba lanzándose hacia él de vuelta.
—¡Illyria, espera! —intentó hacerle reaccionar, mas tuvo que esquivar de inmediato, pues ella no detuvo su cometido. Seguido de otras estocadas más que la joven dirigió en su contra y que él bloqueó ágilmente con su escudo.
—Illyria, soy yo, Link. —Ella le volvió a atacar, haciendo obvia su indiferencia. Él jadeó cuando, bloqueando el ataque de la chica, sintió que ella forcejeaba con una fuerza descomunal; no solo demasiado fuerte para venir de ella, sino que casi inhumana—. ¿Recuerdas?
Silencio. Illyria no emitía un solo ruido. Ni un jadeo de esfuerzo, ni siquiera parecía que respirara. Un escalofrío le recorrió la espina dorsal al rubio con la idea.
Illyria volvió a atacarle. Espadazos eran lo único que resonaba en toda la sala, mientras que Link se cubría y se giraba para evitar sus ataques, que parecían venir de todos lados.
Jamás la había visto combatir así, ni siquiera en sus años de entrenamiento en la guardia real. Link había pensado que lo de ella no era el combate, pero había incumplido la regla más básica de un espadachín: no subestimar al enemigo. Por supuesto, la potenciada destreza de Illyria no lo tranquilizaba demasiado en ese momento.
Link miró hacia arriba tan solo por unos segundos, tratando de vislumbrar a alguien, algo que sugiriera la razón real del comportamiento de Illyria. No halló más que un montón de Yigas espectadores medio tragados por las sombras, que reían y cuchicheaban entre ellos. Incluso la silueta de Ced, evidenciada. A su lado había una única persona que no se escondía en la penumbra; tenía el rostro perdido en algún punto de la recámara. Link sabía que no era Illyria quien controlaba sus movimientos, pero tampoco encontró nada que sugiriera que alguno de ellos tuviera influencia sobre ella por medio del casco. Este debía ser el único responsable; un artefacto que, funcionando de alguna manera siniestra, lograba nublarle la mente.
Tuvo que bloquear otro ataque de la chica, haciendo un esfuerzo por desviar el filo de la espada maestra lejos de ella, para no lastimarla al repeler su propio ataque. Su fragmento de la trifuerza brillaba casi al completo en el dorso de su mano; pero no totalmente, aún estando frente a ella. Algo faltaba. El rubio pegó un salto para evitar otra estocada; la espada de Illyria partió en dos una arrugada mampara.
—Illyria, escucha. Soy yo, reacciona... —intentó de nuevo, aventurándose incluso a tocarle el hombro, como si eso pudiera hacer alguna diferencia, pero aún estando ocupada desatascando su arma de la mampara, ella se dió el tiempo de voltearse y tratar de arañarlo.
Link pasó saliva, todo parecía ser totalmente vano. Como si ella fuera inmune a sus palabras o a su voz.
—Te dije que eso no funcionaría, elegido... No podrá oírte... —canturreó Ced, desde arriba. Su voz le crispaba los nervios. Unas risas resonaron alrededor del ninja—. No mientras tenga el casco puesto...
Link estrechó los párpados, analizándolo. Un golpe que cubrió con el escudo le sacudió y casi le hizo desestabilizarse, razón por la que Illyria pudo atacar su flanco izquierdo. Jadeó cuando sintió la hoja de la espada lunar atravesarle la carne. Pegó otro salto para atrás, cubrió su herida con una mano, sintiendo la sangre caliente empaparle los dedos, mancharle la ropa. No tuvo tiempo para evaluarse; sabía —tal vez solo sentía— que no era una herida muy seria, pero fue suficiente para abrirle los ojos. Era verdad, ella no lo escuchaba. No lo reconocía. Era demasiado ágil, demasiado rápida y ahora, demasiado fuerte. Él llevaba todo el día combatiendo, no faltaría mucho para que el cansancio comenzara a pesarle... No podía permitirse jugar pasivo. Debía encontrar una solución, pronto.
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Pertenecientes || BotW Link
FanfictionLuego de un año entero de preparación, tomando su tiempo, fortaleciéndose y con la intención de poner su destino sobre sus hombros, Link está listo para recoger la llave fundamental que le guiará en pos de sus metas: la Espada Maestra. Aquella que r...
