35. CONVENTUS
Las manos del hombre que intento alejar se presionan contra mi abdomen y me presionan contra el. ¿Como diablos se metió?
Ruedo los ojos e intento alejarme hasta que logro salir de su agarre, miro que ni se mueve, lo que muy raro ya que no tarda en despertar en cuanto me muevo.
Miro su teléfono que recibe un mensaje y enciende la pantalla, miro nuevamente su rostro, si algo aprendí en estos meses es a saber cuando está rendido, que pocas veces sucede.
Me acerco con suavidad, sin dejarle sentir nerviosismo, no se porque pero tiene como un sexto sentido, cualquier vibra rara cerca suyo lo alerta.
Tomó el teléfono y lo llevo a mi pijama para volverme hacia el baño, la habitación esta realmente a oscuras, cierro la puerta con extremo cuidado y enciendo la luz, abriendo el grifo.
La pantalla vuelve a iluminarse y claramente pide acceso, intento hacer memoria, no se si tiene la misma contraseña que el anterior teléfono pero.... Puedo intentarlo.
Lo aprendí por casualidad, cuando puso su clave en frente mío y luego la repitió en una llamada.
Al ver el fondo del par de lobos me detengo a mirarle, no me había percatado de lo bueno que era con la cámara. Desplazo el pensamiento y rápidamente me dirijo hacia sus mensajes pero al entrar la mayoría de mensajes no los se leer, es otro idioma.
Busco nombres pero son solo números en código e iniciales, ruedo los ojos y me detengo en el chat de la letra K. Solamente hay un link y el resto de la conversación está borrada.
Respiro profundo y miro la puerta por un segundo, aún no escucho movimientos en la habitación, pero Sade nunca busca su teléfono de inmediato.
Entro sin meditarlo más, ¿qué no he visto junto a él? Enseguida me llevan a otra pestaña y la pantalla se pone negra, tarda unos segundos e intento regresarme pero no responde, ¿qué le sucede? Intento rápidamente apagar el teléfono pero de nada sirve ya que no responde.
Mi corazón se dispara en mi pecho y empiezo a sudar frío, no puedo creer que esto está pasando, cuando la pantalla se pone blanca y un largo texto se abre paso en la pantalla puedo respirar, pero me levanto de un brinco al escuchar algo fuera.
Doy un rápido vistazo a lo que es, un horario, nombres, fotos, y con fotos me refiero hasta fotos de camino al baño en su habitacion, ¿qué carajos? Así es como acosan a sus objetivos antes de eliminarlos.
Cuando llego al final de la página encuentro una fecha. Es la fecha de hoy.
Salgo rápidamente del documento y afortunadamente si me lo permite, borro todas las aplicaciones que abrí y bloqueo el teléfono cerrando el grifo y arreglándome el pelo.
Al abrir veo que sigue dormido, ni siquiera respiro hasta que no coloco el móvil de regreso a su lugar pero cuando estaba a punto de apartarme su mano toma la mía. Mis ojos van a su rostro y encuentro con la escuálida mirada que da en momentos como este.
—¿Qué quieres con mi teléfono?—Frunzo el ceño y niego enrarecida, Sade es buenisimo para olerse las mentiras y no planeo que sepa que yo se.
Solo quiero saber quién sabe de mí, y porque me amenaza
—Suéltame—Espetó liberándome de su agarre, abro el cajón con mi corazón latiendo a mil y tomó un paquete de wipes agradeciendo que estuviese allí.—¿Crees que me interesa con quién hablas? Puedes hacer lo que quieras, si con eso vas a largarte.
—La misma mierda—Resopla y pasa una mano por su cara suspirando, me alejo y vuelvo a trancarme en el baño antes de escuchar suspirando respuesta.
Suelto el aire que tenía estancado en el pecho, no se quien es el hombre de los datos, no pude leer si es de aquí o será en otro lado, pero si vi que el hombre tiene tres preciosas princesas, ¿lo tiene que matar?
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Sometida
ChickLitDiría que tomo mis manos, que tal vez me dio una sonrisa, que quizás me invito a tomar un café o dar una caminata por el parque, pero estaría mintiendo y no me gusta mentir aunque por el haya tenido que empezar a hacerlo. Decir que me besó sin conoc...
