CAPITULO 22

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Mi cuerpo no reaccionaba. Me había atascado. Aún su pregunta resonaba en mis oídos, recordándome la primera y última vez que había hablado con ella.

-¿Gina?- pregunté, innecesariamente. Soltó una risita, que me llegó a los oídos e hizo que mis dedos rodearan fuertemente el bolígrafo.

En ese instante recordé la semi-discusión que tuve con su hijo. El momento, y la forma en que sus ojos se trasformaron y me miraron. No me gustó esa mirada y sinceramente no la quería tener de vuelta pero,... ¿Exactamente por qué me estaba llamando? Su voz, también fue un signo que me dio a entender que había pisado un terreno resbaladizo y tampoco me había gustado porque me dio la sensación que le costaba hablar. Le costó hablar y sentí como su seguridad en sí mismo se había evaporado.

-Sí, soy yo.- dijo, soltando un suspiro.- menos mal que te acuerdas de mi nombre...pensé que no lo harías. –soltó otra risita y sonreí.

Sabía que me estaba metiendo en un tema que teóricamente, no me incumbía pero, no quise pensar en lo que Andrew me diría.

-Claro que no. ¿Por qué la iba a olvidar?- le pregunté, sonriente y un poco insegura.

Mis dedos habían dejado el bolígrafo y ahora, trazaban el contorno del libro. Miré a mi alrededor y agradecí que ya no hubiera mucha gente en aquel lugar. Y sobre todo agradecí que las pocas personas que se encontraban en él, estuvieran sumergidas en las páginas de sus libros.

Era una biblioteca y el mínimo ruido se escuchaba. También sabía que estaba prohibido hacer exactamente lo que estaba haciendo pero, en ese momento, lo que sabía que debía hacer, no era lo más tentativo.

-Me alegro tanto de escucharte decir esas palabras. –dijo, de repente. Tragué y cuando mis dedos se removieron por encima del móvil, decidí preguntar una de las tantas preguntas que merodeaban mi mente.

-¿Cómo consiguió mi número?- tragué, nuevamente, guiando a mis dedos a la punta superior de las páginas de mi libro. Las repasé, deshaciéndome de la irremediable necesidad de hacer algo.

-Llamé a Louise, el amigo de Andrew. –Dijo, con una voz calmada.- él me dio tu numero.

Hacer una pregunta no respondió a mis dudas... al contrario, la incrementó. ¿Por qué Gina llamó a Louise? ¿Por qué le dio mi número?

-Después de la llamada que le hice a Andrew y que contestaste tú,...él no me ha cogido el teléfono. – prosiguió, rápidamente.-Pensé que tal vez tú le comentarías algo sobre mi llamada pero, me equivoqué.

-Se equivoca,...-me defendí.-Lo hice pero su hijo fue demasiado tajante cuando le hablé de usted y no quise inmiscuirme más. Además,... no lo creía conveniente.-susurré.

-Andrew es así.-dijo, al instante.- Sé que se encierra en sí mismo pero, creía que eso había cambiado....Seguramente, también sigue enfadándose y diciendo cosas sin pensar.

-No lo sé....No solemos dis...-me interrumpí, al recordar que lo único que hacíamos era todo lo contrario.- discutir mucho.- terminé en apenas un susurro entendible.

No quería sonreír, no quería sonreír, no quería sonreír,...no que....pero, para mi mala suerte, lo hice.

-Creo que eres una de las pocas personas que dice eso.- dijo, haciéndome sonreír.- Tal vez, esa fue la principal razón por la que Louise me dio tu número...Quería llamarte hace días pero,...no me decidía. No sabía cómo hacerlo o...- se calló y escuché un pequeño suspiro.

-¿Qué le sucede, Gina? ¿Sucedió algo?- le pregunté, frunciendo el ceño.

¿Por qué Andrew era tan callado respecto a su vida? Sobre él, solo sabía las cosas básicas. Donde había nacido, donde vivió, su cumpleaños, su música favorita pero, sobre lo más importante no tenía nada. Su familia. ¿Por qué nunca la mencionaba? ¿Por qué ni siquiera la visitaba? ¿Por qué su madre no lo visitaba?

Durmiendo a su ladoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora