Capítulo 28

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Me cede la taza de café caliente y procede a hablar, luego de haberle contado lo que he planeado.

— ¿Estás segura de lo que vas a hacer?

—No te comprendo, Mike. Tú eres quien siempre me ha dicho que debo confesarle la verdad a Austin—alzo las cejas.

—Sí, y no me retracto, pero... No creo que su actitud para contigo sea de lo mejor luego de saberlo.

—Desde luego que no lo será, mas ¿no ves lo que está ocurriendo? Quiere que sus padres conozcan a Emma, ¡sus padres! ¿Qué chico hace eso hoy en día?

—Yo lo haría, si encontrase una chica como...—la pausa indica que pretende corregirse, o algo así—. Una chica indicada.

—De seguro, pero Austin es distinto, muy distinto. El que quiera presentarme ante sus padres indica que se toma la relación muy en serio. ¡Una relación con alguien que no existe!

—Discúlpame, pero esa persona sí que existe. Tú existes, Fiorella—expresa, con cierto dejo de molestia.

Sus palabras me dejan pensando un buen rato.

¿Qué debo hacer? He quedado en verme con Austin en una hora, y si no llego al lugar de encuentro con una buena excusa para haberlo llamado, creerá que estoy obsesionada con él.

—Gracias por escucharme Mike, como siempre.

Me dedica una sonrisa, y luego de obligarme a prometerle que no me dejaré humillar, me da permiso para marcharme.

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Las calles se pierden entre tantos vehículos acumulados esperando el cambio del semáforo, y el ruido de algunas motocicletas que no respetan el alto me aturde ambos oídos.

Entre tanta conmoción, no me he percatado de que mi teléfono está vibrando, hasta ahora.

Rápidamente me hago con él en la mano, sin dejar de caminar ni observar el camino; no puedo llegar tarde.

— ¿Hola?—atiendo.

Con tanto apuro, no me he detenido siquiera a ver quién era el emisor de la llamada.

— ¡Fiorella! ¿Dónde te has metido? ¡Necesito que regreses ya mismo a casa!

Los gritos de mi madre terminan de romper mis tímpanos.

—Mamá, ¿qué ha pasado?—intento calmarla como otras tantas veces lo he hecho. Hablar al mismo nivel que ella no funcionaría jamás.

— ¡Eso mismo me gustaría saber a mí! ¿Podrías explicarme qué es eso de que ahora transcurres al colegio por la tarde?—chilla histérica.

No puede ser... ¿Cómo se ha enterado? Y lo peor, ¿debía de ser justo en este momento? ¿Por qué cuando estoy a punto de tomar una decisión que puede cambiar mi futuro?

Diga lo que diga, no habrá forma de convencerla, y si llego a pisar mi casa en este instante, ¡no volveré a salir hasta cuando ella lo decida conveniente!

No me queda de otra más que ignorar este tema por ahora y cortar la llamada si quiero encargarme de Austin. Ya habrá tiempo luego de aclararle todo a mi madre.

—Mamá, yo te lo puedo explicar, pero...

— ¡Ningún pero! ¡Vienes ahora mismo a casa! Tú no te mandas sola, jovencita...

—Lo sé, pero ahora tengo otro asunto más primordial que atender.

Sin más, apago el teléfono, dejando que siga hablando sola del otro lado de la línea. Me duele en el alma tener que hacerle esto, pero no tengo otra salida.

Si bien que mi madre haya descubierto mi farsa me carcome bastante, no supera ni por lejos los nervios que me consumen con tan solo pensar que en minutos tendré que enfrentarme a Austin y sacarme la careta frente a él.

¿Cómo responderá al saber que lo he engañado todo este tiempo? ¿Cuál será su reacción al comprobar que Emma y Fiorella son la misma persona? ¿Cómo actuara al entender que esa chica tan hermosa de la cual está perdidamente enamorado no existe, y que realmente es esta fea que tanto lo ama? ¿Podrá asimilarlo? ¿O terminará completamente confundido?

Son demasiadas preguntas que se agolpan en mi cabeza, una tras otra. Solo espero que lo tome con calma, y que la verdad no lo destruya demasiado.

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Ya han pasado quince minutos desde la hora a la cual habíamos acordado encontrarnos.

El viento hace que los árboles muevan bruscamente sus ramas, que entrada la primavera, vuelven a poblarse de verdes y radiantes hojas.

El parque está muy solitario, y sería un lugar ideal para confesarme, si es que el destino así lo quisiera.

¿Será que no vendrá? Tal vez se haya arrepentido o le haya surgido algún inconveniente. O tal vez, sea una señal más de que aún no es el momento indicado para...

— ¡Fiorella!

Su voz me quita la ilusión de zafar, y hace que mi corazón comience a latir a la velocidad de la luz.

Levanto la vista y se acerca para saludarme al banco donde me he sentado a esperarlo.

—Pensé que no vendrías—le sonrío nerviosa.

—Lo siento, se me ha hecho un poco tarde, pero me he apresurado para no dejarte plantada.

Inhalo y exhalo, inhalo y exhalo. Nunca imaginé que este momento sería tan incómodo. ¿Cómo actuar? ¿Cómo prepararlo para lo que se avecina?

— ¿Te sientes bien?—me pregunta Austin, inquieto.

—Sí, eso creo.

—Bien, aquí estoy. ¿Qué es lo que querías decirme?

—Toma asiento, por favor—le pido. Él se acomoda a mi lado, mirándome fijamente, sin apartar la vista de mí. Esto hace que el estrés por la situación sea mucho mayor—. No sé por donde empezar.

—Hey, tranquila—me transmite su paz, al notar mi falta de aire—. ¿De qué se trata?

—Es muy difícil de explicar, y... y luego de saberlo dudo que quieras volver a verme... y a Emma.

Sus labios esbozan una risa muda.

—No estoy entendiendo nada, ¿por qué no querría verte más, y qué tiene que ver Emma en todo esto?

Vamos, ya he dado el primer paso. Le he dicho que se trata de Emma. Ahora me aguarda la parte más complicada. Pero voy a poder. Tengo que poder. Él merece saberlo, aunque no quiera saber nada más de mí.

—Austin...

— ¿Sí?—me apresura, ansioso.

—Emma... Emma no...

La falta de aire en mis pulmones se acrementa con cada palabra.

— ¿Emma qué? ¿Qué sucede con Emma? ¡Por favor, habla!

Suspiro como nunca antes lo había hecho, poso mis ojos en los suyos como para atravesarlos, y sin saber de donde he sacado el valor, lo suelto.

—Emma no existe.

Su expresión de preocupación se transforma en lo que me esperaba; confusión.

— ¿Qué estás diciendo, Fiorella?

—Lo que oyes, Austin. Emma y yo somos la misma persona.

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¡Chan, chan! Diganme, ¿ha valido la pena esperar a por este capítulo? ¡Yo creo que sí! ¿Qué creen que sucederá? ¡Cada vez estamos más cerca del final!

No olviden votar y comentar, ¡gracias por leer!

Joha




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