Capítulo 20: El arreglo

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Todavía no me podía creer que esto estuviera ocurriendo

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Todavía no me podía creer que esto estuviera ocurriendo.

Debí haber dejado ese cuaderno ahí mismo el día que lo encontré, no tenía porqué enterarme de esto. Bueno, lo de su madre sí, era peligrosa y alguien debía saberlo, pero lo de su amorío y sobre todo, lo mío, no. Nunca debí haber llegado a esa página.

Continué ojeando, y hubieron algunas cosas que llamaron mi atención, entre ellas.

«Mientras hablaba con Kyle se nos acercó una chica. Ella era bonita y muy delgada, tenía unos ojos color azul turquesa que realmente llamaban la atención, su color era muy parecido al de mis ojos, lucia una frondosa cabellera oscura, y tenía los labios grandes.

A Kyle parecía gustarle mucho, y con esto yo empecé a sentir celos de ella. Además, no me agradaba, era demasiado engreída, y se sentía hipócrita. Siempre le preguntaba por un tal Alex, y a Kyle parecía molestarle esto, o entristecerlo. Brookelle se culpó por el ánimo de Kyle, mencionando que el tal Alex la odiaba.

Pienso que Alex y Kyle fueron amigo, y para mí era obvio que ella fue la manzana de la discordia entre ellos dos que los separó».

Greg era bastante bueno al fingir demencia mientras las personas tenían una conversación cerca suyo. La mayoría de las veces, yo juraba  que nunca escuchaba nada, pero sí que lo hacía. No perdía ningún detalle. Incluso hacía sus conjeturas, que eran bastante acertadas.

«He empezado a notar como Kyle cruza miradas muy a menudo con otro muchacho de la escuela, supongo que ese debe ser Alex.

Es guapo, bastante, he de admitir. Aunque para mis gustos, seguía prefiriendo a Kyle. Quizás porque el primero tenía una vibra bastante pesada.

Alex es muy alto, su cuerpo esta bien tonificado. Es pálido, y tiene una mirada asechante que le lanzaba a cualquiera que se atreviera a mirarlo por más de un minuto, sus ojos son color avellana, su mirada se intensificaba por sus perfectas cejas que caían en un arco marcado. Tiene una nariz respingada, y sus labios son carnosos con el arco de cupido notable. Su cabello era oscuro como la noche, y lo llevaba un poco largo en el frente.

Siempre vestía ropa ajustada que hacía resaltar su bien formado cuerpo. Kyle, por otro lado, llevaba playeras sobre playeras que, además, eran más grandes que él, seguro porque trataba de esconder su escuálida figura. Aunque, a mi me parecía adorable».

«Adorable», refunfuñe con esto último. No me gustaba que las personas me considerarán adorable.

Era espeluznante la habilidad que tenía para describir con tanto detalle a las personas, incluso pudiera hacer un retrato hablado de Alex por lo bien que lo había descrito.

Continuando...

«Sabía que esa maldita fiesta solo me traería problemas. Esa chica, Megan, me había besado y ya quería sacarme la ropa, yo no supe como reaccionar; me asusté y la tiré al suelo, ella se enojó mucho conmigo y me llamó marica. Solo quería irme a casa, pero Kyle seguramente ya se estaba acostando con la zorra de Brookelle».

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