Capitulo 27: La cosa se tensa.

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Entré en el motel de la dirección. Volví a mirar el papel, habitación 378. Una vez estaba situada delante de la puerta, saqué dos ganzúas y traté de abrirla sin resultado, que mal se me dan estas cosas. Abrí la puerta de una patada e inspeccioné el sitio. Todo parecía estar en orden, pero ni rastro del demonio. Me giré y la vi, la misma chica que había estado la noche anterior con Sam.

- ¿Eres un demonio?

La chica no se lo debió pensar dos veces y me pegó una patada, caí de espaldas a la cama, la morena sacó un cuchillo e intentó clavármelo, pero rodé hasta los pies de la cama, donde por fin me levanté y saqué la daga.

- ¿Cómo me has encontrado? -preguntó.

- Yo no lo hice, fue un... ¿amigo?

La chica me pegó un puñetazo y retrocedí contra la mesa, ella trató de darme un segundo golpe, pero me cubrí con el antebrazo y le pegué una patada en el estómago. Mientras ella se recomponía, me subí a la mesa y salté encima suya haciendo que ambas cayésemos al suelo, utilizando su superfuerza de demonio, me lanzó contra la mesa y ésta se rompió. El demonio se acercó con el cuchillo, solté la daga durante la caída, así que cogí la pata de la mesa y se la partí en la cara. Ella retrocedió con las manos en la cara. Me levanté y le pegué una patada haciendo que cayese al suelo. Localicé la daga con la mirada y fui a cogerla, corrí hasta la chica que seguía tirada en el suelo, me dispuse a apuñalarla, pero unas grandes manos oprimieron mis muñecas con mucha fuerza e hicieron que fuese hacia atrás.

- Ya está, Emily -trató de calmarme al que ya tenía identificado como Sam- Ya ha pasado.

- ¡Suéltame! -intenté zafarme de su agarre, pero fue imposible.

La chica se levantó con los ojos completamente negros y se acercó con furia hacia mí, Sam soltó la muñeca en la que no tenía la daga y detuvo al demonio.

- No, Ruby. No lo hagas.

- ¿Se puede saber cuál es tu problema conmigo? -me preguntó Ruby.

- Bueno, empezando por el tema de que eres un demonio y acabando en que le has hecho algo Sam.

- ¡Yo no le he hecho nada!

- ¿De verdad? Pues creo que exorcizar demonios con la mente no es exactamente algo normal.

- ¿Cómo sabes eso? -preguntó esta vez Sam.

- ¿Sorprendido? -Sam me soltó y me miró los ojos.

- Puedo explicartelo.

- ¿Cuánto tiempo llevas haciendo eso?

- Un par de días después de que me rescataseis de las garras de Azazel.

- ¿Cómo lo haces?

- Emily...

- ¿Cómo, Sam? Es lo único que te estoy preguntando.

- Es... complicado.

- ¿De verdad? Pues la mala ostia me da mucha inteligencia.

- Tengo poderes.

- Desde pequeño -completó Ruby.

- ¿Dean sabe algo de esto?

- Por supuesto que no.

- ¿Por qué no me contaste esto antes?

- No vi el momento.

- ¿Y la parte mala?

- ¿De qué hablas?

- Oh, venga, estás con un jodido demonio, tiene que haber alguna trampa o algo oscuro o algo así.

Chained souls (Sam Winchester)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora