- Me alegra que Sam y tú lo hayáis arreglado -dijo Dean feliz.
- Gracias -bebí otro sorbo de mi chocolate- ¿Y tú qué tal con las chicas?
- Desde que salí del coma no he vuelto a ligar con ninguna.
- ¿Y eso?
- Ya sabes, hermanos secuestrados, demonios, súcubos, peleas entre compañeros de caza...
- Pues ya eres libre de ir a cazar. Hablando de Sam, ¿dónde lo has dejado?
- Recibió una llamada y dijo que luego vendría.
- ¿Y no hiciste preguntas?
- No, tenía hambre. ¿Celosa?
- ¿Yo celosa? -me empecé a reír. Dean se me quedó mirando unos segundos y yo me paré de reír- Vale, quizás esté un poco celosa...
- ¿Un poco?
- ¡Vale, muy celosa, le arrancaré la tráquea a la zorra que le haya llamado!
- ¿Cómo sabes que era una chica?
- Lo huelo.
- A parte de que eso es raro, tú no estabas presente.
- Da igual, lo huelo a kilómetros.
- Sam no te pondría los cuernos, y mucho menos tan pronto, quizá tras unos meses... -le pegué una patada por debajo de la mesa- ¿¡Y esa patada!?
- Te lo mereces, por ser un mal cuñado.
- Menuda cuñada me ha tocado... -le metí otra patada- ¡Estate quieta!
- ¡No! Es un gran relajante.
- Anda, pues sí que era una chica -Dean miraba detrás mía mientras bebía café.
Me giré a la velocidad de la niña del exorcista y clavé mi mirada en la morena. No puede ser... No sé como lo hago, pero me deshago de un problema y aparece otro...
- Hola -nos dijo Sam.
- Hola -dijimos ambos, Dean con una sonrisa de las de de verdad y yo con una sonrisa forzada.
- Ella es Ruby -dijo Sam- Si no os importa ella nos acompañará por un tiempo.
- Por supuesto -dijo Dean.
- ¡Es un demonio! -bebí de mi chocolate- ¿Alguien quiere un bizcocho? -pregunté inocente.
Dean nos miró a todos como si tuviésemos algún problema psicológico.
- ¿Es un demonio?
Dean se levantó y se llevó la mano a la parte de atrás de sus vaqueros.
- Dean, por favor, estamos en público, guárdate la pistolita.
- Sí, vale, es un demonio, ¿y qué? Ella nos quiere ayudar a matar a Azazel.
- Es un demonio, no podemos fiarnos de ella.
- Eso mismo le dije yo.
- ¡Emily!
- ¿Qué? Solo lo comento...
- Tranquilo, Dean -dijo Ruby- Seré buena. ¿Me acompañas a por un café? -Sam asintió y fueron a la barra.
- Jodida puta... -dijimos Dean y yo a la vez. Nos miramos y chocamos los cinco.
****
Dean se encerró en la habitación, Ruby fue a dar una vuelta y Sam entró en mi habitación a darme la vara.
