Derrame de lágrimas

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Al principio, cuando me di cuenta de que me acababa de despertar en una cama que no era la mía, me asusté, el corazón me latió con rapidez. Durante un instante, por mi cabeza pasó el pensamiento de que me habían podido raptar; pero se consumió en seguida, cuando escuché la respiración de Walker a mi espalda. Se estaba desperezando, estirando los brazos abiertamente, hasta que cayó en la cuenta de que yo también estaba en la habitación. Y para ser más exactos, en la misma cama. Se quedó quieto durante unos segundos, sin hacer nada, al igual que yo. Intenté respirar acompasadamente para que pensara que estaba despierta; con tal de no tener que hablar con él.

Al cabo de unos minutos, se levantó de la cama y salió del dormitorio en dirección al baño. Una vez que estuvo fuera, me erguí en la cama y apoyé la cabeza en los puños. ¿Qué iba a pasar ahora entre nosotros después de lo de anoche? ¿Cumpliría con su palabra, me dejaría en paz ya? No estaba muy segura de si lo haría, pero viendo cómo me miró antes de irse a dormir, con aquellos ojos de no tener esperanza alguna, me convencí a mí misma de que lo había conseguido. Había conseguido que la única persona con la que querría pasar el resto de mi vida se alejara de mí. Lo perdería. Lo perdería y eso haría que me perdiese a mí misma también. Pero eso era lo que había querido lograr desde hacía mucho tiempo. ¿Por qué no estaba alegre por mi logro? ¿Por qué me sentía hueca y me dolía el corazón con tan solo pensarlo? Mis pensamientos se desvanecieron cuando Walker volvió a entrar en la habitación ya vestido y me miró fugazmente. No posó los ojos en mí ni un segundo, solo lo suficiente como para saber que ya estaba despierta.

—Bajo ya a desayunar —me dijo secamente.

Afirmé con la cabeza y me apresuré en cambiarme de ropa. Me puse lo mismo que llevaba puesto el día anterior y me sentí sucia. Quería llegar a casa cuanto antes, aparte de para ducharme, para dejar tranquilo a Walker. Para dejar de ser un peso para él. Doblé el <<horrendo jersey>> y lo dejé encima de la cómoda que estaba al lado de la cama. Había sido un regalo de Walker, pero no veía justo quedármelo después de lo de anoche.

Bajé a desayunar y me encontré en la cocina a los tres hermanos; Walker y Rose ya vestidos, pero Kyle seguía en pijama. Un pijama que le daba un aspecto más desordenado y revoltoso. Me sonrió al verme entrar por la puerta y me ofreció una taza de café.

—¿Qué tal has pasado la noche? —Me preguntó pasándome la bebida caliente. Al cogerla, nuestros dedos se rozaron y sentí un cosquilleo en el estómago. Sonreí.

—Bien. La cama era muy cómoda, gracias. —<<Puede que la cama lo fuera, pero la situación no>> me recordó el subconsciente.

—¿Quieres algo más, tostadas, algo? —La preocupación de Kyle por mi alimentación por las mañanas era algo inesperado.

—No, gracias. Con el café es suficiente.

Rose pasó por mi lado con su desayuno en las manos y me dio los buenos días. La seguí hasta el comedor y me senté frente a ella. Kyle no tardó en llegar y se sentó junto a mí.

—A Azure le has gustado mucho, Abigail —me dijo Rose antes de morder su tostada—. Y eso no es fácil de conseguir.

—Vaya... Esa niña tiene incluso más carácter que su madre. Te felicito —comentó Kyle.

Sonreí ante sus comentarios; lo último que esperaba al llegar a esta casa era que le cayera bien a una niña. Al momento, llegaron al comedor Walker y Azure, esta última riéndose con ganas. Chilló al verme y se me tiró a los brazos.

—Abigail, esta noche he soñado contigo. Salías con él por una calle hecha de caramelo —dijo apuntando hacia su tío más joven, Kyle—. Y luego os montabais en una barca de galleta y navegabais por un río de chocolate. Todo era muy raro, pero tú seguías siendo lo mismo de guapa, tranquila.

En el enigma [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora