Miranda
—Ahora...observa con atención Miranda esta es la parte que más me gusta de la película—observe como Samanta se llevaba la mano a un manos libres que no había notado que tenía puesto hasta este momento—Que hable—dijo Samanta cortante y entonces la escena en la pantalla comenzó a cambiar, un hombre abofeteaba a Leila mientras le recitaba una frase—Observa con atención esa cámara, y le dirás todo a Miranda Anderson que está del otro lado en algún lugar alejado de aquí—Leila observo curiosa la cámara mientras un hilo de sangre resbalaba por la comisura de sus labios.
— ¿Qué demonios quieres que le diga? —dijo segura, tratando de sonar firme.
—Le dirás la verdad sobre Grecia, sobre la historia de Michael y sobre ti—Leila abrió los ojos como platos y la buena definición de la pantalla me permitió ver que trago saliva nerviosa.
—No hay nada que decir, bastardo—Leila estaba siendo muy valiente aferrándose al costado de tío Michael aunque ya la habían abofeteado y ahora estaban presionándola para que dijera algo que probablemente no era cierto, pero que también podía ser cierto, por las reacciones de Grecia y por la de Leila al proponerle que hablara.
—Hagamos esto por las buenas ¿o deseas que le atraviese el cráneo con una bala a tu amado?—dijo el hombre con voz ronca mientras posicionaba el cañón en la sien de tío Michael y llevaba el dedo rozando el gatillo, acaricie la locura al darme cuenta de que si Leila no decía lo que ellos querían que dijera, tío Michael moriría y yo lo vería al igual que cuando murió papá, no podría soportar aquello, no una vez más. —Además te recuerdo que tenemos a tu hija... ¿deseas perder a lo único que tienes en esta vida, el mismo día? —Leila pareció sopesarlo un momento y levanto la cara mirando fijamente la cámara, pareciese que me estaba mirando aunque no pudiera hacerlo.
—Grecia...—dijo titubeante y el hombre la presiono empujando levemente la cabeza de tío Michael con el cañón, seguía inconsciente y yo me sentía desesperada—Grecia lleva la sangre de Michael...Michael es su padre, así que Miranda y ella son primas legitimas en primer grado—dijo bajando la mirada para tratar de apartarla de la cámara, pero otro de los hombres tomo su barbilla obligándole a que siguiera mirando—El mundo de la mafia, me arruino la vida, separándome del amor de mi vida, haciéndole creer a mi hija que su padre era Cesar Christensen tan solo para mantenerla a mi lado, le destroce la vida al hombre que amaba alejándome de él, tan solo porque mis padres ya me tenían prácticamente vendida al mejor postor que les aseguraría la riqueza y estabilidad eterna y me la destroce a mí misma aceptando los términos de mis padres, nunca he amado ni amare a nadie como amo a Michael...—hizo una pausa mientras unas lágrimas resbalaban por su mejilla—Decidimos no decirle nada a Miranda para esperar el momento más indicado para hacerlo, un momento en el que pudiera entender nuestras razones para ocultárselo...pensé que había salido de la mafia divorciándome de Cesar y por eso nos mudamos a Inglaterra, creí que si alejaba a Grecia todo lo que pudiese de su supuesto padre y de su padre biológico también, podía evitar que ella sufriera como yo sufrí por estar dentro de este turbio mundo que busca herir a tus seres amados para herirte a ti misma, la salvaría y resulta ser que la mafia siempre estará en nosotros y que siempre nos perseguirá, no importa que corras, que huyas, que te escondas, siempre encontrara los medios para alcanzarte y hacerte pagar a precios muy altos...—bajo la mirada una vez más, mientras el cañón acariciaba sus sienes.
—Muy bien hecho, Maxwell ahora que tu hija y la preciosa Miranda han escuchado todo lo que has dicho puedes morir en paz a lado de tu amado— Leila le dedico una mira confundida, esperaba salir con vida después de hablar, pero de inmediato pareció comprender que esto era la mafia y nada de lo que se te prometía, juraba ser cumplido. Miro por última vez la cámara y hablo con todo el amor que podía expresar.
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PREFIERO MORIR ©
General FictionEl crimen organizado nunca había tenido tanta fuerza y poder, hasta que el apellido Anderson entro en el negocio. Con el paso del tiempo ha ido ganando terreno y hoy en día tienen más dinero, propiedades y poder que cualquier organización legal o il...
