Miranda
—Y tú me estás dando ahora mismo una razón más para odiarte y para no sentir por ti otra cosa que no sea lastima, Henry—dije decidida, tomada de la mano de Alec. Henry observo nuestras manos enlazadas y sonrió malicioso, se giró en sus talones dándonos la espalda haciendo una leve señal con los dedos a los hombres que habían llegado con ellos.
—Dejemos la charla para después, donde negociare mis términos con Miranda a solas...—los hombres se acercaron presurosos a Pat y Evan que se pusieron en posición de defensa pero no les sirvió de nada porque la culata de las armas cortas de los hombres se estrelló con fuerza en sus nucas, llevándolos inconscientes al suelo. Grecia reprimió un grito ahogado cuando sintió a Evan desvanecerse a su lado y Leila se llevó las manos a la boca cuando vio a Pat caer. Iker estaba horrorizado e Isabella estaba llorando con la cara escondida en el hueco del cuello de tío Michael, en un acto reflejo con la mano libre empujo a Grecia y a Leila detrás de él para poder protegerlas, sin duda era el hombre más valiente que podía haber conocido y haber crecido con el cómo mi padre era sin duda lo mejor que me habría pasado.
—Michael, tu solo intentas proteger a las dos mujeres y a la pequeña niña y aparte al joven, que no sé porque no lo golpearon llevándolo a la inconsciencia...—dijo Henry refiriéndose a Iker mientras veía interrogante a los hombres que habían golpeado a Evan y a Pat, subieron los hombros y uno de ellos se acercó a golpearlo, pero la voz de Tania lo detuvo.
—Ellos no están dentro de la venganza contra los Anderson, Henry...ellos saldrán intactos de aquí—Henry sonrió socarrón mientras miraba a Samanta que también sonreía irónica.
—Ahora es que entenderás las palabras de Miranda, odio decir esto...pero ella tiene razón...nos llevaremos a la pequeña y al joven como garantía y quizá también a Grecia...—dijo Henry pensativo. Alec apretó los puños cuando Henry menciono que se llevaría a sus hermanos.
—Tendrás que quitarme a la pequeña de los brazos fríos de mi cadáver si es que quieres llevártela. Sobre mi cadáver ten las llevaras. —dijo tío Michael, Henry sonrió desvergonzado.
—No esperaba una invitación para asesinarte, he soñado este día por años, Michael—dijo Samanta antes de que Henry pudiera hablar, Samanta tenía el cañón de su pistola apuntando a la frente de tío Michael y Henry se lo desvió mirándola retador.
—No lo asesinaras ahora, tengo planes para él—Samanta bajo la mano desilusionada y entonces reaccione, tenía que hacer algo, Pat y Evan estaban inconscientes, se llevarían a Isabella, Iker y Grecia.
—Suficiente Henry, porque lastimar a tanta gente si a la que en realidad quieren es a mí, déjenlos en paz...—dije tratando de mantener la firmeza de mi voz, Alec tomo mi muñeca impidiéndome que caminara y me obligo a mirarlo.
—No lo hagas...no de nuevo—me susurro, con la mirada impotente, la voz de Henry me sobresalto.
—Tomaría tu palabra, pero la última vez no nos funcionó como esperábamos así que prefiero no arriesgarme—dijo Henry observando diplomático, la mano de Alec que aún me sostenía.
—No te las llevaras—espeto Iker, lo mire con los ojos abiertos como platos mientras él se posicionaba a un costado de tío Michael que también lo miro sorprendido.
—Tu hermano tiene agallas, Hoffmann—dijo Henry dirigiéndose a Alec.
—Algo que a ti te falta, Wilson—contesto Alec molesto.
—Aunque pensándolo bien, creo que no lo necesitaremos, ¿Por qué no lo eliminamos de una vez? —pregunto mientras le apuntaba a Iker directo a la cabeza, aun así Iker no retrocedió un paso, en cámara lenta observe como Henry ponía el dedo sobre el gatillo y lo primero que pensé fue correr hacia Henry para derribarlo y desviar el disparo, me solté de Alec y corrí hasta donde Henry se encontraba, me lance sobre él justo cuando jalo del gatillo, caímos al suelo, mientras luchaba por incorporarme y salir de su alcance, un gruñido de dolor se escapó de la garganta de tío Michael, había desviado la bala de Iker, pero había alcanzado la pierna de tío Michael provocando que callera de rodillas al suelo, Isabella estaba asustada por el escandaloso estruendo de la bala. Iker, Grecia y Leila se acercaron a auxiliar a tío Michael que se encontraba tirado con la espalda recargada en la pared, mientras hacía muecas de dolor, tío Michael se quitó el saco con dificultad y lo desgarraron para hacer un torniquete, estaba perdiendo mucha sangre. Isabella se alejó retrocediendo unos pasos por todo lo que estaba viendo, de un momento a otro Alec ya estaba con ella y la levanto en brazos obligándola a que no mirara. Después de haber derribado a Henry me levante, retrocedí y Henry estaba mirándome furioso apuntándome con su arma directamente a la sien.
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PREFIERO MORIR ©
Ficción GeneralEl crimen organizado nunca había tenido tanta fuerza y poder, hasta que el apellido Anderson entro en el negocio. Con el paso del tiempo ha ido ganando terreno y hoy en día tienen más dinero, propiedades y poder que cualquier organización legal o il...
