71.- Regresara viva.

1.2K 104 8
                                        

Miranda


Palidecí ante su afirmación, mientras escuche como seguía hablando—Claro que necesito hacer unas pruebas para estar cien por ciento seguros y conocer el estado de tu embarazo, para poder llevarlo de manera adecuada todo el tiempo de gestación, pero puedo decirte sin temor a equivocarme que así es—dijo esbozando una sonrisa, no sabía si reía por mi reacción o estaba contento porque estaba embarazada.

— ¿Qué estoy qué? —pregunte intentado encontrar una pizca de broma en sus palabras y sus expresiones pero no era así, tenía un sincera sonrisa y me miraba enternecido.

—Estas embarazada, Miranda...Felicidades—dijo sincero mientras se levantaba y caminaba hacia la puerta de la sala.

—Andrew...—dije antes de que desapareciera de mi vista.

— ¿Si?

—Mantenme al tanto del estado de tío Michael.

—Así lo hare...le dará mucho gusto saber que le darás un nieto—dijo esbozando una sincera sonrisa.

—Si no te molesta quisiera decírselo yo, cuando me hayas hecho esos estudios ¿está bien?

—Claro que sí, es tu bebé...es tu decisión, por mí no te preocupes—se despidió con la mano saliendo de la sala, escuche como cerró la puerta de la entrada y me tire de nuevo en el sillón. Estaba esperando un hijo de Alec y la idea no me deprimía ni me molestaba de ninguna manera, pero no era el momento, simplemente no era el momento, no quería que mis hijos nacieran en medio de toda esta mierda a la que yo he estado expuesta por años, no quería que intentaran hacerle daño para hacérmelo a mí, y ahora más que nunca estaba expuesta si alguien se enteraba de la noticia.

Me levante intentando olvidar lo que me acaba de decir Andrew, para concentrarme en la evidente tragedia que nos rodeaba: Isabella y Grecia secuestradas. Me puse de rodillas en el piso al lado del sillón donde Alec se encontraba aun inconsciente, pero unos minutos más tarde empezó a despertar desorientado, mirando a su alrededor, cuando se topó con mi mirada, sonrió en una sonrisa que no le llego a los ojos.

—Hola, mi amor—dije acariciándole la cara.

—Hey...—expreso incorporándose obligándome a que me levantara y me sentara a su lado, sin soltar su mano— ¿Dónde están los demás? ¿Dónde están Iker e Isabella? —pregunto asustado mientras mencionaba la última pregunta, no me dio tiempo de responder cuando Iker entro en la sala furioso.

—Yo te diré donde esta nuestra pequeña hermana de tan solo 7 años de edad...está secuestrada por un trio de personas que llegaron hablando sobre algo de la mafia en la que por lo visto Miranda está metida hasta el cuello...y ahora por su culpa la vida de Isabella pende un hilo...¡de un miserable hilo!—termino gritando señalándome como si fuese yo la culpable de todos sus males. <<Si lo eres>> reprocho mi subconsciente, a veces podía apoyarme pero a veces era tan inquisidor y me juzgaba de manera muy cruel.

—Pará de gritar Iker, todo tiene una explicación—dijo Alec pesaroso llevándose una mano a la cabeza.

—Una explicación que evidentemente no me importa si esa explicación no trae a Isabella de regreso sana y salva de donde quiera que se la hayan llevado...ya decía yo que no podías ser tan perfecta Miranda—espeto Iker frio y despreciativo, la parte despiadada estaba dispuesta a responderle como la ruda Miranda Anderson lo habría hecho, pero mi parte comprensiva trataba de ponerse en su lugar y sentir empatía por él en este momento.

PREFIERO MORIR ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora