Capítulo 11

1.2K 54 3
                                        

28 DE ENERO.

*Connor's POV*

Iba a hacerle caso a Christopher y a fingir una historia como solución a que no puedo simplemente jugar con Tracey y simular que todo está bien.

Timothy diría que soy débil, Chris diría que soy una marica, pero Tracey valía mucho más que el juego del corazón roto.

Por lo que presté atención a lo que su cuerpo encorvado con estrés me indicaba. Tenía una camisa de pijama casi transparente que me permitía ver su sujetador morado de encaje, un short corto con el que sus piernas y su trasero eran ceñidos y ella, de manera despreocupada, solo lucía su cuerpo creyendo que al no ser despampanante como el de otras chicas no llamaría mi atención.

Pero la presión en mis pantalones no acepta que Trace pensase de esa manera sobre sí misma.

Me puse detrás de ella con mis manos en sus hombros y ejercí un poco de fuerza para lograr un intento de masaje.

Mírame por favor, déjame ver tus ojos verdes y déjame actuar, preciosa. Estoy perdiendo mis oportunidades contigo y si no me dejas hacerlo ahora, no sé cuándo lo voy a hacer.

Sonreí cuando sus bonitos ojos destellaron al contacto de los míos. En sus labios también apareció un intento de sonrisa, no el mejor intento. Ella estaba estresada.

Le di un beso en la frente y la invité a ponerse de pie.


—¿Qué tal si vas, buscas algo de ropa y salimos a ver un concierto? —Colocó sus manos en el cuello mi camisa y buscó de acomodarlo.

Mi corazón se aceleró.

Espero que ella no se dé cuenta.

—Debo estudiar.

Para esto me había preparado Christopher y para esto yo había estudiado todas y cada una de sus posibles respuestas.

—Vamos, no me dejes mal —Suspiré con pesar. Quizás estaba siendo un poco dramático—. Iba a tener una cita y la mujer me ha dejado ¿Tú también me vas a dejar, amiga? —Sus labios se volvieron una fina línea con pintura labia llamada Celos.

¡Besaría a Chris si ella me decía que sí!

Mi intento de ocultar mi sonrisa solo fue un intento, al igual que la de ella simulando una.

Tracey me hacía lucir como estúpido y no negaba que me gustaba lucir como tal. Solo por ella. Porque esos ojos verdes me miraran y porque el color carmesí reapareciera en sus mejillas.

Ella era tan preciosa.

—¿Concierto de quién? —Preguntó, dejando sus palmas abiertas donde mi corazón latía a toda prisa.

Corazón, me has traicionado.

Recordé tantas veces por las que mis citas y relaciones no funcionaron, solo porque no eran Trace ninguna de ellas. Ninguna lograba hacerme sentir como ella me hacía sentir.

Suspiré, Tracey se daba cuenta de que mi corazón y mis pantalones estaban apretados así por ella y para completar, tenía esa forma de aletear sus pestañas y mirarme que hacía a cualquier hombre querer besar sus pies.

Yo besaría sus pies.

No, yo besaría cada zona de ella si tan solo lo tuviera permitido.

Porque sus labios y los míos parecían estar amoldados solo para complementar nuestros besos y nuestras manos nunca encontraban un lugar exacto para ponerse.

Los Amantes©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora