29 DE ABRIL. LA CENA Y LA NOTICIA.
Ante mis ojos estaba transcurriendo una escena que jamás me imaginé que pasaría, por razones desconocidas, por supuesto. Creo que hoy, que esté embarazada no va a ser el único problema y tampoco el único tema a tratar. Christopher con novia, Vincent caminando hacia Connor y un pánico que no me permitía abrir la boca y decir lo que iba a pasar.
Yo parecía ser la única que lo veía, incluso tomé como posibilidad que fuese un sueño.
Pero no lo era, recordaba haber llegado hasta ahí más temprano, haber hecho el amor con Connor y ahora estaba toda mi familia reunida. Y Chris con novia.
Fue muy tarde para hablar cuando Connor estaba recibiendo un golpe y Chris estaba sobre el causante.
Por supuesto, también me sorprendió ver a Elliott aparecer por entre los arbustos y lanzarse sobre Vincent mientras empujaba.
Yo me quedé muy quieta. Si Vincent decía algo, todo se iría a la mierda y entonces no había otra forma de reparar a mi familia.
—¡Maldito! —Gritó Vincent y dos hombres más se dignaron a sujetarlo.
Elliott fue el primero en lanzarle un golpe, pero Connor lo detuvo y de verdad que lo hizo, porque hasta un arma habían sacado y solo lo hicieron porque Vince tenía una navaja y yo no sabía que sería capaz de hacer algo como eso.
Mis piernas flaquearon al verme envuelta presa del pánico. Esto tenía que ser una broma de mal gusto, porque yo no podría tener tanta mala suerte.
—Tocaste a alguien de mi familia —Se alzó Timothy Wallace volviéndose un hombre de poder—. Tocas a alguien de mi familia y te vuelves un enemigo.
Katelyn me apretó el brazo y tiró de mi hasta Connor, sabiendo que quizás él podía hacerme reaccionar.
—¡Él no es tu familia! ¡Él te ha traicionado!
—¡Deja de decir tantas mierdas! —Exclamé intentando hacer lucir todo como si Vincent estuviera loco y no sabe lo que está diciendo. Connor me puso las manos en los hombros, pero estaba jadeando por su golpe en la cara.
—¡Me dejaste por él!
—Llévenselo —Gruñó Luke, o más bien ladró.
Y a un niño de trece años que jamás pasa rabietas le hacen caso, por lo que se llevaron a Vincent y dejaron al pequeño castaño como el jefe de la manada.
—¿Estás bien, Connor? —Me giré a preguntar y lentamente toqué su pómulo.
—Sí, estoy bien —Se alejó un paso y creo que mi corazón se encogió, porque no había razón para alejarse.
Mi familia sabía que yo lo quería y que él me quería a mí, cualquier contacto y cualquier cercanía no se vería mal, porque era algo normal.
—¿Connor? —Llamó Nora, su madre—. Ven para ver eso, hijo —Connor no me miró y comenzó a andar hasta su madre.
Desaparecieron en la casa y no supimos de ellos, ni siquiera cuando nos sentamos en la mesa y atendimos a los gruñidos de mi padre.
—No puedo creerlo, te lo dije, Tracey. Te dije que ese tipo no era bueno, te dije que era un delincuente y que no te merecía. De todos tus errores, debo admitir que desconozco por qué realmente estuviste con él, no puedo creer que de tantas cosas, esto —Me estaba regañando. Apreté los labios y miré brevemente a cada presente de la mesa. Mis ojos ardieron con lágrimas —. Estoy orgulloso de ti, pero él es tu más grande tema a tratar.
—¡No tienes por qué mierda hablarle así a tu propia hija! —Exclamó mamá y agradecía que ella conociera él pequeño gran secreto, porque de lo contrario, no sé si Kate o alguien que lo sepa haría algo para defenderme.
—¡Pero se lo advertimos, Elise! ¿Y si Connor no hubiese tenido gente que lo defendiera? Tendría justo ahora una navaja en el pecho —Mi cuerpo sufrió un espasmo al imaginarlo.
No puede ser cierto que estén hablando tanta mierda.
—Al punto, Tanner —Interrumpió Chris, tomando seriedad por primera vez en su vida. Esa novia lo estaba cambiando. Y ni siquiera nos habían presentado—. Es tu hermana y su hija.
—Si ninguno de ustedes entiende que tiene sentimientos ¿Quién lo hará entonces? —Preguntó Luke.
—Estoy embarazada —Murmuré yo.
Contra todo pronóstico, luego de decirlo alcé la cabeza y me hice de importante y poderosa, cuando yo no tenía nada.
En lo absoluto.
—¡Ahí están tus consecuencias, Elise! —Exclamó Tanner y se puso de pie—. Embarazada de un idiota que quiso asesinar a su “Amorcito” —Hice una mueca al captar que quizás él se estaba refiriendo a Vincent.
El enojo no le estaba permitiendo procesar bien eso de estar embarazada, creo que más bien iba a gritarme como si yo fuese una perra que se escapó de casa.
Me quedé callada y miré desafiante a Tanner, buscando que él comprendiera mi mirada.
—No es de Vincent ¿Cierto? —Preguntó papá y me pareció haberlo escuchado temblando.
Negué con la cabeza, mientras que la mirada de Tanner se dilataba y todo el enojo parecía ser reemplazado por la rabia.
Creo que Connor apareció en el momento menos indicado. Tanner lo estampó con un sonoro golpe contra la pared y, una vez más, Elliott y Chris estaban sobre el atacante. Mientras que yo lloraba desconsoladamente.
—¡No lo toquen! —Exclamé, pero mis gritos serían ignorados hasta que lograran sacarle a Connor toda la información que había por sacarle.
—¡Tanner! —Vi a Chris empujar a Tanner y a papá sentado en la mesa muy estático.
De seguro él ya no sabía qué pensar. Katelyn estaba igual. Luke, él era muy pequeño y se había quedado igual que la mayoría.
—¡Deja que lo muela a golpes! ¡Deja que lo haga!
—¿Por qué? —Gritó Nora, con su metro setenta se interpuso entre Tanner y su hijo.
Mamá la apoyó.
—¡Dejó malditamente embarazada a la…!
—¡¿A la qué?! —Mierda, ahora eran todos contra Tanner.
Connor había sacado sus fuerzas para gritarle y en contra de su voluntad empujó a su madre y a la mía. Se desafiaron de cerca y aunque mi hermano era más alto, Connor ahora parecía más cabreado.
—A mi hermana. Dejaste embarazada a mi hermana.
—Eres un malcriado, Tanner Wallace. Tú y el idiota de tu padre que no están haciendo un carajo por apoyar a Tracey —Dijo mi madre y yo me atemoricé.
Ella nos regañaba con ese tono de voz cuando hacíamos algo verdaderamente malo y había aprendido a temerle.
—¡Ahí está tu princesa! ¡La luz de tus ojos! ¡El orgulloso fruto de esta maldita familia! —Sollocé al escucharlo.
Supongo que la rabia te hace decir incluso peores cosas que lo que se supone se dice bajo el efecto del alcohol.
Estaba comprobado.
Mi corazón se había partido en millones de partes y me escuché a mí misma alegado que jamás dejaría que me trataran de esa manera.
Pero comenzaba a sentirme mal y se me dificultaba respirar.
—Respeta sus decisiones —Nora parecía ser la única cuerda ahí. Puesto que era la única que no gritaba—. Porque nadie se impuso cuando decidiste comprometerte a los dieciocho. Al igual que son las decisiones de tu hermana y de Connor, ellos son los padres de esos bebés y son los que deciden qué quieren hacer con su vida…
Tanner le lanzó un golpe a Connor y como hubiese deseado que él tuviera mejores reflejos. Chris golpeó a Tanner y yo dejé de llorar.
—¡¿Bebés?!
—¡Sí, Tanner! ¡Voy a tener mellizos con tu hermana! —Katelyn me miró con sus ojos bien abiertos.
Vi sus manos y estaba sosteniendo el anillo de compromiso y el de matrimonio entre los dedos. Tragué saliva y posterior contuve la respiración.
Mientras que los tres chicos se calmaban por los golpes, Katelyn le lanzó los anillos a Tanner.
—Espero que sepas qué hacer con ellos —Le dijo y Tanner olvidó toda su rabia para empezar a sufrir.
Ahora sí todos nos quedamos en silencio, viendo como Tanner y Kate se transmitían millones de cosas solo con las miradas. Mi estómago estaba revuelto y sentía hasta mi presión baja. Creo que no comer esta mañana me estaba afectando.
—Tracey está sudando —Informó Nora. La miré y me mareé al hacerlo.
Todo a mí alrededor dio vueltas.
—Se va a desmayar.
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Los Amantes©
Romansa«-Tengo miedo. -¿A qué le temes? -A dejes de quererme» No se trata de una elección, se trata de saber qué chico corresponde sus sentimientos. Una noche lleva a más y ese 'Más' se convierte en consecuencias.
