6 DE ABRIL.
Miré a Katelyn con una mueca de horror en mi rostro.
La verdad, al imaginarme hacer esto mi mano temblaba, se me hacía imposible escribir mi nombre en aquella agenda.
Giré el rostro para volver a encontrarme con la línea en blanco donde se supone que debería ir mi nombre. Pero no, yo estaba como tonta temblando y palideciendo en lugar de escribir mi nombre.
-Hazlo ya, tenemos que ir a casa -Bueno, si Katelyn lo decía.
Anoté mi nombre y cuando la secretaria lo leyó, alzó la vista con sus mejillas muy ruborizadas. Tartamudeó, como si yo fuese la mismísima Madonna.
¿Qué?
Katelyn compartió una mirada conmigo antes de volver a fijarnos en aquella mujer.
-Lo siento -Sonrió con tímidez-. Señorita Wallace, lo hubiese dicho antes. El doctor estará dispuesto a atenderla ahora si usted lo desea...
-No, no, no me trate de esa forma -Esto se estaba complicando-. Tomaré mi cita para la semana que viene. Además, tengo cosas que hacer.
-¿Está usted segura? -¡Por supuesto!
Tenía, por ejemplo, que decirle al padre de mi hijo que iba a ser padre.
-Sí, vendré con alguien más -Eso si él quería venir conmigo.
Allá él, era su miembro el que iban a castrar, no el mío.
Me dio una sonrisa mientras asentía con euforia.
Decidí retirarme muy lentamente tirando de la pretina del pantalón de Katelyn.
-Vamos por el regalo de cumpleaños de Luke...
-¿Luke quiere regalo de cumpleaños? A mí me dijo que no.
-Es solo una táctica para impulsarnos a llevar regalos.
-Pero yo realmente creí que...
-Eres tonta, Kate...
-Yo no fui la que no leyó la fecha de vencimiento de los condones -Me detuve para mirarla con los ojos entrecerrados.
Un niño muy llorón pasó a nuestro lado, exclamando el nombre de su madre a todo pulmón reclamando su absoluta atención.
Abrí mucho los ojos y giré a verlo como endemoniada.
Dios, si mi hijo llegaba a hacerme eso se lo dejo a un vagabundo y salgo corriendo.
Quizás Connor iría luego y lo reclamaría, pero era absolutamente justo que lo hiciera, también sería su hijo. Pero igual, al menos cumplí mi propósito de dejarlo ahí.
-Si mi bebé es como el pequeño Luke, mejor...
-Espero que no le pongas un nombre combinado a tu bebé...
-¿Qué hay con eso?
-Es cliché y te verías gay.
-¡Katelyn! -Exclamé y seguí caminando.
Tuve consideración con mi amiga y sus cortas piernas, por lo que detuve mi paso y comencé a andar lento girando de vez en cuando para encontrarla haciendo un esfuerzo por seguirme.
-Solo digo la verdad... -Ella jadeó un poco antes de recuperar su respiración normal-. ¿Qué con lo de Elliott? Creí que irías a armarle un escándalo a tu padre.
-Como buena abogada, ideé un plan para mi propio beneficio -Por el rabillo del ojo la vi fruncir los labios y el ceño.
-¿Qué?
-Le diré lo del embarazo y, cuando lo haga, le sacaré en cara que Elliott era mi guardaespaldas y él nunca me dijo nada.
-No creo que funcione.
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Los Amantes©
Romance«-Tengo miedo. -¿A qué le temes? -A dejes de quererme» No se trata de una elección, se trata de saber qué chico corresponde sus sentimientos. Una noche lleva a más y ese 'Más' se convierte en consecuencias.
