3 DE MAYO.
—¡¿Me va a hacer esperar?! ¡¿Usted quiere hacerme esperar?! ¡¿Qué acaso no ve que estoy embarazada?! ¡Me va a dejar entrar de una si no quiere que lo demande! ¡Soy abogada y tengo amigos que han obtenido buenos cargos en famosas firmas!
Q
uizás me estaba pasando, pero ver la cara del hombre no tuvo precio. Connor sacó un billete de cien dólares y se lo dejó en el pecho con delicadeza, disculpándose con la mirada e implantando seguridad en el hombre.
—Señora, pero no tiene por qué alterarse —Suspiré tétricamente.
Que me diga eso cuando tenga una barriga como la mía y tenga que usar un vestido ajustado y zapatos altos. Me hice la diva y caminé del brazo de Connor hasta dentro del teatro.
—Estás bastante hormonal.
—¿Crees que me gusta llevar este vestido? —Lo miré de mala manera y él hizo una mueca.
—Me hiciste darle cien dólares.
—Admite que te pesaba en el bolsillo —Me dio una sonrisa y yo se la correspondí, porque ciertamente podría ser real, que quizás solo quería deshacerse de esos cien dólares y él había sido su primera opción para hacerlo. Se puede dar ese lujo.
Me costó una barbaridad sentarme en la butaca, incluso sentí que el vestido se iba a rasgar, pero pude evitarlo. Lo que sí, me prometí que no me levantaría de ahí a menos que nos vayamos, porque no era fácil estar parándose y sentándose cada tanto.
—Aquí dice que es una obra de cisnes —Me informó Connor—. Y que la protagonista es Olivia.
—Solo espero que no sea la misma Olivia.
—Oh, es la misma Olivia —Suspiré. Hoy no era mi día. No debí haber salido de mi casa desde que la primera señal me llegó.
Y porque me llegó me refiero a que vomité todo mi desayuno y mi almuerzo.
—Qué mierda —Murmuré en voz baja y la mujer de al lado se me quedó mirando de mala manera—. ¿Quién dijiste que te regalo las entradas?
—Tu padre.
—Mi padre es un hombre cruel ¿Lo sabes?
—Tim solo quería ser amable.
—Pues resultó ser más cruel de lo que de por sí era —Connor me dio un beso en la frente y se acomodó en el asiento.
—Ya comienza —Me aseguró y de verdad él tenía razón.
A mitad de la obra, me estaba haciendo pis. A nivel que se me estaba explotando la vejiga y necesitaba ir porque sí.
—Quiero ir al baño —Susurré, porque la mujer de al lado parecía haber llegado amotinada hasta acá.
—¿Te acompaño?
—No sé. No. Quédate y me cuentas que pasa —Connor soltó una risita, pero de todas formas asintió y se fue detrás de mí todo el tiempo.
—¿Sabes de lo que estoy dando cuenta?
—¿Qué? —Pregunté sin girarme. Solo seguí en mi intento de caminar.
—Te creció el trasero —Me ruboricé.
Entonces eso quería decir que todas mis suposiciones sobre que no tenía nada de trasero eran acertadas.
—Estúpido —Le dije.
—De verdad. Está redondito y parece firme.
—Basta de hablar de mi trasero.
—Oye, quiero llegar a casa para tocar ese trasero —Me di la vuelta y lo enfrenté.
Su sonrisa creció cuando puedo tirar de mí hasta él y pasar un brazo por mi cintura. Sentí su pelvis presionarse sobre mi crecido vientre y mi mundo irse con la presión de su miembro erecto.
Me mordí el labio inferior y me incliné para besarlo.
—Oh, lo siento —Me aparté de Connor para mirar a la pequeña bailarina de la obra con un tutú—. Ah, pero si son ustedes.
—Me sigo haciendo pis —Le dije y muy lentamente me encaminé hasta el baño.
—Está embarazada —Escuché.
Me sentí emocionada y cerré la puerta del baño. Hacer pis fue lo más reconfortante de la vida, incluso creo que suspiré. Me miré en el espejo y estaba de maravilla, luego miré mi barriga e hice una mueca.
Salí del baño con una mueca de niña caprichosa. Connor estaba hablando tranquilamente con Olivia y la muchacha le tendió algo. Él lo aceptó con una abierta sonrisa. Me escondí en su pecho apretando mi vientre contra su pelvis.
—Felicidades por tu embarazo, Tracey —La pelinegra incluso sonó amable. Fue extraño.
—Gracias —Saqué mi rostro del pecho de Connor para verla un poco.
Ella estaba maquillada con los ojos negros y el rostro muy pálido, sus labios estaban rosados que contrastaban con su piel y su cabello estaba recogido.
—No sabía que bailaras.
—Es solo un pasatiempo —Respondió encogiéndose de hombros—. Conozco a tu padre porque soy trabajadora de bienes raíces ¿Eh?
—Sí, nos ha dado su tarjeta para conseguir la casa que queremos —Continuó Connor. Me pasó un brazo por la cintura protectoramente.
Ahora esta chica no me parecía tan mala, creo que desde un principio la vi como una amenaza por las hormonas y todo eso, pero de verdad ella no parecía tener malas intenciones.
—De acuerdo —Murmuré, aun un poco desconfiada.
—Oye, quiero que me disculpes. La verdad, creí que Connor y yo en serio estábamos saliendo y tu…
—No te preocupes —Le aseguré frunciendo el ceño—. Déjalo así.
—Felicidades, van a ser una linda familia.
—Suerte en tu obra. Rómpete una pierna —Ella me sonrió antes de marcharse.
Ahora me siento mala persona. Olivia ya no parecía ser un nombre de perra.
—Me dijo que no pensáramos de ella como una regalada, ese día llevaba esa falda porque iba directo a una obra en donde, casualmente, era la mala y debía usarla —Asentí frunciendo los labios.
Sigo pensando que soy mala persona.
—¿Soy mala persona?
—Si lo fueras, no estaría contigo.
—¿Entonces lo soy o no?
—Eres solo un poco obstinada.
—¿Pero no mala persona?
—Que no —Suspiró frustrado.
Sonreí. Tiré de su camisa para besarlo y presioné mis labios fuertemente contra los suyos. En mi vientre se agitó un mundo de corazones y en mi cabeza solo cupo la idea de abrazarlo hasta desfallecer, como la primera vez y haciéndolo tantas veces sea necesario.
—Vamos a casa, odio este vestido y me matan los pies —Connor, solo para ser caballeroso, me alzó en sus brazos y me llevó como princesa hasta donde los hombres buscarían el auto.
Le di besitos en las mejillas y en todo el rostro mientras esperábamos, él reía.
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Los Amantes©
Romance«-Tengo miedo. -¿A qué le temes? -A dejes de quererme» No se trata de una elección, se trata de saber qué chico corresponde sus sentimientos. Una noche lleva a más y ese 'Más' se convierte en consecuencias.
