Hey, viejo amigo.
He estado muy contento estos últimos días. Todo porque desde que he comprendido que aún puedo lograr que todo vuelva a como era antes las cosas se ven mucho mejor, y aún más, desde que ya no me miras con aquel desprecio en los ojos yo me siento mucho mejor.
Quizás por eso no debería sorprenderme haber vuelto a meter la pata.
¿Pero no creo que lo haya hecho en grande, sabes? Quiero decir, sé que ha sido mi error pero quiero (de verdad lo intento) mantenerme optimista, pues he comprendido que ahora que tú me has perdonado quizás es momento de que yo lo haga también. Aún así molesta un poco Chris.
Pareciera como si se tratara de uno de esos bailes anticuados que bailan mis papás en las fiestas, donde por cada paso que damos hacia delante retrocedemos dos más.
No puedo evitarlo, a veces olvido lo mucho que has cambiado mientras que yo, sigo siendo el mismo de siempre. Igual de torpe, igual de ingenuo.
Tal vez por eso no debí haber estado fumando cuando me encontraste en el baño, ¿pero como sabría que tú aparecerías? Casí me atragantó con el cigarrillo cuando te vi.
Te enfadaste, bastante, y yo no pude evitar sentir la ironía del asunto. Antes era yo quien te regañaba por ello, y ahora los papeles se cambiaban.
No pude no sentirme un hipócrita.
Tampoco pude contradecirte, no cuando bien sabía la razón que tenías, pero piensa que quizás debí haberte dicho algo en vez de haberme quedado callado. Intento no culparme, después de todo, con todo lo que he arruinado por decir estupideces aún tengo miedo de arruinar esto una vez mas.
Tal vez debí haberte explicado mejor porque lo hacía, pero supuse que ya lo comprendías. Eres el inteligente, y aunque me avergüence, no es muy difícil deducir que lo empecé a hacer cuando salí con Natalia. Pero ahora ya no estoy con ella y sigo haciéndolo de todos modos, y tal vez debí haberte dicho la razón.
Tal vez debí haberte dicho que hacerlo era el único modo de conectar con el que alguna vez fuiste, el chico que era mi amigo. Pero seamos honestos, te hubieras enfadado aun más.
Tú has cambiado tanto, has crecido y te has vuelto muy seguro. Yo con suerte puedo hablarte sin balbucear. Es extraño como hemos cambiado tanto.
Pero no me quedaré así por siempre, intentaré mejorar. Intentaré que una vez más sientas la necesidad de querer llamarme amigo.
Es una promesa, y no pienso romperla.
Tu viejo amigo.
ESTÁS LEYENDO
Hey, viejo amigo
Short StoryLas personas no comprenden el valor de lo que tienen hasta que lo han perdido. Y West lo ha comprendido de la peor manera. "Es difícil reparar algo roto, más aún cuando el que lo ha roto has sido tú". Secuela de "Hey, mejor amigo", se recomienda lee...
