Hey, viejo amigo.
¿Alguna vez has sentido el deseo de golpearte a ti mismo con una pala? Porque yo sí, y más ahora que me doy cuenta de lo estúpido que he sido.
Es que en serio, no puedo creer lo ciego que he estado todo este tiempo. Con razón todo el mundo me tomaba por idiota.
Incluso tú has de saberlo ya —la simple idea de ello me hace querer lanzarme de un precipicio—, pero creo que quizás te interesaría saber cómo me he dado cuenta de ello.
Empezó en clase de gimnasia, cuando nos preparábamos para dar una vuelta al campo de fútbol. Como ambos cursos tenemos gimnasia en el mismo horario tú también estabas allí.
Intenté hablarte pero me evitabas, en ese entonces me enfadé pero ahora que creo entender porque te incomodaba tenerme cerca, siento un poco de vergüenza.
He sido un completo idiota por no verlo antes, pensar que tuvo que pasar lo que pasó para que lo viera.
Ian se apareció allí, de la nada, y como siempre eso me molestó —ahora sé porqué—. Pero lo que más me molestó fue que, cuando ambos se pusieron a habla, un par de chicos a mis espaldas comenzaron a burlarse de ustedes, de ti.
Les dije que se callaran, no me escucharon. Sólo siguieron diciendo todas esas cosas sobre ti que me hicieron enfadar mucho.
Y sabes que cuando me enfado soy más torpe de lo usual.
Me lancé contra uno de ellos y lo golpeé, entonces las cosas se descontrolaron demasiado rápido. Su amigo saltó a defenderlo y comencé a golpearlo también. No sé que me pasaba, lo juro, sólo sé que estaba demasiado enfadado.
Un profesor tuvo que llegar a separarme de ellos para que me detuviera.
Me dijo que fuera con el director, pero a mi me daba igual. Después de comprender lo que hice quería salir de allí lo más pronto posible, no quería contemplar otra vez como me veías cuando hacía cosas como esa.
Porque no quería que me tuvieras miedo, por Dios, era lo que menos quería en el mundo.
Así que me fuí de allí.
Cuando llegué con el director me indicó que fuera con la consejera escolar, fue gracias a ella que lo descubrí.
Ella me mostró lo que siento por ti.
Tu viejo amigo.
Mañana veremos que fue lo que descubrió este chico, a ver si por fin activa un poco esas neuronas(?.
ESTÁS LEYENDO
Hey, viejo amigo
Short StoryLas personas no comprenden el valor de lo que tienen hasta que lo han perdido. Y West lo ha comprendido de la peor manera. "Es difícil reparar algo roto, más aún cuando el que lo ha roto has sido tú". Secuela de "Hey, mejor amigo", se recomienda lee...
