Nunca pensé que me aburriría de mi habitación, pero parece que hay una primera vez para todo.
Aburrido, me recuesto en mi cama mientras hago lo posible por no mover mi brazo enyesado. Me cuesta un poco, no estoy acostumbrado a quedarme quieto por mucho tiempo —mamá dice que al menos es algo bueno que salió de todo esto— y si le sumo lo del brazo a que además tengo que tener cuidado con mi nariz, con suerte y puedo mover la cabeza sin recibir una nueva punzada de dolor. Al menos ya no es tan malo.
Miro hacia el techo, dejando a mi mente vagar en el espacio que ocupa el tapizado. Han pasado ya tres días desde que me pusieron estas cosas, tres días desde que me dieron esa golpiza gracias a la cual tuve que ir al hospital. Suspiro cansado. También han pasado tres días desde que le he dicho a Chris lo que sentía frente a toda la escuela y no lo he visto una sola vez desde entonces.
Desearía poder hacerlo.
Mamá y Max han estado haciendo turnos para acompañarme dede ese día. Dicen que es para cuidarme, pero sé que no lo hacen solo por eso. Lo hacen para distraerme, sé que ellos intentan ocultarlo pero no soy tan ciego como para no darme cuenta de que tratan de evitar lo más posible el tema de Chris cada vez que hablan conmigo. En parte lo agradezco, que el chico que te gusta salga corriendo justo después de que te le declares no es algo que sea agradable de recordar.
Me revuelvo un poco en mi sitio, pero una nueva punzada en el brazo me hace regresar a la posición normal. Incapaz de hacer otra cosa que pensar Me dedico a soñar despierto. Cuando la imagen de mi antiguo amigo viene a mis pensamientos esbozo una sonrisa triste. Me gustaría decir que el brazo es lo que más me duele pero eso sería una mentira.
Una zumbido me devuelve a la realidad. Con cuidado me incorporo y tomo el celular que dejé en la mesa de noche que está junto a la cama. Observo las notificaciones y distingo el aviso de un mensaje.
Max:
"Llego en cinco minutos".
Sonrío, por más que sea como la cuarta vez que Max se pasa por casa en el día —creo que lo único que le falta para vivir aquí es tener su propia cama—. Una visita de mi amigo es justo es lo que necesito para no estar torturándome a causa del aburrimiento. A pesar de que me alegra saber de él, me desconcierta su siguiente mensaje.
"Estoy afuera. Ah! Y tengo una sorpresa para ti".
Extrañado, me dispongo a esperarlo mientras intento adivinar qué será esa sorpresa. Soy un asco en cosas como esta, pero la curiosidad que me causó el mensaje es algo que no puedo ignorar. Cuando escucho que alguien golpea mi puerta me levanto y ruedo los ojos antes de ir a abrir.
—¿Llevas dos días entrando y saliendo como si esta fuera tu casa y ahora tocas la puerta? —bromeó esperando encontrar frente a mi al rubio, pero cuando un par de ojos castaños me observan algo cohibidos me silencio de pronto — ¿Chris?
Observo al chico que quiero mientras siento una extraña opresión en el pecho. Él me mantiene la mirada en silencio, pero la baja después de un momento para observar la escayola que cubre mi brazo lastimado. Hace una mueca y levanta la mirada de nuevo, está vez para observar la gasa que cubre mi nariz. Quiero decir algo pero no puedo. Diablos, ¿por qué de repente olvidé como se hablaba? Me siento estúpido.
—Hola West —saluda él neutro, pero por la mirada en sus ojos noto lo incómodo que es todo esto para él. Me lo imagino.
Como si mi cerebro hubiera decidido tomarse unas vacaciones vuelvo a hablar, pero todo lo que digo es: —Chris...
Genial. Fantástico. Con eso seguro que lograré impresionarlo, claro, si lo que quiero es que piense que los golpes me dejaron mal de la cabeza.
—Bueno... —dice una voz a las espaldas del castaño, desvío la mirada para ver qué es mi madre con Max y Andrea a su lado. Esos idiotas... —Los dejaremos solos, estoy segura de que tendrán cosas de las que hablar ¡Fue un gusto volver a verte Chris!
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Hey, viejo amigo
ContoLas personas no comprenden el valor de lo que tienen hasta que lo han perdido. Y West lo ha comprendido de la peor manera. "Es difícil reparar algo roto, más aún cuando el que lo ha roto has sido tú". Secuela de "Hey, mejor amigo", se recomienda lee...
