Capítulo Seis

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Que Logan pasara la noche en casa fue más divertido de lo que pensé. Charlamos por horas, conociéndonos más a fondo. Me contó sobre su vida, tenía dos hermanos, una hermana menor y un hermano mayor. Al mayor lo veía rara vez debido a la Universidad, Percy, su hermano, vivía en Los Angeles, estudiando artes visuales en una de las mejores Universidad. Su hermano era el modelo a seguir de Logan, mencionó que desde pequeño lo admiraba, intentando copiarle el estilo en muchas ocasiones. Su hermana, Francesca, era cuatro años menor que él y como Logan lo mencionaba, era la luz de su vida. Lo que me pareció increíblemente adorable de su parte.

       Por la mañana Logan esperó a que me duchara y cambiara de ropa, para así yo acompañarlo hasta su casa y esperarlo.

       Conocí a su madre y a la hermana, quien asistía en nuestra escuela.

       —No sabes en lo que te metiste, luce como si fuera normal pero se demora demasiado en arreglarse —comentó Francesca.

       Se escuchó la risa por parte de Logan mientras bajaba los escalones. Su cabello seguía húmedo por el baño, llevaba unos jeans estilo pitillo, una camiseta con el nombre de la banda The Beatles escrita en el medio y unas zapatillas Converses negras.

       —Siempre exagerando, Frankie —sonrió caminando a la sala. —Estoy listo, vamos.

       —Un gusto conocerte, Delilah —habló la madre de Logan. —Deberías venir a cenar con nosotros esta noche, ¿te parece?

       Miré a Logan y él sonrió asintiendo.

       —Claro, vendré por la noche, Sra. Johnson.

       —Llámame Lorraine.

       Asentí y me despedí, caminando de vuelta al auto de Logan. Me senté en la parte de atrás ya que Francesca ocupaba el asiento del copiloto. Sacó uno de los CD’s y puso uno de ella. El camino lo pasamos escuchando canciones pop.

       —Mi hermana tiene el peor gusto musical —me habló Logan una vez que estuvimos solos caminando por los pasillos de la escuela.

       —Un poco —asentí riéndome.

       —Pero los jueves ella decide la música…

       —Fue un viaje agradable —reí y me alejé para ir hasta mi casillero. —Gracias —alcé la voz y Logan me sonrió de vuelta.

       A eso de las siete mis clases particulares de biología habían terminado y mi tutora, Angelina Kher había sido muy amable en explicarme todo con la mejor sonrisa, haciendo que entendiera un poco mejor el sistema respiratorio.

       Había prometido ir a cenar a casa de Logan. Por lo que decidí buscar algo bonito en mi armario. Llevaba años sin ir al centro comercial para comprarme algo de ropa, por lo que no había mucho que me gustara en mi armario. Terminé decidiéndome por un chaleco holgado a rayas blancas con negro, unos jeans oscuros y zapatillas Vans, básicamente las únicas zapatillas, junto a mis Converses negras, que tenía.

       Logan había insistido en pasar por mí y aunque le negué las mil veces, en todas dijo que vendría igual.

       —Contigo no se puede —lo fulminé con la mirada una vez dentro del auto.

       —Siempre gano —sonrió y condujo hasta su casa, esta vez, escuchando a The Smiths, una de nuestras bandas favoritas.

            

       —Mamá, ya llegamos —avisó Logan quitándose el abrigo, colgándolo a un lado de la puerta.

       —Justo a tiempo, estoy sirviendo la cena.

       Colgué el abrigo a un lado del de Logan y caminamos hasta el comedor, en donde estaban todos, incluso Percy.

       —No me habías dicho que tu hermano estaba de visita —murmuré antes de acercarme a todos.

       —Llegó para las fiestas.

       Saludé a todos y me presenté con el padre y Percy, a quienes no conocía y ambos me recibieron de forma amable. Sin duda la familia de Logan era una de las más simpáticas que había conocido.

       La cena fue agradable, no hubo ningún tipo de pregunta incómoda, así que supuse que Logan le había contado a su madre un poco sobre mi historia.

       —¿Y que piensas estudiar cuando termines la escuela? —preguntó Harold, el padre de Logan.

       Si hablábamos de preguntas, esa sin duda era la que más detestaba, con todos los problemas que había tenido anteriormente no tuve tiempo de pensar en mí… en realidad ya nunca pensaba en mí y mucho menos en mi futuro. Respuesta a esa pregunta no tenía, aún no existía para mí.

       —No lo he pensado —sacudí la cabeza y suspiré. —Estoy abierta a muchas cosas, pero aún no me decido.

       —Aún te queda tiempo, Delilah —Logan habló, mirando de reojo a su padre.

       —Sí, eso creo.

       —Logan quiere estudiar letras —comentó la madre.

       —Quiero irme fuera y aprender idiomas, para luego volver y estudiar literatura.

       —En cambio yo quiero estudiar medicina, siempre me ha interesado mucho la biología —Frankie siendo cuatro años menor que yo ya sabía lo que quería para su futuro.

       Y me di cuenta que…yo era la única que no sabía que haría en el futuro. El futuro sonaba tan lejano pero a la vez tan cercano que me comenzaba a aterrar.

       ¿Sería la única que no tenía idea que hacer de su vida?

       Una cosa sabía, no quería terminar ni como mi madre, ni como mi padre, ni mucho menos como Beau.

       —Siento mucho si la charla sobre el estudio futuro te incomodó un poco —Logan siempre se disculpaba por todo.

       —No te disculpes, es una de las preguntas más frecuentes mientras creces.

       Nos encontrábamos en el balcón de la habitación de Logan. Nunca había visto una habitación con un balcón tan grande como la de él. Tenía una mesa y dos sillas, en donde ahora ambos estábamos sentados.

       —Tengo miedo.

       —¿Por qué?

       —Por el futuro. Porque no sé que quiero de mi vida, no tengo ni una sola idea.

       —¿Qué querías cuando eras niña? —preguntó Logan mirándome.

       —Pasé por muchas cosas. Cuando tenía seis años estaba obsesionada con las princesas de Disney, quería ser como Bella, así que respondía que quería ser una princesa y tuve ese sueño hasta los ocho años… —solté una carcajada ante lo que decía. —A los nueve quería ayudar a los animales, soñaba con ser veterinaria y poder tener un hotel para animales abandonados, pero dejé esa idea cuando supe que debía estudiar biología para serlo —Logan rió negando suavemente con su cabeza. —, y un poco antes de que Beau muriera, yo quería ser escritora.

       —¿Y por qué decidiste dejar de lado ese sueño?

       —Mi inspiración se murió cuando Beau murió.

       —Creo en ti —Logan tomó mi mano y me sonrió. —Pienso que serías una increíble escritora.

       —Logan, si algún día escribo un libro, escribiré sobre ti.

        —Estaré esperándolo.

En la Oscuridad y la LuzHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora