Mi mirada se encontró con la de Logan y él esbozó una sonrisa. No podía creer lo que acababa de pasar, el día que nunca pensé que llegaría había llegado.
Había estado tan nerviosa durante años cuando las personas hablaban de sexo que se me hacía algo tan lejano, pero había sido completamente diferente a como imaginé. Lo había disfrutado y me había gustado, había sido algo de otro mundo y Logan había hecho que todo fuera perfecto.
—Feliz Navidad —dije con una sonrisa. Él rió y besó mi frente.
Miré mi reloj y me di cuenta que ya eran pasado las siete, mis padres estarían pronto de vuelta.
Besé sus labios repetidas veces y sonreí sobre estos acariciando su cabello.
—Mis padres van a llegar dentro de poco —murmuré y él rápidamente se levantó.
—No van a matarte, Logan —reí ante su reacción.
—Tengo una hermana menor, sé como son los padres con respecto a los novios —rió comenzando a vestirse.
—Pero eres tú…
—Créeme, no te gustaría que llegaran y nos vieran así —me guiñó el ojo y me tiró el sweater, el que rápidamente me puse, arreglando mi –ahora- revoloteado cabello, volviendo a hacer una trenza con mis manos. Sí, parecía como si nada hubiese pasado.
Encontramos una película en la televisión. Pulp Fiction. Nunca la había visto y siempre había tenido ganas, así que ambos nos quedamos abrazados en silencio disfrutando de la película dirigida por Quentin Tarantino.
Escuché el auto afuera. Habían demorado más de lo que pensé, pero se me había olvidado por la película.
—¡Hemos vuelto! —escuché desde abajo.
Plural.
Mi madre seguiría aquí.
Me levanté y corrí escaleras abajo con una gran sonrisa.
—Creí que no llegarías —dije mirando a mi madre.
—El Sr. Freiman dice que está mejor de lo que pensó —mi padre sonrió a mi lado. —Estar acá le hace mejor.
—Me alegra escuchar eso —dije y abracé a mi madre de costado.
—¡Hey Logan! —saludó mi madre mirando hacia las escaleras, quien se unió a nosotros. —¿Tienen hambre?
Logan y yo nos miramos y asentimos sonriendo.
—Ahora que lo mencionas, sí —dije.
—Bien, prepararé una lasagna, ¿les parece?
—Por favor —dijo Logan y pude ver como sus ojos le brillaban. Sí, también tenía hambre.
Mi madre debería haber sido chef, dios, su lasagna estaba increíblemente deliciosa, tan así que casi ni me detuve en comerla, casi ni hablé en la mesa, así que la conversación fue entre Logan y mis padres. Hablaron sobre literatura, Logan tenía suerte de que mis dos padres eran fanáticos, así que se escucharon muchos autores que yo apenas había escuchado. Gracias a Dios tenía de excusa la lasagna porque tampoco sabía qué responder a lo que ellos hablaban.
—Bueno, yo fui el tutor de Delilah, el tutor de literatura —comentó Logan y me dedicó una sonrisa, la que yo claramente respondí.
—¿Y dio resultado? A Delilah nunca le ha gustado leer ni nada por el estilo —dijo mi madre.
—Costó pero… avanzamos mucho, ¿no es así? —Logan me miró y yo asentí.
Aproveché de tragarme lo que tenía y dejé salir un suspiro.
—Entendí todo muy claro gracias a esta personita de acá —dije de repente.
—Entonces caíste desde el cielo —comentó mi madre sonriéndole ampliamente a Logan.
—Lo mismo creo —dije con una sonrisa incluso más grande de la que me imaginé era capaz de hacer.
Pude notar como las mejillas de Logan tomaban un color más intenso, lo que encontré realmente adorable, preferí no decir nada más y tomar su mano depositando un beso en su mejilla.
Sí, había caído del cielo y por suerte había caído en mi dirección.
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En la Oscuridad y la Luz
Teen FictionLa vida de una adolescente puede cambiar de la noche a la mañana, y ese es el caso de Delilah Schneider, quien después de la muerte de su hermano vuelve a vivir en la oscuridad: un infierno viviente. Todo en su vida cambia y termina por sí sola, vol...
