—¿Logan? —pregunté mirando a mi alrededor, miré por sobre mi hombro y una bola de nieve impactó en mi cara.
Oh, así que ahí estaba…
Escuché la risa de Logan a mis espaldas y me giré fulminándolo con la mirada. ¿Quería guerra? Guerra iba a tener.
Con mis manos agarré nieve y la hice bola mientras Logan se quedaba quieto detrás de mí, esperando impaciente mi ataque. Comencé a tararear una canción completamente relajada mientras hacía la bola entre mis manos y en el momento que menos se lo esperó la lancé, esta vez era yo quien dejaba salir una gran carcajada.
—Ok, me rindo, no quiero guerra —dijo él enseguida. Maldición, ya me había emocionado.
—Aburrido —reí acercándome hasta él, tirándole una última bola de nieve.
Él arrugó su nariz y entrecerró sus ojos observándome.
—Soy como un anciano quizás —se encogió de hombros y luego me sonrió, llevando su mano a mi mejilla. —Dime Delilah… ¿qué soñaste?
Mi sonrisa rápidamente se esfumó al recordar esa horrible pesadilla que horas atrás había tenido.
El cuerpo de Beau colgando.
El cuerpo de Beau.
Beau muerto.
Mis ojos se llenaron de lágrimas y pude darme cuenta que Logan se había arrepentido de haber hecho esa pregunta. Sus brazos me rodearon como lo habían hecho al despertarme.
—Fue… fue revivir el día en que Beau se suicidó —dije con mi rostro escondido en su cuello.
Su mano acarició mi cabello suavemente, dándome apoyo de esa forma. Logan sí que sabía cómo hacerme sentir mejor.
—Cada detalle… era igual —volví a hablar esta vez alejándome un poco para observar sus bellos ojos azules. —Era revivir ese día.
Sus ojos no se despegaron de los míos y me dedicó una sonrisa, la que débilmente me respondió.
—Perdóname —dije mirándolo y él me dedicó una confundida mirada.
—No entiendo.
—Perdóname por haberme comportado como una completa idiota ayer —mordí mi labio inferior recordando aquella escena que le había hecho minutos antes de que el nuevo año comenzara. —No sé qué fue… —suspiré. —Sentí celos —lo admití y él dejó salir una carcajada. —Nunca había sentido algo parecido, siento haber sido tan idiota.
—No te preocupes.
—No merecías que hiciera esa escena —murmuré algo avergonzada. —Entre el alcohol y el sentirme sola hizo que terminara de esa forma.
—Oye, amor… no te preocupes —repitió, sus manos delicadamente tomaron de mi rostro y sus pulgares acariciaron mis mejillas. —De alguna forma encuentro adorable que me estés pidiendo disculpas por haber sentido celos —rió y acercó sus labios a los míos. —Te amo, Delilah.
Mi mirada pasó desde sus labios tan llamativos y marcados a sus hermosos ojos azules que no dejaban de mirarme. Mis labios se curvaron en una sonrisa y sin dudarlo lo acerqué a mí, rodeando su cuello con mis brazos y apoyándome en la punta de mis pies para quedar a su altura. Mis labios se juntaron con sus fríos labios y lo besé como si no hubiese mañana.
Me encantaba escucharlo decir que me amaba y más porque yo también lo hacía; lo amaba como nunca pensé que llegaría a amar a una persona. El amor siempre había sido una cosa tan ajena a mí y de un día para otro estaba enamorada, comportándome como una niña pequeña con una sonrisa tatuada en el rostro.
—Yo a ti Logan —murmuré sobre sus labios y volví a besarlo.
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En la Oscuridad y la Luz
Teen FictionLa vida de una adolescente puede cambiar de la noche a la mañana, y ese es el caso de Delilah Schneider, quien después de la muerte de su hermano vuelve a vivir en la oscuridad: un infierno viviente. Todo en su vida cambia y termina por sí sola, vol...
